La sevillana María Salmerón posa con su hija Miriam.

La sevillana María Salmerón posa con su hija Miriam. Cedida

Reportajes

María Salmerón, libre tras 23 años de lucha por no dar a su hija a un maltratador: "No sé si ella estaría viva"

Se ha enfrentado a seis causas judiciales y ha cumplido una condena de nueve meses en el CIS de la prisión de Alcalá de Guadaíra.

29 marzo, 2024 01:52
Sevilla

La sevillana María Salmerón marcará de rojo la fecha del 22 de marzo en el calendario de su vida. Ese día un juez puso fin a 23 años de calvario judicial por no entregar a su hija en un punto de encuentro familiar a su exmarido entre 2012 y 2014 cuando contaba con 13 años de edad. Éste fue condenado en 2008 a 21 meses por malos tratos.

Un juzgado de Sevilla ha suspedido su última entrada en prisión durante los próximos dos años tras ser condenada a cinco meses de cárcel por esta misma causa. Todo ello bajo la condición de que no vuelva a delinquir durante el periodo indicado.

Su hija, Miriam, acaba de finalizar la carrera de Periodismo, tiene esos mismos 23 años, es actualmente activista para la defensa de las mujeres víctimas de violencia de género y "ya nadie la puede obligar a nada", señala María.

[María, la madre maltratada de Sevilla que irá a prisión por no llevar a su hija con su padrE]

Al otro lado del teléfono, en conversación con este periódico, ella se muestra feliz. Asegura, sin ningún género de dudas, que volvería a actuar así aunque hubiera sabido todos los sinsabores que le acarrearía no acudir con su hija a ese punto de encuentro. "Si lo hubiera hecho, he llegado a pensar que no sé si ella seguiría viva".

Reconoce que sigue con estupor y sin poder evitar rememorar todos aquellos años las situaciones de violencia vicaria que se han conocido en los últimos años. Sobre todo, la más reciente, el caso de Alina, la joven que perdió a sus dos hijas en Almería tras envenenarlas su expareja.

En este calvario judicial, María tuvo que ir a prisión para cumplir una pena de nueve meses en 2022. Jamás imaginó que sería ella la que acabaría privada de su libertad en el Centro de Inserción Social (CIS) de Sevilla, situado en Alcalá de Guadaíra, posteriormente con pulsera telemática y después en libertad condicional. 

Esta condena que ahora ha sido suspendida es anterior a esa que sí tuvo que cumplir. En total se ha enfrentado a seis causas y ahora esta auxiliar de enfermería respira aliviada al ver el final, aunque no ha sido fácil.

[Los 6 meses en prisión de María por no dar a su hija a un maltratador: "Creí que era una pesadilla"]

"Ha sido una tortura judicial e instituacional". Insiste en conversación con este periódico que son "las instituciones las que pemirten que asesinen a los niños y nos maltraten a nosotras".

Realmente reconoce que su pesadilla comenzó hace 23 años cuando denunció a su exmarido por malos tratos. Cuando se separó, su hija tenía cinco meses. Desde entonces su vida se convirtió en un laberinto jurídico con numerosos procesos judiciales para que la Justicia respetara la voluntad de su pequeña cuando era una niña.

Indultos del Gobierno

La sevillana ya fue condenada en 2010 por incumplir el régimen de visitas, pero el Gobierno, entonces del PP, le concedió hasta tres indultos parciales, el último en julio de 2016, cuando le conmutó la prisión por 30 días de trabajos comunitarios.

Incluso fue galardonada el 25 de noviembre de 2015 por el Gobierno con un premio que entregó el entonces presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, con motivo del día internacional contra la violencia de género y en reconocimiento por haber prestado su testimonio en la serie 'Amores que duelen'.

En aquellas fechas Salmerón fue capaz de reunir a todos los líderes andaluces, Susana Díaz, Juanma Moreno, Juan Marín, Antonio Maíllo y Teresa Rodríguez, que expresaron su solidaridad hacia su caso en el Parlamento andaluz.

María Salmerón junto a la expresidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en el Parlamento.

María Salmerón junto a la expresidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en el Parlamento. EFE

El cuarto indulto se lo denegó un gobierno del PSOE con la ministra de Justicia Pilar Llop al frente. En aquel momento, la ministra justificó que la medida de gracia fue denegada por "imperativo legal" y porque tenía "reincidencia y antecedentes penales". Sin embargo, ella insistió una y otra vez que estaban prescritos.

En cualquier caso, ya quiere mirar hacia adelante y tener una vida normal junto a su hija. En un comunicado que hizo público cuando su madre ingresó en prisión, esta aseguró que su "peor pesadilla se había hecho realidad" al observar paralizada "cómo se cerraban tras ella las puertas de ese sitio que su maltratador -su padre-, pese a ser condenado, nunca pisó".

[Dan la libertad condicional a María Salmerón: fue a prisión por no dar a su hija a su padre maltratador]

Realmente, no podía evitar sentirse culpable al reconocer que era ella la que nunca quería verlo. "Fui yo la que le supliqué cientos de veces a mi madre que no me llevara a ese infierno".

María, por su parte, sigue manteniendo que a pesar de todo no se arrepiente de lo que hizo porque eso permitió a Miriam "crecer en un ambiente sano y sin violencia". Ahora sólo piensa en vivir liberada en todos los sentidos.