El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados Eduardo Parra Europa Press

Sociedad

Entra en vigor: el Gobierno limita la pensión al 25% a los autónomos que vuelvan a trabajar a partir de agosto

La nueva regulación que entra en vigor en agosto, permitirá a los autónomos volver a trabajar limitando el cobro de su pensión.

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Las claves

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El Gobierno aprueba un Real Decreto que limita al 25% la pensión que pueden cobrar los autónomos que vuelvan a trabajar tras jubilarse, a partir del 28 de agosto.

Para acceder a esta modalidad, el autónomo no puede haber estado dado de alta en el RETA en los tres años previos a la jubilación.

La nueva norma elimina el año de espera para reincorporarse al trabajo, permitiendo hacerlo desde el primer día si se cumplen los requisitos.

Organizaciones de mayores y autónomos critican la medida por considerar que la reducción fija del 25% puede desincentivar su uso y afectar la entrada de jóvenes al mercado laboral.

El Gobierno ha dado luz verde al Real Decreto 416/2026 que reforma y flexibiliza el régimen de compatibilidad entre la pensión contributiva y el trabajo. Una reforma que entra en vigor el 28 de agosto y cambia radicalmente las reglas del juego.

A partir de ahora, los trabajadores por cuenta propia podrán acceder a la jubilación flexible y quien lo desee podrá compatibilizar el desarrollo de su actividad con el cobro de hasta el 25% de su pensión de jubilación, siempre y cuando no hayan estado dados de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos durante los tres años anteriores a su retiro.

Con esta medida, la Seguridad Social busca fomentar la prolongación de la vida activa y regularizar de forma ordenada el talento sénior en el tejido empresarial.

¿Cómo funciona esto?

El Real Decreto introduce como principal novedad que los autónomos ya pueden acogerse a esta modalidad que antes era exclusiva de los asalariados y quienes decidan volver a la actividad por cuenta propia podrán seguir cobrando el 25% de la pensión por jubilación que le correspondía al pensionista.

Así, mientras se trabaja en esta modalidad de jubilación flexible es posible seguir cotizando y cuando el trabajador decida dejar su empleo definitivamente, la pensión se recalculará al alza en función de estas nuevas cotizaciones acumuladas.

Para poder acceder a esta medida hay que cumplir con dos requisitos. El primero, consiste en que el solicitante no puede haber estado dado de alta en el RETA durante los tres años anteriores a la fecha de jubilación.

El Gobierno introduce este límite para evitar que un autónomo en activo use la norma para jubilarse y continuar con su negocio al día siguiente sin interrupción. Teniendo esto en cuenta, es imprescindible tener ya reconocida y en alta una pensión de jubilación contributiva.

Otro de los cambios aplicados consiste en que con la regulación anterior, el jubilado debía esperar un año entero desde que se retiraba para poder solicitar la jubilación flexible.

Con este Real Decreto dicho año de espera se elimina, permitiendo reincorporarse al trabajo desde el primer día si se cumplen todos los requisitos. Es importante acotar que estos empleados se reincorporan al mundo laboral con condiciones adaptadas como, por ejemplo, jornadas de menos horas.

Críticas a esta medida

La idea principal de esta medida consiste en que aquellos jubilados que se sientan capacitados para seguir trabajando y quieran mejorar su pensión, tengan la oportunidad de hacerlo y seguir cotizando y trabajando parcialmente.

Sin embargo, algunas organizaciones como la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) explicó que esta medida puede convertirse en "una forma de incentivar el emprendimiento sénior", pero que a la vez la reducción fija del 25% de la pensión puede resultar excesiva y quitarle el atractivo a la medida.

Por otro lado, la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) criticó que dicha reducción a la pensión es "un claro desincentivo" para quienes quieran atenerse a esta medida, agregando que además para un autónomo el cambio a tener dos pagadores podría tener importantes cargas fiscales.

Además, UPTA advirtió de que en algunos sectores esto podría tener un efecto negativo y retrasar la entrada de jóvenes emprendedores, muy necesarios para que haya rotación en el mercado laboral.