Camila, con la palabra 'vida' tatuada en hebrero

Camila, con la palabra 'vida' tatuada en hebrero Fernanda Villavicencio

Reportajes

"Ocultamos tatuajes en hebreo o apellidos": el miedo de Camila, Joaquín y otros judíos Gen Z al antisemitismo en España

Tras el ataque de Hamás a Israel el 7-O, estudiantes y miembros de comunidades hebreas relatan silencios, rutinas alteradas y vigilancia.

Otras historias: Barcelona, rumbo a otra 'Noche de los Cristales Rotos': un mapa señala escuelas o bares judíos por su "nexo con el genocidio"

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Camila tiene 20 años y dos letras tatuadas en la nuca: Jai en hebreo que significa vida. Le gustaba la palabra y su significado. Lo hizo en 2022, año en que comenzó la universidad. Era un gesto muy personal, que no necesitaba mayores explicaciones.

Hasta el 7 de octubre de 2023 apenas reparaba en el tatuaje. Desde entonces, según dónde vaya o con quién se junte, se hace una coleta baja o tapa las dos letras negras con una tirita color piel. Siente miedo. No es la única.

"Ocultamos tatuajes en hebreo o apellidos", dicen Camila y Joaquín, dos de los jóvenes de la Generación Z entrevistados por EL ESPAÑOL.

La frase resume una inquietud que atraviesa a parte de los judíos en España: jóvenes que crecieron mostrando su vida en Instagram, TikTok o WhatsApp y que ahora empiezan a administrar cuánto de su identidad dejan ver. Una palabra en hebreo, una estrella de David, un apellido reconocible o una foto familiar pueden convertirse en algo que se mide antes de salir a la calle, entrar en una fiesta o subir una publicación.

El pasado mayo, una mujer denunció haber sido amenazada e insultada en el Metro de Madrid por llevar visible un símbolo religioso judío. La víctima sufrió un ataque de ansiedad y manifestó miedo de volver a utilizar el transporte público. Tres días después, la Policía Nacional detuvo al presunto autor.

Imagen de una pancarta en la Universidad de Ciencias Políticas

Imagen de una pancarta en la Universidad de Ciencias Políticas Red académica contra el Antisemitismo

Para muchos de los jóvenes entrevistados, episodios como éste ayudan a explicar por qué algunos han empezado a ocultar símbolos, evitar determinadas conversaciones o medir cada vez más qué mostrar de su ámbito más personal.

En la España de 2026, varios jóvenes judíos describen escenas similares: grupos de amigos que, tras el 7-O, han dejado de hablar de ciertos temas o se han distanciado, según cuentan, han perdido los "espacios de confianza".

Matías S. (24), psicólogo y miembro de la comunidad judía de Madrid, cuenta que con algunos conocidos no comenta sus orígenes o que ha vivido en Israel: "Ya no digo que soy judío", resume.

Habla de una 'crisis identitaria' tras el 7 de octubre. Se sintió solo cuando sus amigos cercanos no le preguntaron cómo estaba, pese a conocer su relación con Israel.

También ha empezado a medir lo que publica en redes, duda si subir fotos de celebraciones judías y ha pedido refuerzo de seguridad para las actividades que coordina como monitor en su comunidad.

Radiografía en números

El informe 2024 del Observatorio de Antisemitismo, elaborado por la Federación de Comunidades Judías de España y el Movimiento contra la Intolerancia, registra 193 incidentes antisemitas, frente a los 60 de 2023 y los 34 de 2022.

El documento cifra el incremento en un 321% respecto al año anterior y recoge un aumento de discursos, incidentes y ataques antisemitas.

Por su parte, el Ministerio del Interior, en su último informe sobre delitos de odio, detalla que en 2024 se investigaron 1.955 hechos de este tipo, un 13,8% menos que el año anterior, aunque dentro de ese descenso los incidentes vinculados al antisemitismo crecieron un 60,9%.

Ambos informes subrayan el papel de las redes como espacio de difusión de mensajes hostiles hacia los judíos. Según los expertos, estos datos no describen un fenómeno aislado. El gráfico muestra, solo algunos de los hechos denunciados ante las autoridades.

Rutinas modificadas

David Benatar (25, Madrid) es miembro de la Red Universitaria contra el Antisemitismo en la Federación de Jóvenes Judíos de España y doctorando especializado en antisemitismo. En conversación con este medio, explica que algunos reducen la visibilidad de su identidad judía: dejan de llevar símbolos religiosos en determinados espacios o ajustan su presencia en redes sociales.

Otros, en cambio, se acercan más a la vida comunitaria, en busca de lugares donde puedan hablar del tema con naturalidad y sin sentirse interpelados a justificar cada posición.

Benatar señala también la circulación de contenidos que recurren a la Shoá (Holocausto) o a teorías de conspiración para hablar de Israel y de los judíos, sin distinguir entre Estado, política e identidad.

David comenta cómo las fechas de celebración, espacios que antes eran percibidos como seguros y de vida comunitaria, se han transformado en momentos en los que "estamos poniéndonos en riesgo" y en los que "el mensaje que se nos está dando es que cada vez que hay una celebración, va a pasar algo".

