El samurái Juan José Liarte, portavoz de los diputados murcianos díscolos de Vox.

El samurái Juan José Liarte, portavoz de los diputados murcianos díscolos de Vox. Paula Bruno

Reportajes

El samurái Liarte: la catana del diputado de la que depende el próximo presidente de Murcia

Liarte y sus dos compañeros expulsados de Vox tienen en sus manos que triunfe la moción de PSOE y Ciudadanos en la votación del jueves 

16 marzo, 2021 04:00
Cartagena

Podría decirse que sobre el futuro político del PP en la Región de Murcia pende una espada de Damocles en forma de moción de censura, sin embargo, lo más acertado es decir que por encima de las cabezas populares sobrevuela la catana samurái de Juan José Liarte: portavoz de los tres diputados díscolos de Vox y coordinador en España de la Escuela Sekiguchi Ryu. El ‘tamayazo’ murciano que protagonizaron tres diputados naranjas que se pasaron al bando popular, dio un giro inesperado al guión de la moción de PSOE y Ciudadanos, pero ahora el voto de los tres parlamentarios expulsados del partido de ultraderecha de Santiago Abascal decidirá si el Ejecutivo murciano cambia de color.

Prueba de ello es que este lunes, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces donde se decidió el calendario de la moción de censura, el portavoz de los expulsados de Vox, Juan José Liarte (Cartagena, 1973), acaparó la atención de los medios de comunicación nacionales y autonómicos. “Me ha tocado un minuto de gloria”, admite el parlamentario en una entrevista con EL ESPAÑOL. Tal situación se debe a que, al margen de ideologías políticas, las matemáticas dicen que los votos de Liarte, Mabel Campuzano y Francisco Carrera permiten que la moción de censura llegue viva a la Asamblea Regional donde se votará este jueves.

- ¿Paree que se ha convertido en el guerrero samurái del que depende el futuro del Gobierno regional?

- Sí, exactamente.

El parlamentario Juan José Liarte junto el maestro de kenjutsu, el japonés Daihachi Sato.

El parlamentario Juan José Liarte junto el maestro de kenjutsu, el japonés Daihachi Sato. Cedida

A pesar de las presiones políticas que está recibiendo desde todos los grupos, de cara a la votación, la calma y el temple con el que Juan José Liarte se toma el asunto tiene que ver con su formación en el código samurái: el bushido. “Desde hace algo mas de treinta años me he dedicado al estudio del bushido, ello implica el estudio de las artes marciales antiguas, como el jujutsu o esgrima, pero también el contexto cultural, filosófico e incluso religioso del samurái".

- ¿Cuál es su papel dentro de la Escuela Sekiguchi Ryu?

- Soy instructor en España, aún no tengo la titulación como sensei, pero soy el coordinador y el que dirige los entrenamientos. Esto es mi afición. Además, el conjunto de principios éticos y morales que se transmite junto con estas escuelas es perfectamente aplicable a la rutina diaria. De hecho, esa obsesión que demuestro con que es sagrada la palabra que se da, tiene que ver con todo eso y la razón por la que los grupos parlamentarios saben que en mi caso, cuando digo algo, va a misa, está relacionado con la educación que he recibido en esas disciplinas.

- ¿Cuénteme algo del bushido y en qué consiste esa escuela?

- El bushido significa, 'el camino del guerero', y era el código antiguo del samurái: tiene elementos confucionistas, budistas y del taoísmo. Entrenamos en un centro de aikido de Cartagena. Algunos pueden decir que somos unos frikis, pero solo somos gente con un fuerte interés por unos aspectos culturales y de las artes marciales. Al entrar en la Escuela Sekiguchi Ryu entras en la élite de unas pocas escuelas que tienen el reconocimiento del Gobierno de Japón, como escuelas de tradición continuada, porque existían antes de la Restauración Meiji (1868 a 1912) cuando se abolió la clase samurái. 

El panorama político murciano no para de ofrecer giros surrealistas en el guión pactado al inicio de la legislatura entre PP y Cs. Primero fue la puñalada política que la portavoz del Ejecutivo regional y coordinadora de Ciudadanos, Ana Martínez Vidal, le dio a su socio popular, cerrando un acuerdo con el secretario general del PSOE, Diego Conesa. Después llegó el ‘francazo’, la versión murciana del ‘tamayazo’, cuando los diputados naranjas Isabel Franco, Francisco Álvarez y Valle Miguélez, desertaron de la moción y entraron a formar parte del Gobierno. Y ahora, al estilo Quentin Tarantino, entra en escena el ‘parlamentario samurái’ Liarte: el portavoz de los díscolos de Vox cuyos tres votos valen oro.

- ¿Por lo que usted ha dicho en la rueda de prensa van a estar deliberando si votan a favor o en contra de la moción de censura hasta el último minuto?

