Elizabeth Duval ante una pintada feminista

Elizabeth Duval ante una pintada feminista Redes sociales

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Elizabeth Duval, portavoz feminista de Yolanda Díaz: la hija de camarera que lee a Marx y fue a First Dates

La escritora y filósofa, un día muy cercana a Pablo Iglesias, defiende un "feminismo inclusivo", del que formen parte los colectivos LGTBI.

5 julio, 2023 02:33

Decía Harold Bloom que existe una alta cultura, cuya función es dar a conocer a la humanidad lo mejor que han aportado las artes hasta la fecha, y una baja cultura, que simplemente sirve como elemento movilizador para las masas. Para Elizabeth Duval (Alcalá de Henares, 2000), la disyuntiva, que ha dividido a la intelectualidad durante siglos, no es más que una falacia, puro esnobismo, el relato de unas élites que han dominado el pensamiento en la sociedad capitalista. Para ella, hija de una camarera y un mecánico, alta y baja cultura son diferentes vertientes de una misma cosa: simples mecanismos de construcción de lo que llama el “personaje público”. Es decir, el individuo con capacidad de influir en el debate social, llámese influencer o intelectual. 

A ella, la nueva portavoz en materia de feminismo, igualdad y derechos LGTBI de Sumar, le interesan ambas esferas. En su casa fue la primera en ir a la Universidad. Su abuela lo intentó, quería estudiar Medicina, pero se casó joven y se le escapó el tren. Sus padres pertenecían a una clase media baja. De Alcalá de Henares a Plasencia, de Plasencia al barrio madrileño de Barajas. Y de allí ella voló a París, a estudiar en La Sorbona. Como Sartre, como Marie Curie o Simone de Beauvoir. Antes, a Lis la echaron de un colegio concertado católico cuando les comunicó, con 14 años, que entre sus planes estaba cambiarse de sexo.

“Siempre fue una niña prodigio, muy lista y muy precoz para todo”, dice alguien que la conoció cuando empezó a hacerse un hueco entre los círculos intelectuales madrileños. Con 17 años fue portada de la revista Tentaciones de El País, convertida en icono de la transexualidad. Y poco después comenzó una intensa actividad literaria con poemas, novelas y ensayos. Teorizó sobre el futuro “de lo trans” y en su última obra, ‘Melancolía’ (Planeta, 2023), habla de la nostalgia más allá de “la izquierda agorera y tristona”, recuperando para el progresismo una idea de patria justa que supera la idea del capitalismo. Una especie de cara B de lo que propugnaba Ana Iris Simón en ‘Feria’ (Círculo de Tiza, 2020). 

Yolanda Díaz junto a Elizabeth Duval

Yolanda Díaz junto a Elizabeth Duval Sumar

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Todo esto con 22 años. Lo más reciente, a caballo entre Madrid y la periferia de París, donde le permitía el sueldo y desde donde tardaba hora y media cada día en llegar a La Sorbona para estudiar Filosofía y Letras. Leía a MarxRousseau y Judith Butler, pero ahí entendió Duval que para derribar esa vieja división de clase cultural había que romper el paradigma. En 2019 participó en First Dates y dos años más tarde, ya integrada en la zona noble de la cultura popular, en el videoclip ‘Ateo’ de C Tangana y Nathy Peluso. “Sería muy tonto, dado que existen medios como los realities, no aprovecharlos”, manifestó entonces en la revista Icon.

Del círculo de Iglesias a defenestrada

Habitual del programa Gen Playz de RTVE -donde jóvenes de la generación Z debaten sobre los temas que les preocupan- y columnista en medios de izquierdas como El Diario o Ctxt, Duval se acercó mucho en aquellos años a Pablo Iglesias. “Era una comentarista política que nos permitía introducir en los medios temas que eran importantes para nuestra agenda, como el feminismo, los derechos LGTBI o una determinada visión económica”, asegura alguien de la órbita del fundador de Podemos. Duval defendió la ‘Ley trans’ que salió del Ministerio de Igualdad de Irene Montero, apuesta por un feminismo integrador en el que estén incluidos los derechos del colectivo LGTBI, es abolicionista con la prostitución y se declara “posmarxista”, con un Estado muy intervencionista en la economía. 

Pablo Iglesias y Elizabeth Duval

Pablo Iglesias y Elizabeth Duval

Pero, siguiendo con esa doble vertiente entre lo mainstream y la contracultura, la escritora siguió buscando horizontes más amplios. Cuando se desató la batalla entre Pablo Iglesias y Yolanda Díaz, Duval se fue escorando del lado de la ministra de Trabajo. Empezó a colaborar como tertuliana en La Sexta e Iglesias la fulminó inmediatamente de su círculo mágico. El enfrentamiento fue público y viral, como no podía ser de otra manera con ambos contendientes. 

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Ella afirmó en Twitter que no defendía a Yolanda Díaz por lealtad sino por “velar por el bien del espacio político de la izquierda” y él le respondió con otro tuit incendiario: “Señora, hágame el favor de soltarme el brazo y deje de hacer creer que se puede defender un proyecto político decente desde la tertulia de Ferreras. Cambiar CTXT por La Sexta le habrá dado más fama y dinero pero, si no le molesta, no se acerque más a nosotros. Saludos”. Desde entonces, la inquina que le profesa Pablo Iglesias es mortal, dice alguien que la conoce. 

Feminismo integrador

En esa disputa por la primacía de la izquierda, Elizabeth Duval se ha terminado de decantar por Yolanda Díaz. Ahora será su portavoz en cuestiones de feminismo, un cargo más simbólico que otra cosa, pero que viene a copar un espacio maltratado para el votante -o la votante- de izquierdas tras la pelea con Irene Montero, el segundo round del asalto entre el pablismo y Yolanda Díaz. “El feminismo no puede ser un proyecto chiquitito, sino que es para todo el mundo, porque es un proyecto que transforma la sociedad en la que vivimos. Nunca he participado en debates para cavar una trinchera, sino que defiendo un feminismo inclusivo, abierto, que dialogue y esté dispuesto a debatir”, dijo este martes Duval en el programa de Antonio García Ferreras nada más conocerse su fichaje por Sumar. 

Su figura encaja también en ese “feminismo integrador” del que habla ahora Pedro Sánchez, más allá de las discrepancias que surjan con las feministas históricas cercanas a los socialistas. Una transexual, feminista y lesbiana para defender los derechos de estos colectivos, pero desde un activismo teórico, no mitinero. Muy estilo Yolanda. La escritora Elizabeth Duval es, en realidad, una metáfora. La del paso de los últimos días de Podemos al nacimiento de Sumar.