María, malagueña que vive en una autocaravana y el parque descampado donde vive.

María, malagueña que vive en una autocaravana y el parque descampado donde vive. RTVE

Sociedad

María, la malagueña en paro que vive en una autocaravana: “Viví en una habitación por 450€, no me daba para comer”

María Jesús quedó desempleada después de que su negocio acabase en quiebra. Hoy en día vive en unas precarias condiciones sin cocina, ducha, ni baño.

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Las claves

La crisis de la vivienda en España ha llevado a muchas personas como María Jesús a vivir en autocaravanas ante la imposibilidad de pagar un alquiler.

María Jesús, desempleada, reside en una caravana en la playa Sacaba de Málaga junto a más de 80 familias en situación similar por los altos precios de la vivienda.

Tras perder su casa y su negocio, María Jesús pasó a vivir pagando 450 euros por una habitación, situación en la que no podía cubrir sus necesidades básicas.

Las autocaravanas usadas como hogar ofrecen condiciones muy precarias, ya que muchas carecen de cocina, ducha o servicios básicos, y dificulta el acceso a ayudas sociales por falta de empadronamiento.

La crisis de la vivienda en España ha llevado a los ciudadanos a buscar opciones cada vez más descabelladas para conseguir un techo bajo el que dormir.

La nueva tendencia en este mundo son las autocaravanas. Los españoles han encontrado que vivir en un coche es mil veces más rentable que buscar un piso.

Ahora bien, a pesar de que algunos alardean de este estilo de vida como el ideal para tener mayor libertad financiera o de movilidad, otros lamentan sus condiciones y se sienten condenados a esto por no tener una salida; siendo este último el caso de María Jesús.

Hasta 14 años en una caravana

María Jesús vive en el descampado de la playa Sacaba en Málaga, un parque de caravanas para que los turistas se instalen frente a la playa, no obstante, cada vez más locales deben vivir allí por los precios de la vivienda.

Algunos llevan hasta 14 años viviendo en este lugar y como María Jesús, contaron al programa Directo al Grano cómo ha sido la experiencia estos años.

Desde pensionistas con ingresos de un poco más de 1.000 euros a padres que deben pagar una manutención tras un divorcio: así más de 80 familias ya conviven en este descampado.

Así, María Jesús es una de las vecinas de este parque de autocaravanas que lleva allí desde agosto de 2025 y se encuentra desempleada: "Hay mucha gente trabajando, pero el sueldo es prácticamente igual o parecido al precio del alquiler de una vivienda", expresó.

"Entonces las personas no pueden pagar un alquiler, porque si pagan un alquiler y no pueden comer", expresó la malagueña.

La historia de María Jesús tiene algunas puñaladas por la espalda: "Yo pasé de tener mi propia casa hipotecada, porque me engañó un banco y me echó a la calle con mi hija de 10 años", comenzó recordando.

De pagar 1.400 euros de hipoteca, María Jesús se vio en la calle y en una situación que continuó complicándose: "Tenía un negocio de mucho tiempo, lo abrí en el 2000 y en el 2017 ya no podía pagar el alquiler del local porque no paraban de subirlo".

"Mi negocio se fue a la ruina; trabajé de otras cosas, pero acabé viviendo en una habitación pagando 450 euros y no tenía para comer", explicó temblorosa la malagueña.

María Jesús, mujer desempleada que vive en una caravana.

María Jesús, mujer desempleada que vive en una caravana. RTVE

De esta forma, añadió que en ese momento contaba con "una pequeña ayuda" y que ahora solicitó la ayuda de la Renta Mínima Vital, pero que "me la han denegado porque no tengo empadronamiento".

"No me puedo empadronar porque tienes que tener una caravana homologada, pero mi caravana no tiene cocina, no tiene nada", comentó la afectada por esta situación.

Incluso señaló que "justo ahora le he puesto un váter, pero no tiene ni ducha". En este contexto, a pesar de que hay personas que disfrutan este tipo de vida, María Jesús confesó que "yo lo llevo fatal".

No obstante, acotó que la mayoría de la gente que ha notado que disfruta realmente este tipo de vida es porque "tienen dinero, buenas caravanas y van y vienen".

La situación de la malagueña y de muchos otros que deben vivir en este lugar a raíz de la necesidad no es tan idílica: "Yo no me puedo duchar, yo me levanto por la mañana y no me puedo lavar la cara", manifestó.

Antes de la caravana, María Jesús vivía en su coche "muy malamente". Según recuerda, además de echar en falta recursos básicos, entraba agua y se inundaba.

Su autocaravana, recordó, la compró su exmarido al ver la situación en la que se encontraba María Jesús: "Pagó 3.000 euros por un hueco que no tiene nada; solo una cama y nada más".