Sus palabras tienen relación directa con los episodios del pasado diciembre de 2025, en donde un tiroteo en Bondi Beach (Australia) durante la celebración de Janucá (celebración de las luces) dejó varios muertos y decenas de heridos.

Un episodio similar tuvo lugar en octubre de 2025 en Manchester (Reino Unido). Un individuo embistió a peatones con un coche y apuñaló a fieles frente a la sinagoga Heaton Park durante Yom Kipur, el día más sagrado del calendario judío.

Ecos digitales

El Observatorio de Antisemitismo indica que una parte relevante de los incidentes registrados guardan relación con el mensaje alimentado en redes sociales y otras plataformas digitales.

Describe un aumento de mensajes vinculados a la guerra entre Israel y Hamás que circulan en forma de comentarios, vídeos o memes.

Para Sammy (22), judío y estudiante universitario el antisemitismo "no ha nacido con la guerra, pero ha encontrado una excusa perfecta" en la respuesta militar de Israel tras el 7 de octubre.

Según su experiencia, muchos comentarios mezclan sin matices al Estado de Israel con los judíos como colectivo y utilizan términos como 'sionismo' sin saber qué significan.

Esa confusión, dice, se amplifica en plataformas como X, donde el anonimato y la ausencia de filtros firmes facilitan que los mensajes de odio hacia judíos y otras minorías circulen y se queden en el feed sin apenas consecuencias.

Shawn Eni (46, Israel), creador de contenido conocido en redes como TheMossadIL, explica a EL ESPAÑOL que desde el 7-O el entorno digital ha cambiado en volumen y tono.

Relata un incremento de hostilidad hacia voces israelíes y judías y menciona modificaciones en los criterios de moderación de algunas plataformas. En su caso, ha optado por responder con formatos breves, humorísticos o visuales, que se adaptan mejor a lo que favorecen los algoritmos.

Según Eni, la sátira y la ironía permiten disputar la atención sin entrar en debates interminables.

Hasta el mar

A la salida de la facultad de ciencias de la información de la Complutense, algunos estudiantes que prefieren mantener el anonimato describen a los judíos como "esos que llevan trenzas y no se casan".

Otros repiten que "Desde el río hasta el mar": cuando se les pide que expliquen qué significa esta frase, Carlos (19) y Almudena (21) hablan casi a la vez: "que los judíos se vayan a otra parte".

Entre los testimonios recogidos hay jóvenes que no se identifican como judíos pero que tienen apellidos o vínculos familiares asociados a esa identidad.

Pintadas en la Universidad de Ciencias Políticas

Pintadas en la Universidad de Ciencias Políticas Red académica contra el Antisemitismo

Joaquín (18), que nació en Madrid, cuenta que ha cortado o eliminado su apellido en redes sociales "para no tener que dar explicaciones". Gabriela (18), de religión católica, explica que no tenía claro qué significaba 'antisemitismo' y que buscó la palabra en un buscador. Tras leer la definición, dice que sí existe.

Marí (24) comenta que tiene amigos judíos, pero que "ellos son la excepción, el resto quieren matar de hambre a los gazatíes".

Fuera del ámbito universitario, la consigna 'del río hasta el mar' también subió a los escenarios: el pasado 29 de enero, el Palau Sant Jordi de Barcelona reunió a unas 16.000 personas en un concierto-manifiesto por Palestina, con más de veinte artistas sobre el escenario.

En las pantallas se proyectaba un mapa en el que Palestina ocupaba la totalidad del territorio e Israel no aparecía representado.

Los organizadores lo presentan como un gesto de solidaridad con las víctimas de Gaza y de denuncia de la guerra; la Coordinadora Estatal de Lucha contra el Antisemitismo advierte, en cambio, de que esos mapas y consignas borran de hecho al Estado judío y pueden leerse como una negación de su existencia.

Imagen de la pizarra de un Instituto de Madrid

Imagen de la pizarra de un Instituto de Madrid Cedida

En un instituto de Madrid, a comienzos de año, los estudiantes escribieron sus 'Deseos para 2026' en una pizarra de aula. Entre mensajes sobre aprobar asignaturas o 'vivir la vida con amor' apareció, escrito con tiza, el deseo de 'menos judíos'.

También en el ámbito académico, la Universidad de Granada aprobó suspender en mayo de 2024 su colaboración científica‑técnica y de movilidad con universidades e instituciones israelíes que no hubieran expresado un compromiso explícito con la paz y el derecho internacional humanitario.

Esta decisión afectaba a intercambios de estudiantes, estancias de profesorado y otros convenios académicos. El acuerdo fue recurrido por ACOM (Acción y Comunicación sobre Oriente Medio), una asociación española proisraelí que promueve la relación entre España e Israel.

Meses después, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía anuló la suspensión al considerar que era una medida discriminatoria que vulneraba derechos fundamentales, porque imponía consecuencias negativas a estudiantes y personal por el mero hecho de estar vinculados a universidades israelíes.

