Le Constellation es un popular bar alpino a cuyo frente están dos empresarios de origen corso; en la imagen, fotograma ya borrado por los dueños de un vídeo promocional del local.

Le Constellation es un popular bar alpino a cuyo frente están dos empresarios de origen corso; en la imagen, fotograma ya borrado por los dueños de un vídeo promocional del local.

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Le Constellation, el bar alpino en Suiza donde han muerto 40 personas, pegaba bengalas a las botellas: "Fue una deflagración"

Los registros de propiedad indican que el local de Crans-Montana está a nombre de Jacques y Jessica Moretti, empresarios de origen corso que han borrado toda huella de su negocio en Internet.

Las primeras hipótesis apuntan a que el fuego pudo iniciarse tras el uso de elementos pirotécnicos que provocaron una violenta deflagración.

Más información: Varias "decenas" de muertos y 100 heridos por un incendio en un bar de una estación de esquí en los Alpes suizos.

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El terror comenzó a la 01:30 de la madrugada en el bar Le Constellation, en la localidad suiza de Crans-Montana, cantón de Valais. Vecinos y turistas acababan de celebrar la entrada de Año Nuevo en la plaza de este enclave de los Alpes suizos en el que viven unas 10.000 personas y que es famoso por sus kilométricas pistas de esquí.

Era una noche de fiesta, de alcohol, de música, de fuegos artificiales controlados.

Poco después de la madrugada, la gente comenzó a dispersarse entre las decenas de locales aledaños. Muchos acabaron en Le Constellation, un bar situado en la calle Centrale 35 que de día hace las veces de cafetería y por la noche se transforma en un ecléctico lounge bar de copas con cachimbas y djs que pinchan música en directo.

El bar Le Constellation, según las fotografías compartidas por los clientes en Tripadvisor.

El bar Le Constellation, según las fotografías compartidas por los clientes en Tripadvisor. Redes sociales

Su clientela suele ser bastante joven. El local, que cierra a las 2:00, cuenta con una terraza exterior cubierta con capacidad para 40 personas y una primera planta y un sótano con exclusivas salas que se asemejan a una cueva, pues sus paredes son de piedra. Incluso tiene zonas reservadas en el interior para fumadores.

En total, el espacio tiene capacidad para 300 personas.

Según los registros de propiedad suizos, Le Constellation pertenece a Jacques Moretti y Jessica Moretti, dos empresarios de origen corso que llegaron a los Alpes en la década de los 2000 y que, en 2015, adquirieron el establecimiento. Hasta entonces era un local abandonado.

Tras cien días de renovaciones intensas, lo reabrieron con una oferta que incluía charcutería corsa, licor de mirto y whisky insular, reflejando sus orígenes. El bar contaba con 14 pantallas de televisión para ver deportes, especialmente fútbol. Pese a encontrarse en una zona de lujo, era mucho más económico que otros locales aledaños, acostumbrados a recibir perfiles adinerados.

La tragedia de Suiza en el bar Le Constellation ha dejado 40 muertos

Según fuentes locales, la dueña estaba en el interior del local durante el incidente, aunque pudo escapar con quemaduras en el brazo; el copropietario se encontraba en otro establecimiento cercano que también es de su propiedad. Algunos de sus trabajadores, han asegurado a la prensa local, han fallecido durante el incidente.

El incendio fatídico

El reloj marca la una y media de la madrugada y, sin previo aviso, mientras todo el mundo disfruta del jolgorio y los cócteles, el fuego comienza a extenderse. Los primeros testigos apuntan a que una botella de champán con una bengala adherida a su parte superior, a modo de 'vela de cumpleaños', fue el origen de las llamas.

Así lo afirman dos testigos a la televisión francesa BFMTV, que también indicaron que uno de los camareros llevaba a una mujer sobre sus hombros portando el artilugio.

El techo de madera, según su versión, comenzó a prender y el fuego se extendió rápidamente. "En aproximadamente diez segundos todo el local estaba en llamas", añaden otros supervivientes, que aseguran que el fuego se produjo en el sótano y se extendió hacia la primera planta.

Lo cierto es que en los vídeos promocionales de Le Constellation, hoy inaccesibles tras haber sido retirados por sus dueños, aparecen numerosos trabajadores del local portando bengalas luminosas y otro tipo de elementos pirotécnicos. A veces en la mano; otras, sobre las mencionadas botellas de champagne.

Fachada de Le Constellation antes del incidente donde se puede ver la terraza acristalada del exterior.