-Sí, aún no tenemos tomada una decisión. Nosotros somos diputados y nuestra obligación es que si un compañero, sea del partido que sea, me trae una propuesta, es leerla, examinarla y someterla a la consideración de mis compañeros. Y en esas estamos. Lo que queda muy claro es que yo tengo mi inclinación personal, y conociendo mi biografía es evidente cuál puede ser, pero no voy a dejar de luchar por los objetivos que le prometí a nuestros electores, solo porque tenga que pactarlos con alguien que no me cae muy bien. Si ellos (Cs y PSOE) me garantizan que eso se va a hacer, mis inclinaciones personales son secundarias.  

La biografía a la que alude este abogado, especializado en derecho civil, mercantil y administrativo, está jalonada de algunos acontecimientos que han causado otros terremotos mediáticos. Uno de ellos fue la demanda que Juan José Liarte interpuso contra el entonces alcalde de Callosa de Segura, Fran Maciá, por la retirada de la Cruz de los Caídos, ubicada en la fachada de la iglesia de San Martín.

Juan José Liarte sujetando una réplica de la cruz de Callosa de Segura en su despacho en la Asamblea Regional.

Juan José Liarte sujetando una réplica de la cruz de Callosa de Segura en su despacho en la Asamblea Regional. Cedida

Liarte emprendió acciones legales como patrono de la Asociación Española de Abogados Cristianos. Todo ello, después de que el regidor socialista retirase la cruz en enero de 2018. Este monumento franquista se levantó en 1942, en honor a 81 muertos vinculados al bando sublevado durante la Guerra Civil. En aquel momento, el Ayuntamiento estaba gobernado por un tripartito -PSOE, IU y Podemos- y el alcalde justificó la decisión en cumplimiento de la ley de Memoria Histórica. Tal argumento no convenció al letrado cartagenero, que presentó una querella contra Maciá por un supuesto delito de prevaricación.

"La cruz tuvo una placa en el siglo pasado de caídos por España, pero eso había desaparecido y solo quedaban los nombres de las personas que habían sido asesinadas: el PSOE y Podemos se empeñaron en que se la tenían que cargar y utilizaron como excusa que era una cruz franquista". El asunto de la Cruz de los Caídos está pendiente -en apelación- de que el Tribunal Superior de Justicia de Valencia dicte sentencia y aclare si debe reponerse el monumento en la iglesia de San Martín. Por ahora, el símbolo luce en miniatura sobre la mesa del despacho de Liarte. "Algunos vecinos me regalaron una réplica en pequeñito".

- Con ese precedente de la cruz: ¿No cree que es mas factible que ustedes apoyen al PP que al PSOE en la moción de censura?

-No depende de nosotros. Evidentemente, nosotros nos sentimos mucho más inclinados con los planteamientos políticos del Partido Popular, el problema es que con el PP hemos firmado acuerdos y se han reído de nosotros porque no han cumplido prácticamente nada, por no decir nada. Entonces, por encima de los colores y de las siglas, nosotros lo que queremos es mandar un mensaje muy claro a los aparatos de los partidos. El mensaje es que usted no puede inumplir los acuerdos y pensar que solamente, por una cuestión ideológica, yo no voy a poder elegir. Eso no es así. Si usted a mí me traiciona, insulta a mis electores. Si el PP se cree que porque tengamos cierta afinidad ideológica, aún así vamos a dejar de alcanzar nuestros objetivos, solo porque tenemos que pactar, ahí se están equivocando. Para nosotros la prioridad es alcanzar esos objetivos para nuestros electores.

El abogado de Polaris World

Otro asunto mediático en la carrera de Juan José Liarte, de 47 años, es el haber logrado que se admitiese a tramite uno de los primeros concursos de acreedores que afectaban a una empresa pública de gestión de suelo: Desarrollo de Librilla. Y es que experiencia en la materia no le faltaba, ya que es copropietario del despacho Forum Consultores y Abogados y desde 2004 a 2010 estuvo al frente del departamento jurídico de desarrollo de Polaris World: la compañía inmobiliaria, con sede en la pedanía de Balsicas (Torre Pacheco), que abanderó con sus resorts el boom del ladrillo en la Región de Murcia. 

"Era evidente que su negocio no era sostenible a largo plazo: ¿Cuántos campos de golf puede asumir la Región de Murcia? Entré con muchas ganas, pero sabiendo que no iba a ser un proyecto para siempre", reflexiona echando la vista atrás. Tras su salida de Polaris World, hizo las maletas para montar en Osaka, junto a su hermano David, la empresa Canora Intercom. "Era una mercantil de exportación de productos españoles, como jamón serrano, aceite de oliva y vinos". 

Cuando desembarcó en suelo japonés logró adentrarse en la escuela de Sekiguchi Ryu y también entrenó con Kawakami Jinichi la disciplina del Bujutsu: una modalidad de artes marciales donde se aprenden técnicas, métodos, artes militares y el manejo de armas japonesas. “Allí, son muy cerrados los círculos y un occidental no tiene forma de entrar, pero conseguí que una de las personas con las que trabajaba en Japón me apadrinara un poco y empecé a relacionarme con ellos”. 

El maestro Kawakami entregando a Juan José Liarte el diploma 'mokuroku' de la escuela Koka Ban Toh Ichimonkai.

