Pedro Almodóvar durante el estreno de su última película, 'Amarga Navidad'.

Pedro Almodóvar durante el estreno de su última película, 'Amarga Navidad'. Francisco Guerra Europa Press

Sociedad

Pedro Almodóvar, 76 años: "El dinero que recibimos lo devolvemos al Estado a través de impuestos y la Seguridad Social"

El prestigioso cineasta defendió las subvenciones que percibe el cine español y que tantas críticas genera.

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Las claves

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Pedro Almodóvar defiende las subvenciones al cine español, argumentando que los fondos recibidos se retornan al Estado mediante impuestos y creación de empleo.

El Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) destinará 62 millones de euros en ayudas generales a la producción de largometrajes este año.

Las ayudas del ICAA se dividen en generales para cine comercial y selectivas para proyectos de menor presupuesto y valor artístico, con requisitos y auditorías estrictas.

Las subvenciones no pueden superar el 50% del coste total de la película y el Estado exige justificación detallada de todos los gastos para evitar irregularidades.

Con bastante frecuencia cuando se disfruta de una película española, antes de que empiece la acción y se desenvuelva la historia con sus respectivos personajes, se puede ver un rótulo sobre las ayudas directas del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA).

De hecho, para este año se espera que el ICAA convoque ayudas generales a la producción de largometrajes por un importe de 62 millones de euros. Siete millones de euros más en comparación con el año pasado.

Que el Estado destine estas cifras para ayudar a que se produzcan películas marca España suele generar bastante controversia y debate entre la población. En muchos casos porque no comparten ideología con los cineastas o temáticas planteadas en algunas de estas cintas.

Así, esto provoca un debate constante donde políticos cargan contra ciertas figuras artísticas y, a su vez, los propios artistas salen en defensa de las dotaciones a sus propias obras o las de sus compañeros.

Una de las voces que salió en defensa de las subvenciones recibidas fue, precisamente, Pedro Almodóvar, uno de los directores españoles más laureados tanto a nivel nacional como internacional.

Almodóvar, en defensa de las subvenciones

Con una carrera que abarca más de cuatro décadas desde el lanzamiento de Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, Pedro Almodóvar ha sabido hacerse un nombre dentro de la industria cinematográfica. El cineasta ha ganado prácticamente todos los grandes premios desde Goya a Óscar pasando por prestigiosos festivales como Cannes o Venecia.

A lo largo de su filmografía, el director ha contado con diferentes ayudas del Estado a través de subvenciones a su productora El Deseo. Son cantidades millonarias que han sido importantes para sacar adelante sus proyectos. De hecho, su último lanzamiento, Amarga Navidad, recibió una subvención de 1 millón de euros.

Sin embargo, a su vez se han traducido en generar trabajo en una industria complicada así como una recaudación total de más de 400 millones de dólares en todo el mundo. Por ejemplo, su cinta Volver recaudó alrededor de 85 millones de dólares con un presupuesto de 7,4 millones de euros.

De ese modo, ante las críticas de ciertos segmentos políticos en 2024, Almodóvar fue claro con su respuesta: "El dinero que los cineastas recibimos como anticipo lo devolvemos con creces al Estado a través de nuestros impuestos y la Seguridad Social. Además de crear miles de puestos de trabajo".

¿Cómo funcionan las subvenciones del cine español?

Más allá de las polémicas detrás de las subvenciones en la industria cinematográfica, es importante entender el sistema de ayudas que gestiona el ICAA, dependiente del Ministerio de Cultura.

Cabe mencionar que las ayudas se entregan antes de la producción de la cinta y no después de su estreno. Por tanto, para ser candidato a cobrar un premio, la productora debe presentar un guion, un presupuesto detallado, contratos de financiación cerrados y un plan de rodaje.

Asimismo, el ICAA divide las ayudas en dos vías diferentes: ayudas generales y selectivas. Las primeras están pensadas para el cine comercial y de alto presupuesto, mientras que el segundo para películas con especial valor cinematográfico y con presupuestos más bajos.

Para las primeras el ICAA es más exigente, pidiendo que la productora garantice una gran parte del presupuesto, ya sea con inversiones, ventas internacionales, patrocinios.... En el caso de las segundas, están destinadas a películas con mayor riesgo comercial y, por ende, sus requisitos son más flexibles.

No obstante, las ayudas no llegan por gustos personales ni por amabilidad o simpatía ideológica con el Gobierno de turno.

Hay un sistema de puntos medible según diferentes criterios: viabilidad económica e industria del proyecto, trayectoria de la productora, director o guionista, impacto de género, sostenibilidad de rodaje o diversidad territorial (comunidades de rodaje o lenguas cooficiales).

Además, tampoco es posible que una película se financie totalmente gracias a subvenciones. El importe máximo ordinario que puede recibir un largometraje está entre 1 y 1,4 millones de euros, en casos muy específicos de grandes producciones. Eso sí, el límite de las subvenciones es que pueden superar el 50% del coste total de la película.

Por último, después de entregar el dinero, el Estado vigila atentamente a la productora pidiendo una auditoría estricta en la que se justifiquen todos los gastos, desde nóminas de equipo a facturas de alquiler, cátering o proveedores locales.

El ICAA busca así evitar el malgasto de las subvenciones dado que si detecta gastos irregulares, si la película no se finaliza a tiempo o no se llega a estrenar en cines, la productora tiene la obligación de devolver la cuantía así como a unos intereses de demora.