El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Europa Press

Sociedad

Más de 700.000 hogares han cobrado el Ingreso Mínimo Vital pese a estar trabajando en los últimos tres años

Esta prestación aumenta su número de beneficiarios y muestra un uso extendido como complemento de rentas laborales.

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Las claves

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Más de 700.000 hogares han cobrado el Ingreso Mínimo Vital (IMV) en España mientras trabajaban en los últimos tres años.

El número de hogares que reciben el IMV alcanzó casi 830.000 en marzo de 2026, con una cuantía media de 543,1 euros mensuales.

El incentivo laboral permite compatibilizar el IMV con ingresos por trabajo, lo que evita que la ayuda sea un freno para acceder al empleo.

Para acceder al IMV es necesario demostrar vulnerabilidad económica, con límites de ingresos establecidos según el número de miembros del hogar.

En España, el Ingreso Mínimo Vital (IMV) se ha consolidado en los últimos años como una de las principales herramientas de protección social para hogares con bajos ingresos.

Según los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, casi 830.000 hogares recibieron esta prestación en marzo de 2026, con una cuantía media de 543,1 euros mensuales.

En comparación con el mismo mes del año anterior, el número de ayudas activas ha aumentado en unas 125.000, lo que refleja una mayor cobertura del sistema.

Desde la puesta en marcha del incentivo laboral en 2022, alrededor de 735.000 hogares han podido cobrar la ayuda mientras trabajaban, ya sea por cuenta ajena o propia.

Esta compatibilidad, según detallan desde el Gobierno de Pedro Sánchez, ha sido la clave para evitar que la prestación se convierta en un freno a la incorporación laboral y, al mismo tiempo, mantener una red de seguridad para las familias con menos recursos.

La ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, ha subrayado este enfoque al afirmar que el incentivo "garantiza que trabajar compense".

Y es que según concreta, la idea es sencilla y si una persona tiene ingresos por empleo, el IMV se ajusta para complementar la renta hasta el nivel garantizado, en lugar de eliminarse automáticamente.

De este modo, se intenta que aceptar un trabajo siempre suponga una mejora económica.

El funcionamiento de la ayuda se basa en la situación económica del hogar.

Para acceder, es necesario demostrar vulnerabilidad, es decir, tener ingresos inferiores al umbral fijado según el número de miembros de la unidad de convivencia.

Por ejemplo, el límite anual es de 36.636,52 euros para un hogar con un adulto y dos menores, mientras que en el caso de dos adultos baja a 28.495,07 euros.

Si se superan estos límites, incluso de forma temporal, puede exigirse la devolución de la prestación.

La edad general para solicitar el IMV está entre los 23 y los 65 años, aunque existen excepciones para jóvenes de 18 años en situaciones de especial vulnerabilidad, como quienes provienen del sistema de protección de menores.

En esta línea, la ministra también ha destacado que "el IMV siempre ha sido una política viva, que hemos ido adaptando y mejorando en base a la evidencia científica y la autoevaluación, que es crucial para desarrollar políticas públicas que funcionen", reforzando la idea de un sistema en constante revisión.