El maestro Kawakami entregando a Juan José Liarte el diploma 'mokuroku' de la escuela Koka Ban Toh Ichimonkai. Cedida

- ¿Cuántas armas sabe usted manejar?

-La catana, la hoz japonesa, el bo, un palo largo de madera, y la naginata que es una alabarda.

La llegada de este abogado a la política regional fue por circunstancias coyunturales más que por iniciativa propia e intereses personales. De hecho, este letrado y empresario emprendedor en suelo nipón, regresó a la Región de Murcia después del terremoto y el tsunami del 11 de marzo de 2011. "Yo estaba en Osaka, a 800 kilómetros de Fukushima, pero hubo unos temblores terribles, a mí el terremoto me pilló trabajando en la oficina mientras estaba escuchando por la radio a Federico Jiménez Losantos porque era el aniversario del 11M español", recuerda Liarte. 

"Los productos españoles que exportábamos eran considerados de lujo por los japoneses y después del terremoto de Fukushima hubo una crisis económica: no tuvimos más remedio que vender la empresa". De vuelta a tierras murcianas acabó en Vox tras poner fin a quince años de una militancia en el PP que inició a raíz del atentado de ETA contra José María Aznar, empleando un coche bomba.

"Me di de baja porque Mariano Rajoy abandonó a muchos votantes del Partido Popular adoptando unas posiciones ideológicas que eran inasumibles, como la locura de las tasas judiciales o mantener la ley de Memoria Histórica...", enumera este cartagenero, nacido en el Barrio de Ciudad Jardín, y al que hace tres años le concedió una dignidad nobiliaria don Pedro Mendoza-Braganza y Borbón, depositario de los derechos dinásticos de la corona portuguesa. "Presenté un proyecto jurídico para la federación de las órdenes militares europeas, bajo el amparo de la Casa Real de Portugal".

El diputado Liarte durante un entrenamiento de artes marciales.

El diputado Liarte durante un entrenamiento de artes marciales. Cedida

Liarte se dio de alta en Vox y ayudó al partido de Santiago Abascal en los trámites jurídicos para su puesta en marcha en la Región de Murcia. "No lo hice por interés, cuando les ayudé de forma gratuita, al cabo de un tiempo me designaron vicesecretario jurídico provincial y tuve el honor de que el vicesecretario jurídico nacional, Pedro Hernández, me pidiese que le preparase unos recursos para el procedimiento judicial que se seguía contra los golpistas en Cataluña". Esto es, el proceso soberanista catalán.

De vicesecretario jurídico saltó a las listas de Vox para las autonómicas de 2019, donde el partido de Abascal dio la campanada en territorio murciano al lograr cuatro diputados en la Asamblea Regional. De hecho, los parlamentarios de ultraderecha fueron la llave para el acuerdo entre PP y Ciudadanos en el Gobierno autonómico, al abstenerse en la votación de investidura del presidente, Fernando López Miras. Y ahora, Juan José Liarte, Mabel Campuzano y Francisco Carrera, los tres expulsados por Abascal, podrían sacar a los populares del Palacio de San Esteban después de 26 años.

Los diputados díscolos de Vox, Mabel Campuzano, Juan José Liarte y Francisco Carrera.

Los diputados díscolos de Vox, Mabel Campuzano, Juan José Liarte y Francisco Carrera. Badía

- ¿Por qué motivo les expulsaron de Vox?

- Presentamos una denuncia en la Fiscalía y hay diligencias abiertas en el Juzgado de Instrucción número 1 de Cartagena. Denunciamos una larga serie de hechos ilícitos, ninguno es de una gravedad terrible. Lo primero que denunciamos fue el hackeo de nuestros ordenadores porque detectamos accesos desde servidores de Estados Unidos, debido a que se filtró a los medios, una carta que por vía notarial le mandamos a Santiago Abascal. A raíz de eso descubrimos algunas cuentas falsas de Twitter, hechas por las propias personas que puso el partido en Murcia para que nos controlaran, y que crearon cuentas falsas para atacarnos y minar nuestra posición. Y finalmente pusimos en conocimiento de la Fiscalía el (supuesto) fraude de las elecciones primarias donde se apuntaló la candidatura de José Ángel Antelo.

- La semana pasada Santiago Abascal ofreció una rueda de prensa en Murcia contra la moción de censura. ¿El líder de Vox o alguien del partido le ha trasladado algún mensaje a los díscolos antes de votar la moción de censura?

- Santiago Abascal nos mandó el otro día un mensaje: nos dijo que éramos unos tránsfugas y que había venido aquí para aplastarnos y le pidió a la sociedad murciana que acabara con nosotros. Ese fue el mensaje que nos mandó, a ver si ahora nosotros le podemos mandar otro mensaje a él.

- ¿Usted es consciente de que los díscolos de Vox tienen en sus manos el futuro de la Comunidad Autónoma?

- Sí. Ha sido una cuestión de los azares de la guerra. Estamos en una posición de poder que vamos a utilizar con toda responsabilidad.