El Gobierno respalda esta medida fiscal desconocida para muchos.

El Gobierno respalda esta medida fiscal desconocida para muchos. Europa Press

Sociedad

Confirmado: invertir capital en una empresa de nueva creación permite deducirse el 50 % de esas aportaciones en la Renta

La medida impulsa la financiación de empresas privadas y permite a los inversores reducir su factura fiscal mientras apoyan nuevos proyectos.

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Las claves

Invertir en una empresa de nueva creación permite deducirse el 50% de la aportación en la Renta, con un límite de 100.000 euros.

Si el inversor vende sus participaciones tras tres años y reinvierte en otra empresa joven, no tendrá que tributar por la ganancia obtenida.

La medida busca incentivar el apoyo financiero privado a startups y facilitar la participación de pequeños y medianos inversores.

A pesar de los incentivos fiscales, invertir en startups conlleva riesgos elevados y es fundamental analizar bien cada proyecto antes de invertir.

El papel de las personas que invierten en startups es fundamental para el crecimiento económico, la innovación y la generación de empleo.

Apostar por una empresa de nueva creación implica asumir riesgos elevados, confiar en ideas que aún no han demostrado su viabilidad en el mercado y acompañar a emprendedores en etapas de gran incertidumbre.

Es por ello que el Gobierno parece reconocer la importancia estratégica de este tipo de inversión privada y concede un año más los incentivos para este tipo de inversores en startups.

Según la normativa vigente, quienes aporten capital a una compañía que tenga menos de tres años de vida podrán deducirse el 50 % de la inversión en su declaración de la Renta, hasta un límite de 100.000 euros.

Una medida orientada a fomentar el emprendimiento y la financiación privada de proyectos innovadores, que convierte la inversión en startups en una herramienta de apoyo a la economía, así como de planificación fiscal.

Y es que a día de hoy, un contribuyente que invierta 20.000 euros en una empresa joven podrá reducir 10.000 euros de su base imponible en la declaración anual. Un incentivo desconocido por muchos, que puede ser un buen salvavidas para el bolsillo.

Sin embargo, este incentivo no se limita a la deducción inicial. Y es que la ley también contempla que, si el inversor vende sus participaciones después de tres años y obtiene una ganancia, no tendrá que tributar por ese beneficio si reinvierte ese mismo dinero en otra empresa nueva.

Una disposición que busca incentivar la reinversión y mantener un flujo constante de capital hacia proyectos emergentes, fortaleciendo el ecosistema emprendedor español.

Desde el punto de vista económico, el mecanismo permite que los particulares puedan apoyar empresas innovadoras sin asumir el riesgo completo de forma inmediata.

No obstante, los expertos advierten que, pese a los beneficios fiscales, invertir en startups sigue siendo arriesgado.

Muchas empresas nuevas no consiguen consolidarse, por lo que es fundamental analizar con detalle el proyecto, su modelo de negocio y el equipo gestor antes de comprometer capital.

De esta manera, parece que con estas ventajas fiscales, la inversión en startups deja de ser territorio exclusivo de grandes fondos de capital riesgo, permitiendo a los pequeños y medianos inversores que puedan participar en proyectos innovadores y, al mismo tiempo, optimizar la tan temida declaración de la Renta.