Paz Padilla junto a su hija Anna.
Paz Padilla, sincera tras 7 años del proyecto empresarial junto a su hija Anna: "Nos hemos equivocado, llorado y reído"
La firma fundada por madre e hija celebra su séptimo aniversario con el lanzamiento de una nueva bruma corporal.
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Siete años después de su nacimiento, NoNiNá, la marca gaditana fundada por Anna y Paz Padilla, ha dejado de ser aquel proyecto que madre e hija comenzaron casi como un sueño compartido para convertirse en una firma con identidad propia.
Lo que empezó como "una conversación muy nuestra, muy madre e hija", recuerdan, se ha transformado en una empresa consolidada.
Precisamente, coincidiendo con este séptimo aniversario, EL ESPAÑOL ha hablado con Anna F. Padilla y Paz Padilla, madre e hija, sobre la evolución de NoNiNá, los desafíos de emprender juntas y descubrir los retos de una nueva etapa que llega marcada por el reciente lanzamiento de su bruma corporal.
Paz Padilla junto a su hija Anna.
Aunque los primeros pasos estuvieron marcados por la ilusión y la intuición, ambas coinciden en que el verdadero punto de inflexión llegó cuando entendieron que el crecimiento exigía profesionalizar el proyecto.
Anna explica que, con los años, la estructura empresarial de NoNiNá ha evolucionado de forma notable: "Hemos tenido que profesionalizar procesos, ampliar equipo, aprender de producción, comunicación, ventas o logística. Detrás de una marca hay muchísimas decisiones que no se ven".
"Queríamos crear algo que hablara de nosotras, de nuestra forma de vivir, de Cádiz"
Anna F. Padilla
Paz, por su parte, añade que uno de los aprendizajes más importantes ha sido aprender a delegar: "Cuando algo nace de ti, quieres estar en todo, pero para crecer necesitas confiar en un equipo".
Ese crecimiento también ha transformado el papel que desempeñan ambas dentro de la empresa. Aunque reconocen que al principio los roles estaban más definidos, hoy en día "se mezclan mucho".
Paz Padilla junto a su hija Anna.
"Anna es muy cabeza y muy corazón a la vez. Yo soy más de impulso, de decir: 'Esto sí tiene alma'", añade Paz.
Sin embargo, y a pesar de ello, ambas apuntan que, después de siete años, ya se conocen tanto que muchas veces piensan lo mismo sin decirlo.
Esa complicidad entre madre e hija no solo ha marcado la forma de gestionar la empresa, sino también la identidad de una marca que encuentra en su entorno más íntimo: en Zahara de los Atunes.
Para Paz, Zahara es "un lugar de verdad" donde todo vuelve a ser sencillo: el mar, la familia, una puesta de sol o una comida compartida. Anna lo define como "casa, inspiración y libertad". Esa sensación de vivir sin prisa, explica, es la que intentan trasladar a la firma.
"Después de siete años, ya nos conocemos tanto que muchas veces pensamos lo mismo sin decirlo"
Paz Padilla
Esa autenticidad es, precisamente, lo que ambas consideran que ha consolidado una comunidad especialmente fiel. "No hemos intentado ser algo que no somos", afirma Anna. La marca, dice, habla de una mujer que quiere sentirse cómoda, libre y con personalidad, sin disfrazarse.
Paz va un paso más allá y resume la filosofía de NoNiNá con una frase que sintetiza el espíritu del proyecto: "NoNiNá no vende solo ropa; vende un ratito de felicidad, una actitud".
Paz Padilla junto a su hija Anna.
Sin embargo, tal y como apuntan madre e hija, emprender no ha sido todo tan sencillo como realmente parece desde fuera.
Dirigir una empresa implica una responsabilidad distinta a la que Paz Padilla había conocido en televisión o el teatro: "Nos hemos equivocado, hemos aprendido, hemos llorado y nos hemos reído, pero siempre con la misma ilusión", asegura.
Anna, por su parte, coincide en que el emprendimiento la ha obligado a madurar al enfrentarse a la incertidumbre y a la presión mediática. "Y además, siendo personajes públicos, hay una exposición extra", añade.
Aun así, ambas tienen claro el reto para los próximos años: seguir creciendo sin renunciar a aquello que las hace diferentes.
"Como en casa"
Tal y como se mencionaba al principio de la entrevista, esta conversación tenía una razón de ser: el reciente lanzamiento de la bruma corporal de NoNiNá.
Tras la fragancia presentada el pasado año, la firma continúa ampliando su propuesta hacia un concepto de belleza entendido como extensión natural de la marca.
Según explican, no se trata de incorporar nuevas categorías por una cuestión comercial, sino de construir un universo coherente. La bruma corporal con efecto iluminador, disponible por 12,90 euros, busca prolongar esa experiencia sensorial asociada al verano, al mar y a la luz que siempre ha definido a NoNiNá.
La presentación del producto también respondió a esa filosofía. En lugar de optar por un evento convencional, Anna y Paz eligieron la casa familiar como escenario para reunir a invitados. El objetivo era recrear una tarde de verano entre amigos para sentirse "como en casa", donde la bruma pudiera experimentarse de manera natural, integrada en su propio estilo de vida.
Evento en casa de Paz Padilla.
Dentro de esa experiencia también se enmarcó la colaboración con Croft Twist, una alianza que ambas presentan como un ejemplo del tipo de colaboraciones que buscan para la firma. "No se trata de sumar marcas porque sí", explica Anna, sino de construir momentos coherentes con nuestro modo de vida.
Porque, siete años después, NoNiNá ya no es únicamente una marca de moda. Es, como ellas mismas la definen, "una forma de vivir con luz".