Lorna Hajdini, directora Ejecutiva en JPMorgan Chase en Nueva York y Chirayu Rana, antiguo empleado de la empresa

Lorna Hajdini, directora Ejecutiva en JPMorgan Chase en Nueva York y Chirayu Rana, antiguo empleado de la empresa E.E

Reportajes

El escándalo de la directiva de JP Morgan que hizo de un subordinado su esclavo sexual: "Eres mi pequeño niño moreno"

La denuncia sacude Wall Street mientras el banco habla de "una fabricación completa" y niega pruebas contra su directora ejecutiva.

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G. García
Publicada

Lorna Hajdini lleva más de una década construyendo una carrera impecable en JPMorgan Chase. A los 37 años, ya es directora ejecutiva dentro del área de leveraged finance en Nueva York, una de las divisiones más agresivas y competitivas de Wall Street.

Pero esta semana, su nombre explotó en todos los medios estadounidenses por una demanda que mezcla sexo, poder, racismo y presuntas represalias internas.

El hombre que la denunció es Chirayu Rana: un banquero de origen indio que ingresó al banco en marzo de 2024 como Vicepresidente Senior.

Según la demanda civil presentada ante el Tribunal Supremo del Estado de Nueva York, Hajdini habría utilizado su posición dentro del banco para forzarlo a mantener relaciones sexuales.

La denuncia sostiene que todo comenzó apenas semanas después de que Rana se incorporara al equipo. Él estaba casado. Y, según el documento judicial, intentó rechazar los avances desde el principio.

Pero asegura que las insinuaciones rápidamente se transformaron en amenazas directas sobre su carrera profesional.

"Si no te acuestas conmigo pronto, te voy a arruinar", habría dicho Hajdini, de acuerdo con la presentación judicial citada por medios estadounidenses.

En otro episodio, la ejecutiva supuestamente se presentó sin invitación en la vivienda del banquero.

Allí, según la denuncia, volvió a presionarlo utilizando promesas de ascenso y referencias a su futuro dentro de JPMorgan.

"¿Quieres un futuro en JPMorgan o no?", habría dicho.

Lorna Hajdini, directora Ejecutiva en JPMorgan Chase en Nueva York

Lorna Hajdini, directora Ejecutiva en JPMorgan Chase en Nueva York Cedida

La demanda incluye además acusaciones de comentarios racistas y humillaciones dirigidas tanto a Rana como a su esposa.

Según el relato judicial, Hajdini lo llamaba "mi pequeño niño moreno" y hacía referencias despectivas hacia su mujer.

Uno de los fragmentos más explosivos de la denuncia afirma que la ejecutiva le dijo: "¿De verdad crees que la gerencia quiere que un chico indio moreno lidere un equipo?".

El documento también describe escenas de contenido sexual explícito.

En una de ellas, Hajdini supuestamente se quitó el vestido delante del empleado y comenzó a compararse con la esposa del banquero.

La acusación más grave, sin embargo, apunta a un presunto abuso sexual mediante drogas.

Rana sostiene que Hajdini le administró Rohypnol y sustancias para provocar erecciones antes de mantener relaciones sexuales sin consentimiento.

Según la demanda, él le rogó que se detuviera. Dos testigos mencionados en la presentación judicial respaldarían partes de su relato.

El banquero afirma que permaneció en silencio durante meses por miedo a perder todo por lo que había trabajado.

Denuncia en RRHH

Fue en mayo de 2025 cuando Rana decidió presentar una queja formal ante Recursos Humanos de JPMorgan.

A partir de ahí, según su versión, comenzó el infierno laboral.

La denuncia sostiene que fue suspendido rápidamente, perdió acceso a sistemas internos y empezó a recibir mensajes intimidatorios vinculados con su estatus migratorio.

También asegura que cuando intentó conseguir trabajo en otras firmas financieras, antiguos compañeros dieron referencias negativas que bloquearon nuevas oportunidades.

Rana afirma haber sido diagnosticado con trastorno de estrés postraumático. Y ahora reclama una indemnización económica por daños emocionales, lucro cesante y destrucción de reputación profesional.

Pero del otro lado, tanto JPMorgan como Hajdini rechazan absolutamente todo.

La entidad financiera aseguró haber realizado una investigación interna y concluyó que no existían pruebas que respaldaran las acusaciones.

Además, el banco afirmó que Rana no colaboró plenamente con el proceso interno ni aportó información clave.

La defensa de Hajdini fue todavía más contundente. Sus abogados calificaron toda la historia como una "fabricación completa".

También sostuvieron que la ejecutiva jamás estuvo en el lugar donde supuestamente ocurrió la agresión sexual.

Con el correr de las horas, apareció además otro elemento que complejizó todavía más el caso. Según reveló el New York Post, Hajdini no tenía autoridad directa sobre el salario, los bonus ni los ascensos de Rana.

Ambos trabajaban dentro de la misma división financiera, pero reportaban a superiores distintos dentro de la estructura jerárquica del banco. En este sentido, la defensa utiliza en estos momentos esa información para desacreditar la idea de coerción laboral.

El denunciante

La demanda fue presentada originalmente bajo anonimato con el nombre "John Doe". Después fue retirada temporalmente para realizar correcciones formales antes de volver a ser presentada.

Chirayu Rana, exbanquero de JPMorgan

Chirayu Rana, exbanquero de JPMorgan Cedida

Sin embargo, el nombre real del denunciante terminó saliendo a la luz por fuentes cercanas quienes lo filtraron al periódico estadounidense.

Como se mencionó anteriormente, se trata de Chirayu Rana, un graduado de Rutgers University que recientemente trabajó en la firma de inversiones Bregal Sagemount.

Según mencionó el New York Post, abandonó ese nuevo empleo apenas semanas antes de que la demanda se hiciera pública.

El caso todavía no tiene fecha de juicio y aún no existen cargos penales contra Hajdini debido a que todas las acusaciones siguen sin ser probadas ante el tribunal.

No obstante, eso no impidió que la historia se convirtiera en uno de los escándalos corporativos más comentados de Estados Unidos.

Una denuncia explosiva que enfrenta dos relatos completamente opuestos: el de un banquero que asegura haber sido destruido por una mujer poderosa y el de una ejecutiva que sostiene estar siendo víctima de una historia inventada.