Los veinte seleccionados de Madrid Xplora posan tras ser recibidos en Matadero Madrid, minutos después de conocer que su próximo destino será Egipto: detrás de cada sonrisa, proyectos sobre salud mental, sostenibilidad o redes sociales que los han sacado del aula para llevarlos, por unos días, al país de los faraones.
Veinte adolescentes viajarán a Egipto tras lograr imponerse en Madrid Xplora, el programa que premia talento y compromiso
Seleccionados entre más de 500 aspirantes, recorrerán pirámides, templos y el Nilo en una expedición educativa que convierte el esfuerzo académico y la inquietud social en una experiencia vital fuera de España.
Más información: La Comunidad premia a 20 estudiantes con un viaje a Egipto tras competir con 169 proyectos de 103 institutos.
No todos los viajes empiezan en un aeropuerto. Algunos arrancan mucho antes, en una maqueta hecha con materiales reciclados, en un vídeo sobre salud mental o en una composición musical grabada desde un cuarto de estudio. Veinte adolescentes madrileños, de entre 16 y 17 años, acaban de comprobarlo: su trabajo y su curiosidad les han abierto la puerta a Egipto.
La Comunidad de Madrid ha seleccionado a estos estudiantes como ganadores del programa Madrid Xplora, una iniciativa educativa que premia el rendimiento académico y el compromiso social con una expedición internacional. Durante diez días —del 19 al 30 de junio— recorrerán algunos de los enclaves más emblemáticos del país, desde las pirámides de Giza hasta el Valle de los Reyes, en una experiencia que combina cultura, deporte y convivencia.
El proceso no ha sido menor. Más de 500 candidatos y 169 proyectos presentados desde más de un centenar de centros educativos compitieron por una de las 20 plazas disponibles . Para participar, los aspirantes debían cumplir un requisito básico —tener todas las asignaturas aprobadas—, pero también ir más allá: presentar un Proyecto Xplora que demostrara inquietud, creatividad y mirada propia sobre el mundo.
De ahí han salido propuestas que hablan del presente de su generación: trabajos sobre salud mental, el impacto de las pantallas, la sostenibilidad o los hábitos de vida. Algunos eligieron el formato audiovisual; otros, ensayos, podcasts o incluso juegos de mesa. La diversidad no es casual: el programa busca precisamente eso, identificar a jóvenes capaces de pensar, cuestionar y proponer.
La consejera Ana Dávila conversa con los estudiantes seleccionados durante la presentación de Madrid Xplora en Matadero Madrid, en un encuentro que sirvió de antesala al viaje a Egipto y en el que los jóvenes compartieron los proyectos que los han llevado hasta esta expedición.
La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, los recibió esta semana en Matadero Madrid, durante una visita vinculada a la exposición sobre Cleopatra. Allí destacó "las ganas de aprender, el compromiso social y la emoción" de los seleccionados, en un encuentro que funcionó como antesala de la expedición.
El viaje no será turístico en el sentido clásico. Los participantes no solo visitarán enclaves históricos, también remarán en kayak por el Nilo, acamparán en el desierto o participarán en actividades en equipo en entornos naturales. El objetivo es otro, el de enfrentarlos a una experiencia que les obligue a salir de su zona de confort, convivir y entender una cultura distinta desde dentro.
Al frente de la expedición estará el divulgador Rubén Villalobos, especializado en el Antiguo Egipto, acompañado por un equipo de doce profesionales que guiarán a los estudiantes durante toda la ruta. La idea, según el propio proyecto, es que el viaje sea un punto de inflexión: una experiencia que no solo enseñe historia, sino que deje huella.
Madrid Xplora forma parte de una estrategia más amplia de la Comunidad de Madrid para incentivar el talento joven desde parámetros distintos a los tradicionales. Aquí no hay únicamente notas: hay actitud, curiosidad y capacidad de implicarse en problemas reales. El premio no es solo viajar, sino hacerlo con sentido.
Porque, en el fondo, eso es lo que distingue a estos veinte adolescentes del resto de su generación: no han esperado a que el mundo les llegue. Han intentado entenderlo primero. Y ahora, por unos días, van a salir a comprobarlo.