En Galicia, el Juzgado de Instrucción número 1 de Ferrol investiga al activista Bruno L., vinculado al colectivo Mar de Lumes, por varios mensajes en X con expresiones como "Ni un solo día sin desear la destrucción del Estado sionista". La causa se apoya en la posible aplicación del artículo 510 del Código Penal.

EL ESPAÑOL intentó recabar la versión del colectivo por los canales que utiliza en redes sociales, sin obtener respuesta.

El 4 de marzo de 2025, A. L, de 23 años, entró en la pizzería kosher Rimmon, en el barrio madrileño de Chamberí, roció la entrada con un líquido inflamable e intentó prender fuego al local mientras dentro cenaban varios clientes.

La Brigada Provincial de Información incorporó a la investigación un libro autoeditado por el presunto autor de los hechos, semanas antes del ataque, titulado Preparados o no: Diálogo del 7 de noviembre, que llegó a comercializarse en Amazon. Según fuentes de la investigación, la obra contiene referencias de ataques ficticios contra objetivos judíos. La causa se encuentra actualmente en fase de instrucción.

Tumbas profanadas

A finales de enero de 2026, el cementerio judío de Les Corts, en Barcelona, registró la profanación de más de 20 tumbas y lápidas. Entre las afectadas estaba la de David Ventura, uno de los impulsores de la creación del cementerio y expresidente de la comunidad judía de Barcelona.

Su hijo, Giaco Ventura, recuerda en conversación con EL ESPAÑOL que en el centro del camposanto había una pequeña isla con nichos católicos cuando su padre negoció la cesión del espacio con el Ayuntamiento.

Ante la posibilidad de retirarlos, David Ventura respondió: "Aquí ya no hay judíos ni católicos, están todos con Dios; que descansen en paz".

Tumbas profanadas en el cementerio de Les Corts

Tumbas profanadas en el cementerio de Les Corts CJB

Ahora, a los 87 años, Giaco observa con preocupación cómo ha cambiado todo. Para él, el desconocimiento sobre qué es ser judío y su historia en Europa influye en cómo se interpreta el presente.

"Yo me siento español desde hace 500 años" afirma, en alusión a la tradición de su familia y su conexión con el país, incluso después de la expulsión de los judíos en el pasado. Esa identidad se entrelaza con la memoria de su padre, de quien dice que dedicó gran parte de su vida a construir espacios de convivencia y normalización en Barcelona.

Vigilancia permanente

David Obadía (65, Beer Sheva, Israel), presidente de la Federación de Comunidades Judías de España, describe en conversación con este medio un crecimiento del antijudaísmo que considera peligroso para la comunidad.

Señala que la comunidad judía es hoy la única confesión que necesita vigilancia permanente en templos, centros comunitarios y colegios, con refuerzo de seguridad privada y según los cálculos a día de hoy viven en España 45.000 judíos, la mayoría de ellos, nacidos en España.

Obadía añade que muchos judíos han dejado de llevar kipá o estrellas visibles y que percibe miedo en familias y jóvenes. Relata que a su hermana la escupieron al grito de 'judía asesina' y que su hija escucha en el colegio debates en los que se sataniza a los judíos y al Estado de Israel.

Vincula este clima a déficits educativos y a determinados mensajes políticos y mediáticos, y plantea reforzar la enseñanza sobre el Holocausto y sobre las distintas confesiones religiosas en la escuela.

Escenario global

El pasado 25 y 26 de enero se celebró en Jerusalén un congreso internacional sobre antisemitismo con la participación de políticos, activistas, académicos y creadores de contenido de distintos países. Una de las panelistas fue Noa Cochva (26, Israel), activista israelí, ex Miss Israel 2021 y reservista como médico de combate.

En declaraciones a EL ESPAÑOL, Cochva relata que, tras ser coronada se organizaron campañas para boicotear el certamen de Miss Universo por celebrarse en Israel y que algunas concursantes recibieron amenazas por participar.

Explica que, cuando comenzó a dar conferencias, aumentaron los mensajes y acciones hostiles: protestas convocadas frente a los lugares donde hablaba hasta agresiones físicas.

Noa Cochva, ex miss Israel 2021

Noa Cochva, ex miss Israel 2021 Cedida

Los últimos estudios del INJUVE señalan que los jóvenes desempeñan un papel central tanto en la reproducción como en la denuncia de los discursos de odio y apuntan a reforzar la educación en derechos humanos, memoria y convivencia democrática.

En el ámbito deportivo y universitario se mencionan refuerzos de seguridad en actos comunitarios judíos o en eventos con participación de equipos israelíes, que han modificado rutinas y percepciones de seguridad.

La vuelta ciclista de España o los partidos de baloncesto cuando juega el Maccabi de Tel Aviv a puerta cerrada son muestras de ello.

Los testimonios de jóvenes judíos y de otros que no lo son dibujan una generación que vive el conflicto a través de algoritmos, silencios incómodos y en algunos casos, amistades rotas.

Mientras tanto, Camila sigue llevando su Jai en la nuca. A veces a la vista; otras, bajo su tirita color piel.

Fernanda Villavicencio es alumna del Máster de Periodismo Multimedia con IA de El Español en su tercera edición. El reportaje se basa en una investigación para hacer el Trabajo Fin de Máster (TFM)