La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, durante una rueda de prensa.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, durante una rueda de prensa. Europa Press

Sociedad

No respetar la desconexión de un trabajador puede acarrear multas de más de 7.000€, según el Estatuto de Trabajadores

El derecho a desconectar protege la intimidad y el descanso del trabajador, y su incumplimiento puede derivar en sanciones económicas importantes.

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Las claves

No respetar el derecho de desconexión digital de un trabajador puede suponer multas de hasta 7.500 euros para la empresa, según el Estatuto de los Trabajadores.

El derecho a la desconexión digital protege tanto a empleados presenciales como a quienes teletrabajan o tienen un modelo híbrido.

Fuera del horario laboral, los trabajadores no tienen obligación de responder llamadas, correos o mensajes relacionados con el trabajo.

Las sanciones se aplican cuando la empresa contacta de manera habitual e injustificada fuera del horario laboral, generando presión constante sobre el empleado.

Te llega un mensaje de tu jefe. Es algo "fácil de contestar", piensas. Estás en el sofá, ya fuera de tu horario de trabajo, quizá viendo una serie o cenando con tu familia. Respondes rápido y sigues con lo tuyo.

El problema es que esto, cuando se repite, deja de ser algo puntual y se convierte en una costumbre que afecta al descanso y a la vida personal.

Lo que mucha gente no sabe es que la ley protege el derecho de los trabajadores a desconectar del trabajo cuando termina la jornada, y no respetar este derecho puede suponer multas de hasta de 7.500 euros para la empresa.

El Estatuto de los Trabajadores reconoce el derecho a la desconexión digital y a la intimidad, tanto para quienes van cada día a su puesto de trabajo como para quienes teletrabajan o tienen un modelo híbrido.

Esto significa que, fuera del horario laboral, el trabajador no tiene obligación de contestar llamadas, correos electrónicos o mensajes relacionados con el trabajo. El tiempo libre es para descansar, estar con la familia o hacer planes personales, sin estar pendiente del móvil por temas laborales.

Cuando una empresa contacta de manera continua e injustificada fuera del horario, puede enfrentarse a sanciones económicas que van desde unos cientos de euros hasta superar los 7.000, según la gravedad del caso y el tamaño de la empresa.

No obstante, la norma no habla de una urgencia real y puntual, sino de situaciones que se repiten y acaban generando presión constante sobre el trabajador.

Por lo que, si un trabajador recibe mensajes fuera de su jornada de manera habitual, puede decidir no responder sin miedo a represalias.

Y si el problema continúa, lo primero es comunicarlo dentro de la empresa o al comité de trabajadores. Y si no hay cambios, se puede acudir a la Inspección de Trabajo para denunciar la situación.