Fachada de Le Constellation antes del incidente donde se puede ver la terraza acristalada del exterior.

Imágenes de los espectáculos que el local celebraba en su interior.

Imágenes de los espectáculos que el local celebraba en su interior.

Fuentes expertas consultadas por EL ESPAÑOL aseguran que "es difícil" que este tipo de bengalas prendan porque "tienen muy baja intensidad". No obstante, la cosa cambia si el fuego se inicia "en una caja donde están todas juntas" o si están mucho tiempo en contacto con una superficie no ignífuga.

Las autoridades aún no han confirmado ni desmentido que este sea el origen del fuego, pero es la principal hipótesis que manejan después de descartar que se tratara de un acto terrorista o de un ataque intencionado.

El consejero de Estado del Cantón de Valais, Stéphane Ganzer, admitió que el incendio fue generalizado, "de gran magnitud", y que las llamas provocaron "una deflagración general", lo cual "explicaría el número de víctimas".

El término literal que utilizó fue embrasement généralisé, denominado flashover en inglés, que describe cómo un incendio puede desencadenar la liberación de gases combustibles acumulados bajo el techo y, al alcanzar cierta temperatura e inflamarse violentamente, provocar una ignición súbita.

Detalle de algunos de los espectáculos que se celebraban en el interior del local, donde se ven las botellas de champagne con bengalas.

Detalle de algunos de los espectáculos que se celebraban en el interior del local, donde se ven las botellas de champagne con bengalas.

"Los testimonios y las primeras investigaciones muestran que al principio fue un incendio que provocó deflagración de la atmósfera interna del establecimiento. No fue un artefacto explosivo el que lo provocó. Fue el incendio el que, al desarrollarse, generó la deflagración", añadió Ganzer.

Además, en Crans-Montana estaba prohibido usar cualquier tipo de pirotecnia (se entiende que en exteriores) no regulada por las autoridades locales debido a la falta de lluvias. "El riesgo de fuego es extremadamente alto. Por ello, las autoridades de Crans-Montana, Lens e Icogne han decidido prohibir todo tipo de fuegos artificiales, incluido en Año Nuevo. Sólo los autorizados por la policía cantonal están exentos", informaron el día 30.

"Todo el mundo gritaba"

Los testimonios de los supervivientes y testigos del incendio son estremecedores. "Estábamos en el sótano intentando salir. Tuve que extender una mesa y esconderme detrás para no quemarme. La gente intentaba huir; era un caos", relata un joven a BFMTV. Otro testigo confiesa que vio "cómo muchos padres llegaban en sus coches" temerosos de que sus hijos pudiesen estar en el interior. "Era una película de terror".

"Yo estaba trabajando en el restaurante de al lado", señala una trabajadora de un establecimiento muy cercano a Le Constellation en conversación con EL ESPAÑOL. "Una clienta me preguntó si tenía un botiquín de seguridad porque un amigo de ella se estaba quemando".

"Al salir vi lo que había sucedido", continúa. "Había muchísima gente saliendo del bar, gritando, llorando, lanzándose sobre la poca nieve que había. Fue una tragedia enorme. Sólo se veía fuego. Lo engullía todo. Mientras tanto, llegaban las ambulancias, la policía, los helicópteros. Todo el mundo dice que fue por uso de pirotecnia en el interior", añade.

El miedo provocó una estampida. Como el local sólo tiene una pequeña puerta de acceso, muchas personas trataron de romper las ventanas de la zona acristalada para escapar, lo que provocó, asimismo, que sufrieran más heridas. Algunos vídeos que circulan en redes sociales muestran a grupos de personas que se apelmazan junto a la entrada de la terraza y hacen embudo en la salida, impidiendo el paso del resto.

"Una amiga vio a un hombre tropezar y caer al suelo frente a ella, con los ojos destrozados", declaraba Victoria, una superviviente de 16 años, a RTL. "Tenía las venas negras y el torso quemado... parecía sacado de una película de terror. Nunca vamos a olvidar esas imágenes".

Los más de 100 heridos fueron atendidos y al menos 60 fueron trasladados automáticamente a diferentes hospitales de Suiza: a Sion, a Lausana, a Ginebra, a Zúrich. Las autoridades acordonaron completamente la zona e impusieron una zona de exclusión aérea sobre Crans-Montana para permitir las operaciones de rescate con helicópteros.

Consultado por EL ESPAÑOL al cierre de este artículo, el ministerio de Exteriores no ha informado de ninguna víctima española, pese a que varios de los fallecidos son de origen extranjero.