Patio de la vivienda donde residía la pareja junto a sus ocho hijos.

Patio de la vivienda donde residía la pareja junto a sus ocho hijos. Cedida

Reportajes

Mercedes, la madre "sometida" de Colmenar: su marido la agredía y ella maltrataba a sus 8 hijos

Según cuentan algunos vecinos de la zona, la mujer solía acudir a la farmacia para comprar pomadas para los hematomas y encubrir así los presuntas agresiones de su marido. 

12 abril, 2023 03:05

Como una mujer desaliñada, a la que poco le preocupaba su imagen, de escasas palabras y que siempre estaba rodeada de niños. Así conocían a Mercedes P.B. los vecinos de la urbanización en la que, hasta hace menos de dos semanas, residía junto a su familia en Colmenar Viejo. Pero las alertas saltaron en el vecindario el pasado 29 de marzo, cuando ella y su pareja, Domingo S.S, fueron detenidos por maltratar, presuntamente, a sus ocho hijos menores de edad. Y a pesar de que en un principio lo vivido en el interior de "la casa de los horrores" parecía ser únicamente violencia doméstica contra sus hijos, la Guardia Civil confirmaba que Mercedes, además de verdugo, era víctima de violencia de género.

Una mujer de nacionalidad española, de 44 años y que siempre había llamado la atención en el vecindario. Únicamente era vista por los residentes de la zona cuando llevaba a sus hijos al colegio y cuando les recogía a la salida. Pero su imagen siempre era la misma. La de una mujer descuidada, de baja estatura, pelo canoso y que siempre iba llamando a gritos a sus hijos.

Según pudo saber EL ESPAÑOL a través de los padres de algunos niños que compartían escuela con los menores, la mujer acudía de forma habitual a una farmacia de la urbanización para solicitar pomadas para los hematomas. El motivo que alegaba era la diabetes que sufría, pero tras las últimas informaciones proporcionadas por la Guardia Civil, muchos piensan que quizás podría hacerlo para tapar las marcas provocadas por los golpes que le propinaba su pareja. Y es que, tal y como informaron las autoridades, Mercedes era una mujer "totalmente sometida" por su marido. 

Vivienda en la que residían Domingo y Mercedes junto a sus ocho hijos.

Vivienda en la que residían Domingo y Mercedes junto a sus ocho hijos. D.M

Pero entre los padres del colegio no solo llamaba la atención la imagen que transmitía hacia el resto y las condiciones en las que llevaba a sus hijos a la escuela, sino también consideraciones que alguna vez había llegado a compartir con el resto de madres. Su obsesión por tener hijos le llevó hasta el punto de afirmar en una ocasión que cuando no estaba embarazada "se sentía enferma". Y no solo eso, también llegó a expresar que aquellos padres que tenían pocos hijos eran malos padres. "Una vez hablando con una madre le dijo eso, que los que teníamos dos hijos no éramos buenos padres", contaba una madre del colegio a EL ESPAÑOL. 

A pesar de contar con 240 m²

[Domingo, el médico especialista en catástrofes que maltrataba a sus ocho hijos en Colmenar Viejo]

Sus vidas eran un auténtico horror. Así pudo comprobarlo la Guardia Civil durante el registro de la vivienda. Los menores sufrían constantes castigos físicos, presentaban síntomas de malnutrición y vivían arrinconados en una única habitación de la que sus progenitores no les dejaban salir. Una habitación donde convivían los ocho en literas y rodeados de enseres y suciedad. 

Y a pesar de que algunos padres habían sido testigo de situaciones alarmantes en los centros educativos a los que acudían los ocho hermanos, lo cierto es que nadie se atrevió a dar el paso adelante y denunciar. Según contaron algunos padres a este periódico, los pequeños no participaban en actividades extraescolares ni tampoco iban a excursiones. En una ocasión originaron un brote de piojos en la escuela y, en fechas destacadas como Carnaval, eran el resto de padres quienes les realizaban los disfraces. Del mismo modo, tampoco llevaban desayuno para el recreo, siendo sus propios compañeros quienes les cedían la comida al verles "descompuestos". 

Aviso del instituto 

Poco a poco se van conociendo más detalles sobre el suceso que mantiene en vilo al pueblo de Colmenar Viejo. Este mismo martes, fuentes de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid confirmaban que el colegio y el instituto donde estudiaban los ocho niños fueron los que dieron la voz de alarma a las fuerzas y cuerpos de seguridad.

IES Marqués de Santillana, en Colmenar Viejo.

IES Marqués de Santillana, en Colmenar Viejo. IES Marqués de Santillana

Seis de ellos, los más pequeños, acudían al CEIP Ángel León, mientras que dos de los más mayores estudiaban en el IES Marqués de Santillana. Y fueron precisamente los propios centros educativos los que trasladaron a los cuerpos de seguridad sus sospechas acerca de la situación de los niños en su casa.

Tras ser testigos durante un largo tiempo de las condiciones en las que acudían los menores a la escuela, los dos centros educativos quisieron poner en conocimiento de las autoridades lo ocurrido. Pero a pesar de ello, no podían hacerlo bajo su propia intuición, sino que necesitaban una denuncia en firme que permitiera a la Guardia Civil actuar. Y fue precisamente eso lo que buscó el IES Marqués de Santillana. Tal y como ha podido saber este periódico a través de fuentes cercanas al instituto, el equipo directivo, que ya andaba detrás del caso, solicitó a la Guardia Civil que acudiese al centro para dar una charla sobre maltrato y violencia. Una charla que se convirtió en el detonante para que una de las hijas mayores de la familia denunciara la situación. 

Médico del Gregorio Marañón

Durante el registro del domicilio, la Guardia Civil comprobó las "pésimas" condiciones de salubridad e higiene en las que convivían los ocho hijos de la familia. Pero si hubo algo que llamó la atención entre los agentes fue que, a pesar de la suciedad que predominaba en la vivienda —donde hallaron vómitos, platos sucios y una gran cantidad de enseres por el suelo—, había una habitación que se mostraba impoluta: el despacho del padre. 

En este caso, su identidad corresponde a la de Domingo S.S., un médico español de 45 años especialista en emergencias y catástrofes que trabaja en el área de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón. Durante sus años de trayectoria en el servicio público, compaginó su trabajo con la realización de consultas privadas a través de una empresa creada a su nombre y de la que Mercedes era administradora. Una entidad dedicada a la explotación de clínicas y la prestación de servicios de cirugía menor en todos los ámbitos de la salud del cuerpo humano.

Pero de los investigadores no solo llamó la atención lo impoluto que se mostraba el despacho del médico, sino también la gran cantidad de material sanitario hallado en el interior del domicilio y del que Domingo no pudo indicar su procedencia. Por ello, la Consejería de Sanidad ha anunciado que investigará el caso por un posible delito de hurto.

Fachada del Hospital Gregorio Marañón.

Fachada del Hospital Gregorio Marañón. Europa Press

A pesar de que desde el Hospital Gregorio Marañón no han querido ofrecer ningún tipo de declaración a este periódico, se ha podido saber que la Dirección General de Recursos Humanos y Relaciones será el órgano encargado de iniciar la apertura del expediente con designación de instructor por la supuesta sustracción del material. 

Mientras tanto, y tras haber quedado en libertad con medidas cautelares, Domingo S.S sigue trabajando en el área de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón. Así lo confirmó este mismo martes el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, quien explicó que, a pesar de haber abierto un expediente al médico, este seguirá en su puesto a no ser que el juez encargado de la investigación diga lo contrario. Del mismo modo, el Hospital Gregorio Marañón colaborará activamente ante cualquier requerimiento judicial.