Montaje de dos obreros rehabilitando una casa e Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda

Montaje de dos obreros rehabilitando una casa e Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda istock / EP

Sociedad

Soy experto en vivienda y las ayudas de 35.000 € del Gobierno "son lentas y no atraerán a los propietarios”

Iñaki Unsain subraya que muchos propietarios preferirán "no entrar en ese circuito" debido a que el dinero "llega tarde".

Más información: Reino Unido da una lección a España en el alquiler: prohíbe los desahucios sin causa justificada

Publicada
Las claves

Las claves

El Gobierno ha aprobado un plan de ayudas de hasta 35.000 euros para rehabilitar viviendas vacías, condicionado a destinarlas al alquiler asequible durante cinco años.

Expertos inmobiliarios advierten que la lentitud y complejidad de los trámites pueden desincentivar a los propietarios a solicitar estas ayudas.

El compromiso de alquiler a precios regulados y durante un periodo prolongado reduce el atractivo de la subvención para los propietarios.

La falta de confianza en el marco regulatorio y los procesos administrativos complejos limitan la efectividad de este tipo de medidas para aumentar la oferta de vivienda en alquiler.

El Gobierno de España ha aprobado recientemente el conocido como ‘Plan Estatal de Vivienda 2026-2030’. El mismo está dotado con 7.000 millones de euros y, entre otros puntos, incorpora subvenciones de hasta 35.000 euros para rehabilitar viviendas vacías.

Eso sí, para llegar a esta cantidad, esas viviendas rehabilitadas deberán posteriormente ser destinadas al alquiler residencial. No sólo eso. Deberán serlo durante un periodo mínimo de cinco años y a un precio asequible.

“Que el Estado ayude a rehabilitar es positivo sobre el papel. Pero si el proceso es complejo y el dinero llega tarde, muchos propietarios no lo considerarán una opción real”, afirma Iñaki Unsain, Personal Shopper Inmobiliario.

Lenta tramitación

Para el experto inmobiliario, que este plan acabe triunfando “no dependerá solo de la cuantía de la ayuda, sino del diseño operativo”. Es decir, de los trámites, la seguridad jurídica, los plazos de resolución y la rapidez en el pago.

“La experiencia nos dice que la tramitación es lenta, los plazos de cobro se alargan y eso genera incertidumbre. Muchos propietarios prefieren no entrar en ese circuito”, subraya Unsain.

Volviendo a las ayudas de hasta 35.000 euros, el experto inmobiliario sostiene que, el hecho de tener que dedicar cinco años al alquiler a un precio regulado puede convertirse en un freno a su desarrollo.

“El propietario medio en España busca estabilidad, rentabilidad y rapidez. Cuando introduces condicionantes como precios limitados, supervisión administrativa y largos periodos de compromiso, el atractivo disminuye considerablemente”, explica. Además, y según demuestran los antecedentes, los procesos administrativos asociados a este tipo de subvenciones suelen ser complejos y dilatados en el tiempo.

Medidas cortas

Aunque los incentivos económicos pueden ser parte de la solución al problema de la vivienda, hay otros puntos que deberían ponerse sobre la mesa.

“No es una cuestión solo de dinero. En España hay vivienda que podría salir al mercado, pero no lo hace por falta de confianza en el marco regulatorio”, subraya Unsain.

De ahí que, en el actual contexto, con escasez de oferta en el mercado del alquiler y la presión al alza sobre los precios, medidas como las aprobadas por el Gobierno pueden quedarse cortas si no abordan el fondo del problema.

“Si el propietario percibe que va a tener más control, más limitaciones y más incertidumbre, aunque le ofrezcan una ayuda relevante, no va a dar el paso”, afirma. Por tanto, si no se simplifican procedimientos y acortan plazos puede acabar en ‘agua de borrajas’.