Lacey Marcena, de bombero y policía en Chicago a jóker de San Fermín.

Lacey Marcena, de bombero y policía en Chicago a jóker de San Fermín. Cedida.

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Lacey Mrzena, de bombero y policía en Chicago a jóker de San Fermín: "Gasté mucho para llegar aquí, y el triple en multas"

EL ESPAÑOL habla con el estadounidense tras ser denunciado y expulsado en varias ocasiones de los encierros por incumplir la normativa de seguridad.

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En las viñetas, el Joker es la némesis de Batman: un agente del caos, un payaso desquiciado que se burla de la autoridad y busca dinamitar las estrictas leyes de la ciudad de Gotham. Hace apenas una semana, el estadounidense Lacey Mrzena cruzó el Atlántico para trasladar esa misma estética anárquica al norte de España.

Lacey llegó a Pamplona con la melena teñida de verde, el rostro cubierto por una densa pintura blanca y una inquietante sonrisa roja dibujada de oreja a oreja; jugó a ser el villano de las fiestas de San Fermín y, en parte, lo consiguió: rompió la rutina de los encierros y se puso en peligro frente a astados de media tonelada que corrían a gran velocidad.

El joven fue finalmente interceptado, expulsado del recorrido en varias ocasiones, denunciado administrativamente e increpado por los propios mozos tradicionales, quienes le exigían seriedad ante el peligro real de la carrera.

Ahora que las fiestas han terminado y el eco del Pobre de mí resuena todavía en Pamplona, EL ESPAÑOL ha hablado con 'el Joker de los Sanfermines' que habla de sí mismo como un antiguo policía, bombero y socorrista de Chicago profundamente convencido de que todo lo vivido en Navarra ha sido un malentendido.

"Ahora soy artista, pero sigo manteniendo la mentalidad de proteger y servir a los demás. Nunca grabo y siempre llego al evento sobrio y listo para correr. Estas personas que dicen cosas sobre mí o están celosas o desinformadas", sostiene.

"Han puesto la historia en mi contra y han puesto en peligro mi seguridad y bienestar. Temo por mi vida aquí en Pamplona por la policía, no por los toros. Soy un toro, muy cariñoso y protector. Todo esto es absurdo. Sólo quería disfrutar de mis vacaciones. Gasté mucho dinero para llegar hasta aquí y gasté el triple en multas", reconoce a este periódico.

La Jefatura de Policía Municipal tuvo que desmentir que el arresto se debiera a una persecución estética por ir disfrazado, especificando que el motivo real respondía de manera estricta a la vulneración reiterada de las medidas de seguridad colectiva.

"No puedo creer que me haya vuelto tan popular, es increíble; sólo quería venir y experimentar lo que ustedes han estado haciendo durante tantos años. Los medios me han convertido en un chivo expiatorio, y con gusto asumo ese papel si ayuda a hacer cumplir la regla de no usar cámaras", sostiene.

Del disfraz a la polémica

La irrupción de este enigmático corredor en los Sanfermines de 2026 comenzó a fraguarse el pasado martes 7 de julio, durante la primera carrera protagonizada por los toros de Fuente Ymbro.

Vestido de blanco como cualquier otro mozo, pero llamando la atención de todos los viandantes por su llamativa caracterización del archienemigo de Batman, su presencia en el tramo de Santo Domingo fue recibida inicialmente como una excentricidad inofensiva y una nota de color que, en un principio, no requería la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Sin embargo, la coreografía tradicional del encierro se rompió definitivamente el sábado 11 de julio, durante la masificada y peligrosa carrera de la ganadería de José Escolar.

Tras ser arrollado por la manada en el tramo final que desemboca en el callejón de la plaza de toros, Mrzena se incorporó y, según la retransmisión televisiva, sacó un teléfono móvil de su bolsillo para grabarse a escasa distancia de los pitones, llegando incluso a extender el brazo para tocar a uno de los astados.

Estas acciones, estrictamente prohibidas por el artículo 11 de la normativa local para garantizar la seguridad colectiva, le supusieron una propuesta de sanción administrativa que podría oscilar entre los 601 y los 6.000 euros.

Tras el encierro y un posterior revolcón sin consecuencias graves durante la suelta de las vaquillas, los agentes de la Policía Municipal procedieron a su identificación y lo escoltaron fuera del recinto bajo la mirada atónita de miles de asistentes.

"Ninguna buena acción queda sin castigo. Me siento como San Fermín y como Jesucristo. Me siento muy incomprendido. Quisiera disculparme si ofendí a alguien y agradecer a España por permitirme participar. No quise lastimar a nadie ni poner en peligro la seguridad de nadie. La seguridad es lo primero, las personas que corren en el evento deben dejar de filmar", declara.

Además, frente a las acusaciones oficiales y el enfado de los corredores veteranos, Lacey Mrzena justifica a este periódico lo sucedido explicando que él es "uno de los pocos corredores calificados para correr con los toros" porque es "instructor de yoga y un atleta versátil".

