Esta foto de 2018 muestra a Chris Wright tocando una campana ceremonial en el piso de la Bolsa de Nueva York poco después de la campana de apertura en Nueva York.

Esta foto de 2018 muestra a Chris Wright tocando una campana ceremonial en el piso de la Bolsa de Nueva York poco después de la campana de apertura en Nueva York. REUTERS Nueva York

Observatorio de la Energía

El plan energético de Trump frente al “loco delirio europeo” que apuesta por las “caras” energías renovables

La política energética de Trump sigue las líneas anunciadas hace un año: más gas, más petróleo, la vuelta al carbón y mantener la nuclear impulsando los pequeños reactores.

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Las claves

El plan energético de Trump prioriza el gas, el petróleo, el carbón y la energía nuclear con SMR, en detrimento de las energías renovables.

Chris Wright, secretario de Energía de EEUU, critica las políticas europeas de apostar por renovables y gas ruso, calificándolas de costosas e ineficientes.

Wright sostiene que las renovables encarecen la electricidad y generan inseguridad energética, mientras que el gas y la nuclear ofrecen estabilidad y menor coste.

El gobierno de Trump considera que la transición global hacia renovables ha supuesto una inversión desproporcionada con poco retorno, defendiendo una estrategia opuesta para EEUU.

La política energética en el segundo mandato de Donald Trump, presidente de EEUU, sigue el rumbo marcado anunciado hace un año: más gas, más petróleo y el renacer del carbón e impulsar la industria nuclear con los SMR (Small Modular Reactors, Reactores Modulares Pequeños) en detrimento de las renovables.

Su secretario de Estado de Energía, Chris Wright, lo destacó durante su comparecencia en un evento que congregaba a las principales compañías energéticas del país en Florida (EEUU), pero también aprovechó para arremeter contra las políticas energéticas al otro lado del Atlántico: "Ese loco delirio de Europa en los últimos 20 años ahora se ha hecho realidad con la invasión de Ucrania".

Wright no solo se refería a las "caras" energías renovables que en estados como "California, Nueva York, Massachusetts, o Maryland han tenido precios de electricidad por las nubes", sino también por haber apostado por el gas ruso en vez de por el estadounidense.

Este hombre de negocios, que antes de formar parte de la Administración de Donald Trump, fue fundador de Liberty Energy, una de las mayores compañías de gas fracking de Norteamérica, ha criticado las subvenciones a las tecnologías limpias.

"Cada vez que un estado tiene que apagar una central de gas porque da prioridad a las renovables, sí, se ahorra unos dos o tres centavos por kilovatio hora, pero al tener políticas realmente estúpidas inmediatamente el gobierno federal les da un cheque de cuatro centavos a los chicos de las turbinas eólicas".

Es decir, "que se ahorran dos o tres centavos y gastan cuatro", afirmaba, y añadía eso sin contar con "el coste que las compañías eléctricas están pagando por esa energía eólica y la tarifa de las líneas de transmisión adicionales que se necesitan construir para que llegue esa electricidad intermitente y poco segura al sistema".

Y remató diciendo "adivina qué pasa en un sistema frío con altas presiones, cuando el viento no sopla y el sol no brilla por la tarde o la noche, en el momento de máxima demanda, cuando todos vuelven a casa, que lo único que sirve es encender las centrales de gas".

La energía en Europa

El ejemplo de lo que ocurría en algunos estados norteamericanos lo trasladó a la política energética en Europa de las dos últimas décadas.

"Su error ha sido invertir en carísimas tecnologías renovables, en lugar de seguir aumentando el negocio del gas y el petróleo, abrir las centrales de carbón cerradas años atrás o revitalizar la energía nuclear", como ha hecho Estados Unidos.

Su plan para EEUU, en cambio, es diametralmente opuesto. "Con el cambio climático ha sido más fácil vender miedo que vender seguros", ha señalado Wright.

Pero "sorprendentemente, a través de este loco delirio político del que he hablado, vamos a revertir eso, porque ahora la electricidad se está volviendo más cara y menos segura".

Si seguimos así "los apagones serán cien veces más comunes en 2030, si haces esta locura obtienes malos resultados, mira Alemania, Reino Unido o California", dijo.

"Si haces que la electricidad sea más cara y no se sabe a dónde irá esa política, adivina qué industria intensiva en energía se quedará en tu país. Reino Unido y Alemania son expertos en eso. En Alemania han invertido medio billón de dólares, más del doble de la capacidad de su red eléctrica, produjeron un 20% menos de electricidad y subió tres veces el precio".

"Así que ese no es un modelo ganador, no es lo que el mundo va a replicar. Cuando se trata del cambio climático, dejamos la racionalidad en la puerta, estamos en medio de una transición energética que es la mayor inversión maliciosa en la historia de la humanidad. Se han invertido 10 billones de dólares a nivel mundial en la lucha contra el cambio climático, pero ¿qué se obtiene por 10 billones de dólares?", añade.

Y concluye con un dato: "la mitad de los estados en el país que tienen estándares de cartera renovable usualmente son aplaudidos y celebrados como parte de una transición energética sin sentido, porque si los comparas con lo que no lo tienen, sus tarifas de electricidad son un 50% más altas (o superior)".

La IA, nuclear y carbón

Para Wright, el desarrollo de centros de datos y de la inteligencia artificial busca soluciones de energía segura y estable que solo vienen de la mano del gas y de las centrales nucleares. "La fuente de energía que tiene la mayor perspectiva de complementar a los hidrocarburos es la nuclear".

"Lo bueno de la IA es que necesita una carga más regular, y la energía nuclear tiene que ser una parte importante de ella. ¿Por qué las plantas nucleares se cierran? ¿Por qué no pueden cambiar su producción de electricidad tan rápido como una planta de gas natural, por ejemplo, o una planta hidroeléctrica?", señalaba el responsable de Energía de EEUU.

Los precios negativos cuando hay mucha generación renovable salvaron a las renovables porque estaban subvencionadas, pero "destruyeron el mercado eléctrico para las seguras centrales nucleares, que proporcionan electricidad las 24 horas, los 7 días de la semana".

"Siempre le digo a la gente, ¿cuánto pagarías por un Uber que no sabes cuándo va a aparecer y luego, cuando te recoge, no sabes dónde te va a dejar? No mucho, pero sí por la electricidad que no sabemos ni cuándo viene ni cuándo se va", puntualizó.

"Las nucleares que se cerraron en el pasado fue por razones políticas, como las centrales de carbón, que algunas tenían 100 años y podían funcionar durante mucho más tiempo. Pero, si queremos relocalizar la industria y queremos ganar la carrera de la IA tenemos que añadir 100 GW capacidad segura que esté ahí en el pico de la demanda".

"El renacimiento nuclear es real esta vez, así como las centrales de carbón, el gas y el petróleo".

"Se trata de centros de datos, de fabricación, de productos químicos y de producción intensiva en energía. Y Estados Unidos tiene el gas de menor coste disponible del mundo, una fuente de energía segura y ampliamente utilizable en el planeta", concluyó.