La Jungla Venganza en el altar

Lee los mensajes sexuales de su prometido con su amante en plena boda

En la Jungla. Descubrió que su prometido le estaba siendo infiel horas antes de su boda y decidió soltar el bombazo en el altar.

¿Tú qué harías si pocas horas antes de casarte te enteras de que tu prometido tiene una amante? A lo mejor la ira se apodera de ti, montas una bronca a la altura y devuelves tu vestido de novia con rapidez. Sin embargo, la protagonista de esta historia aplicó eso de que la mejor venganza es aquella que se sirve fría y siguió adelante con su boda como si nada para destaparlo todo al llegar al altar.

Casey llevaba seis años de relación con su novio Alex. Esta pareja australiana tenía todo listo para contraer matrimonio, pero ella recibió una información privilegiada, tal y como contó en Whimn. "Estaba con mis mejores amigos en una habitación de hotel impresionante cuando mi móvil vibró al otro lado de la habitación e hice malabares con el vaso en la mano para poder cogerlo".

Sin embargo, no era nadie conocido felicitándola por su boda, sino un número que no tenía registrado y que adjuntaba varias capturas de pantalla con una frase: "yo no me casaría con él, ¿tú lo harías?". Se trataba de varios mensajes que su prometido le había mandado a otra mujer desde hacía meses hasta pocos días antes de la boda.

"Alex no es quien yo creía"

"Tu cuerpo es una puta maravilla, joder, y sabes cómo usarlo" o "me gustaría que mi novia supiera hacer la mitad de cosas que haces tú", son solo algunos de los ejemplos. La pobre Casey, obviamente, se echó a llorar pero no quiso hacerle caso a sus amigos que le aconsejaban suspender la boda. Ella deseaba dejar a su prometido en el mayor de los ridículos.

"Iba a seguir adelante con la boda y a desenmascararle delante de nuestros amigos y familiares", recuerda. Así que se puso guapa, se vistió de blanco, cruzó el pasillo hasta el altar y, cuando llegó, anunció: "no habrá boda hoy. Parece que Alex no es quien yo creía". Tiró el ramo al suelo, sacó el móvil y se puso a leer los mensajes.

Claro, la cara del prometido iba cambiando de color con cada frase. "Leí todos y cada uno de los mensajes que ella me había mandado. Con cada palabra, Alex se iba poniendo más y más blanco", explicó. El novio no tardó en levantarse y salir de la iglesia con su padrino al tiempo que Casey le decía a sus invitados que "no habrá un banquete de boda hoy, sino una celebración por la honestidad, la búsqueda del amor verdadero y por seguir a tu corazón, incluso cuando duele".