El corredor de Chicago sostiene de manera tajante que con la cantidad de medios profesionales desplegados en las fiestas resulta "absurdo" pensar que pretendía registrar imágenes por su cuenta, argumentando que "hay drones, cámaras aéreas y numerosos equipos de periodistas dispuestos a vender las fotografías oficiales en las tiendas cercanas de la ciudad".

"El video que ven muestra claramente que recogí el celular de un turista que estaba a punto de ponerse en peligro para recuperarlo y que probablemente estaba grabando. Si creen que estaba filmando, están ciegos, no crean la información falsa", declara a este diario.

A pesar de sus explicaciones, las jornadas posteriores se convirtieron en un constante juego del gato y el ratón con las autoridades: el domingo fue interceptado y expulsado preventivamente en la calle Estafeta, el lunes fue reducido tras subirse a un balcón de la plaza Consistorial y el martes, durante el último encierro de Jandilla, varios agentes volvieron a bloquearle el acceso al recorrido antes del inicio de la carrera.

La otra cara del personaje

Lacey Mrzena, a sus 33 años, opera en Instagram y TikTok bajo el pseudónimo de Straightdroplace, donde acumula miles de seguidores compartiendo sus performances artísticas.

Sus perfiles funcionan como un escaparate de personajes excéntricos, intervenciones en espacios públicos y desafíos performativos con los que busca llamar la atención y construir una narrativa alrededor de su propia figura.

Su vinculación emocional con la tauromaquia y los encierros, según confiesa a este diario, proviene de una profunda admiración cultural cultivada desde la infancia en el estado de Illinois.

"En Chicago, nos encantan los toros porque tenemos a los Chicago Bulls y a Michael Jordan; todo el mundo en Chicago veía el encierro y toda mi vida ha sido un sueño venir aquí y correr con los toros para rendir homenaje a la cultura, a la tradición y a San Fermín", relata a este periódico.

Según su relato, la caracterización del Joker responde a una compleja "teoría espiritual y antropológica" que lleva más de un lustro desarrollando y que planea publicar próximamente en un proyecto multidisciplinar titulado The American Goat Tour, el cual incluirá un libro y un álbum de música rap.

"El Joker es un personaje muy sagrado y publicaré un libro que explica todo esto en un par de semanas. El libro sitúa su origen de la cultura azteca maya y habla de un sacerdote tribal muy espiritual que hace las cosas de manera diferente, pero que es súper importante para la sociedad", explica.

Esta visión mística de la realidad le lleva a identificarse de manera recurrente con figuras históricas y religiosas que sufrieron el rechazo de sus contemporáneos, asegurando que lleva seis años acumulando grabaciones y preparando una película que concibe como una "verdadera carta de amor al mundo".

"Los demás me malinterpretan, pero yo me entiendo a mí mismo. Dios me entiende, y también me entienden las personas responsables, conscientes y amorosas", dice Lacey.

Criado en el seno de una familia numerosa donde siempre se sintió diferente a todos sus hermanos, Mrzena reafirma sus profundas convicciones espirituales sin renunciar a sus raíces.

"Nunca he conocido a nadie como yo, ni nadie ha conocido a nadie como yo, pero eso no es un problema, es una bendición. Es hora de un cambio. Es hora de un cambio positivo y estoy dispuesto a hacer todo el trabajo. Mi devoción es para Dios", expresa el joven.

El fin de la función

Mrzena abandona España habiendo abonado una importante suma económica en concepto de multas y manteniendo la firme convicción de que su figura ha sido utilizada por las autoridades locales como un elemento de "propaganda política" para infundir miedo y ejemplificar de cara al resto de turistas la prohibición de grabar dentro de los vallados.

A pesar de la incomprensión generalizada que ha rodeado cada una de sus apariciones en Navarra, el artista norteamericano no muestra resentimiento, pero sí aprovecha sus últimas declaraciones para disculparse con aquellos sectores que se hayan podido sentir ofendidos por su comportamiento.

"Siento si me han malinterpretado y si he faltado al respeto a alguien o a la cultura, pero esa no era mi intención. De hecho, fue todo lo contrario: quería mostrar respeto, amor y apoyo. Esto es lo que hago dondequiera que voy, y a veces se malinterpreta, pero lo importante es que sé quién soy y así no lastimo a los demás", aclara a este diario.

Lacey Mrzena se escabulle de las calles de Pamplona subido, de nuevo, a su patinete eléctrico, dejando atrás una intensa semana de persecuciones policiales y debates sobre los límites de la seguridad y la tradición.

En el archivo histórico de las fiestas de San Fermín de 2026 quedará registrada para siempre la controvertida andanza de un hombre que, eligiendo el disfraz del villano más famoso del cómic, insistió hasta el último momento en convencer al mundo de que su única intención era proteger a los demás.