El plan secreto del Vaticano para 'sacar' a Maduro de Caracas antes de su captura: El cardenal Parolin lo negoció con Putin

El plan secreto del Vaticano para 'sacar' a Maduro de Caracas antes de su captura: "El cardenal Parolin lo negoció con Putin" Arte EE

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El plan secreto del Vaticano para 'sacar' a Maduro de Caracas antes de su captura: "El cardenal Parolin lo negoció con Putin"

La operación secreta diplomática para conseguir la salida de Maduro hacia un exilio ruso genera una guerra interna en la diplomacia vaticana entre los seguidores de Francisco y los enemigos del anterior papa.

Otras historias: Eric Frattini, autor de 'Cónclave': "El Papa Francisco nombró a 108 de los 135 cardenales, pero no todos comparten su visión".

Eric Frattini
Publicada

La posible salida hacia el exilio de Nicolás Maduro a Moscú fue una operación secreta liderada por el Vaticano.

Así lo explican a EL ESPAÑOL fuentes de la Secretaría de Estado del Vaticano y la ⁠Secretaría para las Relaciones con los Estados.

Los actores de esta intriga son, por parte vaticana, el propio Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano; monseñor Paul Richard Gallagher, responsable de la Sección para la Relación con los Estados; Giovanni d'Aniello, nuncio papal en Moscú y el español monseñor Alberto Ortega Martín, nuncio en Caracas y diplomático con amplia experiencia en el servicio exterior papal y muy cercano a Parolin.

El nuncio papal en Moscú, Giovanni d'Aniello (i), junto al patriarca Kirill (d), el papa ortodoxo.

El nuncio papal en Moscú, Giovanni d'Aniello (i), junto al patriarca Kirill (d), el papa ortodoxo.

El que el Kremlin aceptara dar 'asilo político' a Maduro fue -siempre según las citadas fuentes- negociado entre el nuncio d'Aniello y Vladimir Putin a través del papa ortodoxo, el patriarca Kirill, muy cercano al líder ruso.

Según parece, hubo contactos anteriores entre el nuncio d'Aniello con Gennady Askaldovich, representante especial del Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación Rusa para la cooperación en materia de libertad religiosa y derechos civiles.

Serguéi Lavrov, responsable de la diplomacia rusa, dio autorización para el inicio de negociaciones con Caracas, pero serían Askaldovich y el patriarca Kirill los interlocutores en el lado ruso entre el Vaticano y el Kremlin.

Al parecer, el número dos del Vaticano intentó convencer personalmente a Nicolás Maduro a través de dos llamadas realizadas al dictador venezolano para que aceptase el 'asilo político' que le concedía Vladimir Putin.

Pero Maduro se negó alegando que si se exiliaba en Rusia no tendría fácil acceso a su extenso patrimonio en el exterior debido en parte a que la propia Federación Rusa estaba bajo embargo internacional por su guerra con Ucrania.

En conjunto, se estima que alrededor de 300.000 millones de dólares en activos rusos están congelados por sanciones relacionadas con la invasión de Ucrania, principalmente en Europa y en otros países del G7.

Maduro tendría casi 3.800 millones de dólares en propiedades repartidas en una veintena de países y cerca de 1.400 millones de dólares en efectivo y lingotes de oro depositados en bancos suizos y a los que no podría acceder si se refugiaba en Moscú.

Parolin y Rusia

La relación de Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, con la dictadura venezolana se articula principalmente por su función diplomática como nuncio apostólico en Venezuela, entre 2009 y 2013, en un momento muy complicado para las relaciones entre la Iglesia católica y el gobierno de Hugo Chávez.

El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, durante su visita a Andorra, en la sede del Govern, a 7 de septiembre de 2023, en Andorra la Vella.

El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, durante su visita a Andorra, en la sede del Govern, a 7 de septiembre de 2023, en Andorra la Vella. Maricel Blanch Europa Press

El nuevo nuncio nombrado por Benedicto XVI encontró cuando llegó a Caracas una relación difícil entre el gobierno chavista y la Iglesia: la Asamblea Nacional había aprobado leyes educativas criticadas duramente por el entonces presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, el conservador monseñor Ubaldo Ramón Santana, arzobispo de Maracaibo.

Muchos recuerdan aún cuando Chávez recibió a Parolin en 2014 con comentarios ciertamente provocadores. Chávez sugirió en tono irónico al nuevo nuncio que debía llevar a cabo un "exorcismo" en la Nunciatura de Caracas, tras el refugio dado a un opositor en la legación diplomática papal.

Durante sus cuatro años en Caracas, Pietro Parolin mantuvo canales de comunicación abiertos entre la Iglesia y el régimen, intentando mediar en momentos de máxima tensión.

Según informes, su trabajo fue reconocido por facilitar el contacto institucional directamente con Chávez, incluso en un clima político polarizado.

El sector diplomático papal más conservador contrario a Francisco alega que Pietro Parolin era un "religioso demasiado cercano a Puebla", en referencia al grupo de gobiernos de la izquierda latinoamericana que en 2019 crearon esta unión para fomentar la cooperación política entre partidos de izquierdas y movimientos progresistas latinoamericanos.

En ese grupo había líderes como la argentina Cristina Fernández de Kirchner, el ecuatoriano Rafael Correa, el paraguayo Fernando Lugo, el brasileño Lula da Silva o el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.

