Imagen cedida en la que aparecen Amin (pantalones blancos), Mustafá (sentado) y Moha (detrás), cuyo entorno se ha ampliado con inteligencia artificial para convertirla en horizontal.

Imagen cedida en la que aparecen Amin (pantalones blancos), Mustafá (sentado) y Moha (detrás), cuyo entorno se ha ampliado con inteligencia artificial para convertirla en horizontal. Imagen cedida

Reportajes

Amin, Mustafa y otros 3 amigos fueron a vapear a un trastero de Manlleu y "una combustión" los mató: "La zona es problemática"

Los Mossos creen que "el humo en un espacio sin ventilación" fue la causa de la muerte de los cinco adolescentes, que tenían entre 14 y 17 años.

Más información: Saiz manda "toda la fuerza en nombre del Gobierno" a las familias del incendio de Manlleu.

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Se llamaban Mohamed, Mustafa, Amin, Adam y Mochi. Cuatro estudiaban en el mismo instituto y todos, de entre 14 y 17 años, eran de Manlleu (comarca de Osona, Barcelona). Por las noches solían quedar para charlar, vapear, tomar unas cervezas o consumir gas de la risa. "Eran buena gente y no hacían daño a nadie", dice uno de sus amigos.

Hoy los cinco están muertos. Fallecieron el lunes por la noche tras el incendio que se produjo en la golfa –una suerte de trastero abuhardillado– de la sexta planta del número 66 de la calle Montseny.

Un barrio humilde de 21.000 personas situado entre Vic y Olot cuya población inmigrante, principalmente marroquí, roza el 25%.

Las autoridades han descartado que hubiese una explosión. Tampoco una deflagración. La principal hipótesis que manejan es la de que hubo un fuego originado de forma accidental y que los menores murieron asfixiados.

Los bomberos recibieron el primer aviso a las 21:10 tras la presencia de humo en la escalera. 13 dotaciones de bomberos y 11 ambulancias se movilizaron y, en apenas media hora, hacia las 21:41, dieron el fuego por extinguido.

Miembros de la Policía Científica de los Mossos d'Esquadra trabajando frente al lugar del suceso.

Miembros de la Policía Científica de los Mossos d'Esquadra trabajando frente al lugar del suceso. David G. Maciejewski

Las autoridades localizaron a una víctima en parada cardiorrespiratoria en el hueco de la escalera y a otras cuatro en el interior del trastero.

"El punto de inicio ha sido algún objeto de combustión rápida que ha provocado mucho humo en un espacio cerrado y sin ventilación", aseguran a EL ESPAÑOL fuentes de Mossos cercanas a la investigación.

"Es normal que digan eso, porque ahí arriba había muchos trastos. No dejan de ser buhardillas que están muy abandonadas y que se usan para otros menesteres", relata un vecino de la calle mientras observa, al otro lado del cordón policial, cómo dos miembros de la Policía Científica de los Mossos introducen pruebas en el maletero de un vehículo.

El trastero, que se ubicaba en la parte alta del edificio, era muy pequeño y oscuro, no tenía ventanas ni ventilación y en su interior había algunos colchones, sofás y una estufa eléctrica. Los chavales lo utilizaban como punto de reunión para sus juergas.

Fachada del edificio de la calle Montseny donde ocurrió la tragedia que acabó con la vida de los cinco adolescentes.

Fachada del edificio de la calle Montseny donde ocurrió la tragedia que acabó con la vida de los cinco adolescentes.

El shock es mayúsculo entre los vecinos de la localidad y, especialmente, entre los compañeros de clase de los fallecidos, que estudiaban en el Instituto Antoni Pous y en el Institut del Ter.

"Yo conocía a los cinco desde pequeño. Todos eran marroquíes", confirma un amigo cercano que prefiere mantener el anonimato.

"Ellos subían, pasaban el rato y ya está. No tomaban drogas, pero sí vapeaban. No nos creemos que haya pasado esto", asegura, consternado, mientras muestra algunas de las últimas fotografías de sus amigos subidas a Instagram.

El alcalde de Manlleu, Arnau Rovira (Junts per Manlleu), asegura que el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha desplegado ayuda psicológica en los institutos en los que estudiaban los menores con la intención de "dar apoyo a todo el que pueda verse afectado por este trágico incidente".

El consistorio también ha declarado tres días de luto oficial.

Entrada del edificio en el que se produjo el incendio.

Entrada del edificio en el que se produjo el incendio. David G. Maciejewski

"Los marroquíes son dueños"

Algunos vecinos afirman que el barrio en el que se produjo el fatal desenlace de Mohamed, Amin, Adam, Mochi y Musta "se trata de una zona problemática" donde "los marroquíes se han hecho dueños del barrio".

"Se veía venir que pasaría algo así. Esto se ha dicho muchas veces y nadie hace nada. Hace falta controlar más a la gente. Estamos mirando para otro lado. Muchos vecinos saben lo que pasa y callan".

Pese a todo, el alcalde, en conversación con este diario, asevera que "nunca hubo constancia de trasteros ocupados" ni "quejas o avisos". También descarta que la golfa fuese una infravivienda.

"Llevamos desde 2007 trabajando en este barrio. Nosotros hacemos muchas políticas de infravivienda. Sobre todo las detectamos en garajes, donde no hay medidas de seguridad ni ventilación. Somos un ayuntamiento muy proactivo en esa materia. Pero esto ha pasado en un sexto piso y no constaban denuncias previas".

El político también asegura que, pese al incendio, que apenas se percibió desde fuera del edificio, la vivienda es "segura". Tras la revisión de los servicios técnicos, los vecinos han podido volver a sus casas.

Las cinco muertes han destapado algo más que una tragedia puntual: han puesto la lupa sobre un municipio marcado por la precariedad residencial, la concentración de familias vulnerables y una integración a medio hacer de la juventud de origen inmigrante.

Manlleu arrastra desde hace décadas problemas de convivencia vinculados a la llegada de mano de obra extranjera para la industria y los servicios.

Esto ha aumentado la sensación de inseguridad, que alimenta discursos identitarios y abiertamente xenófobos.

Minuto de silencio en el que han participado Salvador Illa (c) junto al alcalde de Manlleu (ci).

Minuto de silencio en el que han participado Salvador Illa (c) junto al alcalde de Manlleu (ci).

El edificio del número 66 de la calle Montseny encaja en ese perfil: una finca antigua, levantada antes de 1979, con más de medio siglo a cuestas donde viven familias humildes y hay pisos ocupados.

No es la primera vez que Manlleu salta a los titulares: en 2022, una pelea multitudinaria entre jóvenes marroquíes y dominicanos en el barrio del Erm ya evidenció el malestar latente y la sensación de "polvorín".

La respuesta institucional

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha encabezado este martes un minuto de silencio ante el Ayuntamiento de Manlleu en homenaje a los adolescentes fallecidos.

Illa, Rovira y el conseller de Justicia y Calidad Democrática, Ramon Espadaler, han encabezado la concentración a la que han asistido visiblemente emocionados unos quinientos vecinos.

Desde Madrid, la portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha trasladado igualmente el pésame por las muertes y asegurado no tener "palabras suficientes de consuelo en estos duros momentos para familiares y amigos".