El edificio en Fuengirola donde ha tenido lugar el suceso.

El edificio en Fuengirola donde ha tenido lugar el suceso. Andrea Jiménez Troyano

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La trágica muerte de José María y el 'milagro' de su mujer Beatriz: su hijo los apuñaló "sin discutir" y se suicidó; ella sobrevivió

El hijo mayor de ambos los apuñaló con un arma blanca. Posteriormente, se suicidó arrojándose desde el balcón de la vivienda.

Más información: Un joven mata a su padre, hiere de gravedad a su madre y se suicida tirándose por la azotea en Fuengirola

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Desde primera hora de la mañana del jueves, en el barrio de Los Boliches de Fuengirola se respiraba un ambiente de mucha tristeza e incredulidad. Nada hacía presagiar que en el número 58 de la avenida del mismo nombre se produciría una tragedia familiar que ha acabado con la vida de José María, de 65 años, y que mantiene a Beatriz, su esposa de 63 años, ingresada en estado grave en un hospital de Málaga.

El hijo mayor de ambos, Víctor, un treintañero, atacó presuntamente a sus padres con un arma blanca, y posteriormente se suicidó desde la azotea de la vivienda a un patio interior. "Es un día muy triste para el barrio, estamos sobrecogidos", comentó a este periódico una vecina al conocer el suceso.

Beatriz es originaria de Fuengirola, aunque durante muchos años residió en Zamora junto a su familia, ya que José María trabajaba en Renfe y, tras prejubilarse, el matrimonio, con su hijo y su hija, decidió regresar a la Costa del Sol. Volvieron de forma definitiva hace unos tres años, retomando la vida en el barrio de siempre, donde aún reside parte de su familia.

En el mismo edificio, en la planta superior, vive la abuela, la madre de Beatriz, junto a un hermano de la anciana que es tío de la víctima y que es sordomudo. Fue precisamente él quien, al descubrir lo ocurrido, pidió ayuda a una vecina. Esta avisó a la Policía Nacional y a los servicios de emergencia.

Los vecinos y comerciantes de la zona describen a la familia como "normal", discreta y sin conflictos aparentes. Beatriz era conocida en algunos negocios del barrio "como una clienta más". "Siempre era muy agradable, y sus hijos también han venido alguna vez a la tienda, pero no los conozco más allá de eso. Los problemas, si los había, se quedaban en casa, como suele ocurrir", aseguró la dueña de un establecimiento cercano a la vivienda.

El matrimonio y sus hijos llevaban una vida cotidiana, sin episodios que hicieran sospechar un desenlace así. "No sé nada sobre esto, no teníamos una relación personal con ellos, pero es una desgracia", comentó una dependienta de la tienda ubicada justo debajo de la vivienda, un local propiedad de la familia.

"Esto siempre lo ves en las noticias y piensas que pasa lejos, pero nunca que vaya a ocurrir aquí", resumió otra comerciante, visiblemente afectada. "Ella es una clienta habitual, una mujer cercana y amable", contó.

El autor del parricidio que ha conmocionado Fuengirola "no mantuvo ninguna discusión previa" ni con su padre ni con su madre el jueves por la mañana, según confirmaron fuentes policiales a EL ESPAÑOL. "El autor de los hechos cogió un cuchillo de la cocina, primero apuñaló al padre hasta matarlo, luego apuñaló a su madre en los ojos".

Como creía que había terminado su supuesto cometido, "matar a su padre y a su madre", se tiró por el balcón para suicidarse, al pensar que le había arrebatado la vida a la mujer que lo trajo al mundo. A su hermana no le tocó un pelo ni a su abuela ni a su tío -aplicando una especie de indulto-.

El cabeza de familia recibió "muchas" puñaladas, según estas fuentes policiales, lo que denota que actuó con ensañamiento, incluso con rabia o ira. A pesar de que el parricida, de 36 años, no es un paciente psiquiátrico, tal y como refleja su historial clínico, la Policía Nacional sospecha que "pudo haber sufrido un trastorno mental transitorio".

El único testigo de los hechos es el tío del parricida, pero "es sordo y mudo", de forma que la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEV) tiene un puzle complicado por resolver. Tanto es así que lo primero que está haciendo es reconstruir dónde estaba cada uno de los tres protagonistas de esta trágica historia.

De momento, se sabe que el ataque no se produjo cuando José María y Beatriz estaban durmiendo. Los padres de Víctor ya estaban despiertos y cada uno de ellos se encontraba en una estancia distinta de la vivienda. Este treintañero, primero fue a por el cabeza de familia, y tras acribillarle a puñaladas, se dirigió a otra zona del domicilio a por su madre.

La Policía Nacional y trabajadores de los servicios funerarios trasladan el cuerpo de uno de los fallecidos.

La Policía Nacional y trabajadores de los servicios funerarios trasladan el cuerpo de uno de los fallecidos. EFE/Carlos Díaz

Una fuente del Ayuntamiento de Fuengirola confirmó que "no hay constancia" de intervenciones de los Servicios Sociales, pero están analizando los datos de la familia por si consta alguna intervención.

Los hechos se produjeron en torno a las 8:50 horas. Posteriormente, el agresor se habría suicidado arrojándose desde la azotea del edificio a un patio interior colindante.

Este patio corresponde a otra vivienda, a la que se accede por la calle paralela. En el momento de la caída, no había nadie en este domicilio, ya que es una casa de vacaciones, por lo que los agentes tuvieron que forzar la puerta. "Cuando nos ha llamado la policía, nos hemos quedado sorprendidos. No teníamos ni idea de lo que había pasado", explicó a este periódico una de las dueñas de la vivienda, que acudió a abrir la misma para poder retirar el cuerpo del suicida. "No los conocíamos", aseguró.

Tras la autorización judicial del levantamiento de los cadáveres, los cuerpos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Málaga para la correspondiente autopsia. Este parricidio que ha conmocionado a los vecinos de Fuengirola no tendrá consecuencias penales porque su autor se suicidó. No obstante, la UDEV lo investiga para aportar una explicación de tan terribles hechos a los familiares de José María y Beatriz, ya que Víctor no dejó una carta de despedida antes de saltar al vacío.