La inteligencia estadounidense

El cardenal Parolin, nombrado Secretario de Estado de la Santa Sede en 2013 justo tras la elección de Francisco, intentó mantener en secreto toda la negociación sobre la salida de Nicolás Maduro hacia Rusia, dejando incluso fuera de esta al influyente cardenal Christophe Pierre, nuncio papal en Washington, por temor a que la inteligencia estadounidense pudiera descubrir la negociación que se llevaba a sus espaldas entre Santa Sede-Moscú-Caracas.

El cardenal Christophe Pierre, nuncio papal en Washington.

El cardenal Christophe Pierre, nuncio papal en Washington. Isabel Cacho/Archidiócesis de Los Ángeles

El diplomático papal francés había sido nombrado por Francisco en el año 2016, y aunque dicen que sus relaciones no son "muy diplomáticas" con Trump, sí lo son con su secretario de Estado, Marco Rubio, y también con el actual embajador estadounidense ante la Santa Sede, Brian Burch, cuando este último era presidente de CatholicVote.org, una organización de activismo católico en Estados Unidos.

Hay 'rumores' sobre una tensa reunión entre Parolin y Burch, en la que el representante de Donald Trump exigió al número dos vaticano la 'no intervención' en un asunto que era totalmente entre Estados Unidos y Venezuela.

Al parecer, ese encuentro se habría llevado a cabo en la tercera semana de diciembre, cuando la Casa Blanca tenía ya decidido lanzar la 'Operación Resolución Absoluta' el 3 de enero de este año, y que no era otra que la extracción de Maduro de Venezuela.

El embajador de Estados Unidos en la Santa Sede, Brian Burch.

El embajador de Estados Unidos en la Santa Sede, Brian Burch. Embajada de EEUU en la Santa Sede

Exilio "humanitario" para Maduro

A medida que ha comenzado a aparecer en diferentes medios internacionales esta operación secreta del Vaticano, rápidamente las fuentes diplomáticas de la Santa Sede la han justificado en "la necesidad de encontrar una salida pacífica para Venezuela y un 'exilio humanitario' para Maduro".

Según fuentes vaticanas, comienza a existir un sector diplomático dentro de la Santa Sede que está en contra de que el papa León XIV siga manteniendo a un cuerpo diplomático cercano a Puebla nombrado por el anterior pontífice, dejando en manos de los 'extrovertidos' de Francisco la política exterior vaticana.

"Muchos líderes comunistas fueron recibidos con los brazos abiertos por el anterior papa, sin comprender que estos extraños visitantes que eran acogidos en la Santa Sede eran dictadores que se dedicaron a violar los derechos humanos en sus propias naciones", explica una fuente diplomática vaticana que prefiere no ser identificada.

En doce años de pontificado, Francisco recibió en Roma a personajes como Evo Morales, Raúl Castro o al propio Nicolás Maduro.

Nicolás Maduro visita al papa Francisco en 2013.

Nicolás Maduro visita al papa Francisco en 2013. EFE

Los máximos exponentes de las críticas de un sector del cuerpo diplomático papal, o 'diplomacia papal pro-Francisco', y que han conformado el grupo de actores de esta operación secreta son Pietro Parolin, número 2 vaticano, ex nuncio papal en Caracas y con estrechas relaciones con Hugo Chávez y que salió de la nunciatura para ocupar el cargo de Secretario de Estado del Vaticano.

También el responsable de la Sección para las Relaciones con los Estados y Organismos Internacionales, el británico Paul Richard Gallagher, nombrado por Francisco en 2014; o el arzobispo italiano Giovanni d'Aniello, nuncio en la capital rusa nombrado también por Francisco en junio de 2020.

Entre los máximos exponentes de las críticas se encuentra, asimismo, monseñor Alberto Ortega Martín, nacido en España con una larga trayectoria en el servicio diplomático de la Santa Sede en las nunciaturas en Chile, Jordania e Irak y nombrado nuncio en la capital venezolana por el anterior papa en mayo de 2024.

Tras la ejecución de la operación y la captura de Maduro por parte de los Delta Force estadounidenses, el papa León XIV hizo declaraciones públicas expresando preocupación por la situación en Venezuela y subrayando que "el bien del pueblo venezolano debe prevalecer", así como llamando al respeto de los derechos humanos y civiles en el contexto de los hechos.

Durante el periodo de transición después de la muerte del papa Francisco en abril de 2025, el nuevo papa León XIV confirmó provisionalmente al cardenal Pietro Parolin en su cargo como parte de la Curia romana, pero ya se verá si el pontífice es capaz de aguantar las presiones de los sectores más conservadores, y que han penetrado incluso el sector diplomático papal.

La revelación pública de la operación secreta vaticana en Venezuela ha ayudado a los sectores conservadores a alimentar aún más las ascuas de los que exigen una 'limpieza de extrovertidos' (pro-Francisco) dentro de la Santa Sede y una retirada de Parolin de la primera línea en la Curia.

Otro de los temas candentes que no dejan de sobrevolar sobre el Palazzo del Istituto per le Opere di Religione (IOR) -sede del banco vaticano- con respecto al ya exdictador venezolano es el que circuló entre 2019 y 2020, en el que se señalaba que fondos millonarios de Maduro estarían "escondidos" en cuentas vaticanas.

Estos rumores no fueron confirmados por la Santa Sede, pero el IOR desmintió rápida y explícitamente cualquier vínculo de Maduro con el banco, asegurando que ni él ni otros líderes mencionados tenían cuentas allí. "Ya veremos", afirman fuentes vaticanas contrarias al cardenal Pietro Parolin.