La Jungla

Una funda-tenedor para que puedas comer y mirar el móvil a la vez

En la Jungla. Para innovar hay que ser un poco inconsciente. Esta empresa ha decidido fusionar dos objetos que nunca debieron unirse: los cubiertos y la funda de tu móvil.

Tras una década prodigiosa en el mundo de la innovación tecnológica, cada día es más difícil encontrar un recoveco por el que hacer algo nuevo, por lo que cada vez las empresas que quieren ofrecer algo diferente tienen que recurrir a ideas más arriesgadas... y absurdas.

Ahora una empresa se ha lanzado a lo que podía ser una idea magnífica y terrible a la vez: una funda que se le puede adherir una cuchara o un tenedor para poder comer mientras subes la foto del plato a Instagram.

El invento, llamado Sphoon_phork es un proyecto que está buscando financiación por Kickstarter y tiene un objetivo de 9.000 dólares, con 20 días por delante para tratar de alcanzarlo.

"La primera funda que te permite convertir tu teléfono en una cuchara o en un tenedor", porque esa es exactamente la revolución que necesitaban los smartphones para ser útiles, no como esa pantalla táctil aburrida de Steve Jobs.

Básicamente, se trata de una funda que te permite colocar en su parte trasera un par de cubiertos -aunque no tiene pinta de ser muy cómodo eso de hablar por teléfono mientras tienes un tenedor pinchándote la palma de la mano. Cuando necesites comer, la adhieres a la parte inferior y ale, a comer mientras sigues dando matches en Tinder.

La idea detrás del proyecto es tratar de reducir el uso de cubiertos desechables y así reducir el uso de plásticos que están invadiendo los océanos. Un objetivo noble, si bien no tenemos muy claro que sea necesario pegarlo a un smartphone.

Además hay otro detalle... ¿y el cuchillo? ¿qué hacemos para cortar el bistec? ¿utilizamos el iPhone a modo de hacha? hay que llevar uno de verdad? ¿o quizá uno desechable? 

En todo caso si quieres uno de estos inventos para ti, solo tienes que aportar 39 dólares -unos 34€- y, si logran la financiación, lo recibirás en julio. Eso sí, no quedes conmigo para comer.