Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Reuters
Gonzalo Bernardos, economista, sobre el petróleo en Venezuela: “Para Trump son migajas, solo producen un 1%”
Ante la duda del futuro del país latinoamericano, el economista habló sobre cómo sus grandes reservas de petróleo son de interés para Estados Unidos.
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Desde el 3 de enero, Venezuela ha vivido unos días extremadamente convulsos: bombardeos en sus ciudades, el dictador Nicolás Maduro encarcelado en Estados Unidos y Donald Trump dando la promesa de hacerse con el petróleo venezolano.
A raíz de dichos acontecimientos han surgido las preguntas y especulaciones de cuál será el futuro del país latinoamericano que, parece ser, se ha despedido de 27 años de dictadura.
Una de las grandes preguntas está relacionada con el verdadero beneficio que puede suponer para Estados Unidos el petróleo de este país. Así, el economista Gonzalo Bernardos aprovechó para explicarlo en el programa Al Rojo Vivo.
"Trump solo se ayuda a sí mismo"
El economista comenzó su intervención contundentemente señalando que la realidad es que el crudo venezolano para Estados Unidos son "migajas, prácticamente nada".
"En Venezuela deben tener aproximadamente el 17% de las reservas de petróleo mundiales, pero solo producen el 1%, mucho menos de lo que producían hace 20 años porque tienen una infraestructura petrolífera destrozada", continuó exponiendo.
Otro factor a tener en cuenta, según Bernardos, es que el crudo venezolano "está muy en el subsuelo", a diferencia de, por ejemplo, el de Arabia Saudita.
Explicó que si el precio del petróleo fuese 100 dólares por barril, no habría problema, pero que "lo que vamos es a un mundo en el que va a estar en los 60 dólares o menos porque hay una sobreoferta de petróleo".
Francisco Monaldi, un economista venezolano experto en la materia, escribió un artículo al respecto siguiendo la idea de Bernardos.
No obstante, señaló que "en el medio largo plazo, una recuperación sostenida de la producción venezolana puede generar un impacto significativo".
"Desde un punto de vista puramente técnico, Venezuela podría producir hasta cuatro o cinco veces su nivel actual de casi un millón de barriles diarios", comentó Monaldi.
Sin embargo, para llegar a dichos niveles el país necesita más de una década de "esfuerzo consistente e inversiones que excedan los 100.000 millones de dólares".
Gonzalo Bernardos, economista.
Según Monaldi, contrario a lo expuesto por Bernardos, los costes de extracción del crudo venezolano son moderados y, bajo un régimen contractual y tributario apropiado, podría ser beneficioso por "precios tan bajos como 25 o 30 dólares por barril".
Donde realmente coinciden ambos economistas es que el verdadero problema del país caribeño a nivel de inversiones no es geográfico, sino "político, regulatorio e institucional".
Así, lo comentó Bernardos en laSexta: "Lo que había en Venezuela y continúa habiendo es una grandísima pobreza. Y la paradoja es la siguiente: un país muy rico en recursos naturales es un país muy pobre en su población".
Con ello, el economista español quiso dejar claro su mensaje: "Trump le puede ayudar mucho a Venezuela o muy poco, yo creo que más poco que mucho, porque Trump se ayuda a sí mismo y para él América y Estados Unidos es lo primero y lo último".
¿Cómo aumentar la inversión?
Monaldi, siguiendo la misma línea de Bernardos, expresó que el mayor problema de Venezuela para los inversores es que, por más de 20 años, el chavismo se ha negado a colaborar con inversores extranjeros.
Con lo cual, PDVSA, la compañía nacional petrolera, "está en la ruina y carece de la capacidad económica y operativa para recuperarse por su cuenta; por ello, cualquier aumento en la producción tendría que ser llevado a cabo por compañías extranjeras".
Para que esto ocurra, expresó el economista que se deben "alinear muchas condiciones". "Venezuela necesita establecer relaciones estables y constructivas con Estados Unidos y Europa, además de eliminar permanentemente las sanciones sobre el petróleo", continuó.
Además, estos inversores deberían percibir "una estabilidad política y, realmente, un consenso sostenible con el liderazgo político del país para abrir el sector petrolero a participación extranjera".
My take on the Venezuelan oil industry
— Francisco J. Monaldi (@fmonaldi) January 6, 2026
Fixing the Venezuelan oil industry will take time, money, and—most importantly—institutional change https://t.co/GonOWibEEs
Todo esto, sumado a un marco político, legal y un gobierno de carácter "legítimo". Lo cierto es que sin estos cambios institucionales, Venezuela atraerá inversores pequeños con proyectos de corto plazo.
Esto, a la larga, el país necesitaría mayores inversiones para reconstruirse y recuperar sus niveles de producción de crudo.
"El mayor problema que enfrenta el sector petrolero venezolano no es técnico y geográfico, es político e institucional (...). Una recuperación del país es posible, pero solo si está basada en un cambio político importante, instituciones legítimas y un enfoque en restaurar la confianza de los inversores", expresó el economista venezolano.