Lorenzo Silva, escritor español

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Sociedad

Lorenzo Silva, escritor: "Soy autónomo, me he operado tres veces en 25 años y no me he cogido la baja"

El escritor sostiene que las obligaciones de los autónomos no dejan de crecer, mientras sus derechos apenas han cambiado.

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Las claves

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Lorenzo Silva critica que los autónomos afrontan cada vez más obligaciones y cargas administrativas, mientras sus derechos apenas mejoran.

El escritor denuncia la visión condescendiente del Gobierno hacia los autónomos y cuestiona la efectividad de las reformas en las cotizaciones.

Silva relata su experiencia personal y la de su esposa para ilustrar la falta de protección social y las dificultades reales del colectivo.

A pesar del anuncio de congelar las cuotas a los que menos ingresan, Silva afirma que la medida llega tarde y no resuelve los problemas de fondo.

Lorenzo Silva lleva 25 años como autónomo y asegura que, durante todo ese tiempo, las obligaciones no han dejado de aumentar mientras los derechos apenas han mejorado.

Esa reflexión volvió a situarlo en el centro del debate después de reaccionar a un vídeo del PSOE en el que la ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, explicaba el funcionamiento del sistema de cotizaciones.

"Lo que faltaba. Barrio Sésamo para explicarle desde la moqueta a quien está en la trinchera lo que es la primera línea de fuego", denunció Silva, dando pie a un debate que no tardó en hacerse viral.

Un maltrato administrativo

El escritor, visiblemente molesto, defendió en Espejo Público que los autónomos conocen de sobra la realidad de su día a día y que el vídeo transmitía una visión condescendiente de su situación.

"Es un mensaje que dirige la ministra y la responsable del PSOE a personas que conocemos muy bien nuestra situación, que sabemos muy bien los derechos que tenemos, y sabemos muy bien cómo nos imponen las obligaciones", señaló.

"Resulta un poco sarcástico que le expliquen a alguien lo que es su vida personas que demuestran no conocerla demasiado", añade.

Silva profundizó además en el debate sobre las cotizaciones. Recordó que nunca ha existido una cuota fija inamovible y que la reforma para vincularlas a los ingresos reales debía venir acompañada de un refuerzo de las prestaciones.

"Hablan de una cuota fija que no existe porque un autónomo siempre ha podido fijar cuál era su cotización", afirmó.

El resultado de todo, sostiene, es evidente: "Se aumentan las obligaciones, se aumentan las bases, pero no se aumentan los derechos".

Para ilustrar esta situación, Silva recurrió a su propia experiencia: "Me he operado tres veces en 25 años y no me he cogido la baja".

A su situación personal añadió el caso de su mujer, que tuvo que afrontar un cáncer mientras seguía cotizando, pese a recibir una prestación mínima y soportar las constantes llamadas de la mutua para acelerar su vuelta al trabajo.

Tras la polémica generada, la ministra Saiz anunció que las cuotas de los autónomos con ingresos más bajos quedarían congeladas a partir de 2026.

Sin embargo, Silva afirma que esta rectificación llega tarde y no aborda el problema de fondo. Según sostuvo en su intervención, la ministra se ha "estrellado en dos sentidos" y advirtió de que muchas personas ya están "en el límite de la supervivencia".

El escritor también denunció las crecientes cargas burocráticas. "A los autónomos las administraciones nos exigen una serie de cargas administrativas", explicó, señalando que esto ocurre incluso en contextos donde carecen de recursos o departamentos especializados.

En este contexto, Silva señala que el Estado es muy consciente de ello: "Saben que no vas a impugnar porque nos costaría más el collar que el perro, al final te sometes y haces todo lo que te piden".

A ello se sumaron las dificultades relacionadas con el IVA, un impuesto que, según recordó, "no todos los autónomos pueden deducirse en su totalidad", especialmente cuando las administraciones tardan meses en abonar sus facturas.

En conjunto, sus críticas muestran una realidad ya estructural: el sistema les exige cada vez más, pero les ofrece cada vez menos. "El autónomo opera como un punching ball al que se va dando leña porque ayuda a cuadrar las cuentas del sistema", concluyó.