Montaje de Isabel Rodríguez, ministra de Vivienda, con las llaves de un alquiler.

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Sociedad

Confirmado por la Ley de Vivienda: los inquilinos pagarán más tras la subida del índice para actualizar las rentas

El Índice para la Actualización de Arrendamientos de Vivienda (IRAV) ha alcanzado su nivel más alto desde su creación.

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Las claves

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El nuevo Índice para la Actualización de Arrendamientos de Vivienda (IRAV) ha alcanzado un récord del 2,47% en marzo, aumentando la renta para inquilinos con contratos actualizados.

El IRAV, creado por el INE tras la entrada en vigor de la Ley de Vivienda en mayo de 2023, se calcula en función del IPC, la inflación subyacente y un parámetro corrector.

El incremento del IRAV afecta solo a los contratos firmados a partir del 25 de mayo de 2023 y se aplica anualmente, no de forma automática cada mes.

La tendencia alcista del IRAV está vinculada al entorno inflacionista, especialmente por el aumento de costes internacionales como combustibles y fertilizantes.

La Ley de Vivienda entró en vigor en mayo de 2023. Uno de los puntos más destacados de la misma fue la creación de un nuevo índice de referencia para la actualización anual de los contratos de arrendamiento de vivienda.

Su finalidad no era otra que “evitar incrementos desproporcionados en las actualizaciones anuales de los contratos de alquiler de vivienda”. El organismo encargado de crearlo fue el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Dicho índice tiene nombre propio: Índice para la Actualización de Arrendamientos de Vivienda (IRAV). Y en marzo ha alcanzado su récord. Dicho de otra manera, los inquilinos que tengan que revisar sus contratos pagarán más.

Tendencia al alza

El IRAV ha llegado al 2,47% en marzo, su nivel más alto desde su creación, según el INE. Se trata de un repunte de tres décimas respecto a febrero (2,16%) y confirma la tendencia al alza iniciada tras el ajuste puntual registrado en enero (2,14%). Entonces, corrigió desde el 2,32% de diciembre de 2025.

¿Por qué este récord? “El índice de referencia de arrendamientos va en correlación directa con el IPC. Si el IPC interanual se sitúa en el 3,4%, es lógico que el IRAV repunte hasta niveles como el 2,47%”, afirma Iñaki Unsain, Personal Shopper Inmobiliario.

Un IPC que ha aumentado debido al incremento de determinados costes como los combustibles o los fertilizantes, muy vinculados al contexto internacional marcado por la guerra de Irán, Estados Unidos e Israel.

Y eso afecta al índice que limita la subida del alquiler. Porque el IRAV tiene en cuenta variables como el IPC, la inflación subyacente y un parámetro corrector diseñado para evitar incrementos desproporcionados en el precio del alquiler. ¿Traducción? Los inquilinos encaran nuevas subidas en sus rentas. Pero no todos.

Porque el IRAV se aplica a los contratos firmados a partir del 25 de mayo de 2023, fecha de entrada en vigor de la Ley de Vivienda. “Lo que estamos viendo es una traslación directa del contexto macroeconómico en el que, si la inflación se mantiene elevada, el índice seguirá tensionado y, por tanto, los alquileres también”, añade Unsain.

El experto también recuerda que el incremento sobre los alquileres no se aplica de forma automática ni recurrente mes a mes, sino que actúa como referencia anual en el momento en que cada contrato cumple su revisión.

Es decir, aquellos arrendamientos firmados a partir de mayo de 2023 que actualicen ahora su renta incorporarán como máximo este 2,47%, dentro del marco fijado por la Ley de Vivienda.

“La evolución reciente del indicador muestra, en cualquier caso, que su capacidad para contener las subidas ha sido limitada en un entorno inflacionista. Desde comienzos de 2025, el IRAV se ha movido en torno al 2%, pero con una tendencia progresivamente alcista que se ha intensificado en los últimos meses hasta marcar máximos”, remarca el experto.

Y concluye: “Mientras no se reduzca la inflación, cualquier mecanismo que esté vinculado a ella, como el IRAV, seguirá presionando al alza las rentas. El problema de fondo no es el índice, sino el entorno inflacionista en el que nos movemos”.