El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Europa Press

Sociedad

Confirmado por el Gobierno: las familias recibirán deducciones de hasta 4.000 € por sus hijos en la declaración de la Renta

Hacienda permite una serie de deducciones para los padres de familia de cara a la campaña de la Renta que se extenderá hasta junio.

Más información: La deducción olvidada en la Renta que, a partir del 8 de abril, podría hacerte pagar hasta 351 euros menos

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Las claves

El Gobierno ha confirmado deducciones fiscales de hasta 4.000 euros anuales por hijo en la declaración de la Renta.

Las cuantías varían según el número de hijos: 2.400 € por el primero, 2.700 € por el segundo, 4.000 € por el tercero y 4.500 € a partir del cuarto.

Se suman 2.800 euros adicionales si el hijo es menor de tres años, y existe una deducción por maternidad de hasta 1.200 euros anuales por hijo.

Las familias numerosas pueden deducirse hasta 1.200 euros más, incrementable a 2.400 euros en categoría especial, y estos beneficios son compatibles entre sí.

Tener hijos no solo supone un cambio profundo en la vida familiar, sino que también tiene un impacto directo en la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

El Gobierno ha confirmado que las familias podrán acceder a deducciones fiscales de hasta 4.000 euros anuales por cada hijo, un alivio económico que puede marcar una diferencia significativa en el presupuesto familiar.

Las deducciones en el IRPF consisten en cantidades que se restan de la base imponible o de la cuota íntegra del impuesto, reduciendo así el importe final a pagar o aumentando la devolución.

Estos beneficios están ligados a circunstancias personales y familiares, como la maternidad, la paternidad o la condición de familia numerosa, y se regulan tanto a nivel estatal como autonómico.

Entre los incentivos más relevantes se encuentra el mínimo por descendientes, que permite reducir la base imponible según el número de hijos.

Las cuantías establecidas son claras: 2.400 euros por el primer hijo, 2.700 euros por el segundo, 4.000 euros por el tercero y 4.500 euros a partir del cuarto.

Además, si el hijo tiene menos de tres años, se añaden 2.800 euros adicionales, lo que hace posible que el ahorro supere con facilidad los 4.000 euros en determinados casos.

A estos beneficios se suma la deducción por maternidad, que puede alcanzar hasta 1.200 euros anuales por cada hijo menor de tres años.

Asimismo, si los padres pagan guardería o centros de educación infantil autorizados, el ahorro puede aumentar hasta 1.000 euros adicionales.

No obstante, es importante tener en cuenta que para acceder a esta deducción los progenitores deben estar trabajando, cobrando prestación por desempleo o haber cotizado al menos 30 días.

Las familias numerosas también cuentan con ventajas específicas. Pueden aplicar una deducción de hasta 1.200 euros al año, que asciende a 2.400 euros en el caso de categoría especial, para familias con cinco o más hijos.

También se suma un incremento de 600 euros por cada hijo adicional. Lo más relevante es que estas deducciones son compatibles entre sí, lo que permite combinar distintos beneficios para maximizar el ahorro fiscal.

Con el inicio de la Campaña de la Renta 2026, conocer y aplicar correctamente estas deducciones cobra especial importancia. La presentación por Internet comenzará el 8 de abril y se extenderá hasta el 30 de junio.

Quienes prefieran atención telefónica podrán acceder a este servicio desde el 6 de mayo, mientras que la atención presencial en oficinas arrancará el 1 de junio y se mantendrá hasta la misma fecha límite.

En definitiva, las deducciones por hijos representan un beneficio fiscal real y tangible para las familias españolas.

Para muchos contribuyentes, no se trata de un pequeño ajuste, sino de un ahorro que puede superar los 4.000 euros, facilitando la gestión económica del hogar y ofreciendo un respaldo financiero en una etapa clave de la vida familiar.

Con esta medida, el Gobierno busca reforzar el apoyo a la natalidad y reconocer el esfuerzo que supone criar hijos en un contexto económico cada vez más complejo.