Operación en una clínica de implantes capilares.

Operación en una clínica de implantes capilares.

Reportajes

La tomadura de pelo en una clínica capilar de Valencia: 9 euros por cada cabello implantado

Un valenciano pagó 4.500 euros por un implante de 2.500 injertos, pero solo le pusieron 500. Dos juzgados investigan a la supuesta especialista. 

Pagar 4.500 euros por un implante capilar de 2.500 injertos y que finalmente solo te inserten 550. No notar mejoría alguna en el cabello y que la supuesta especialista argumenté que ella utiliza una técnica en la que inserta cuatro y cinco cabellos por unidad folicular. Dos valencianos han sido víctima de esta estafa a manos de una dermatóloga a la que recurrieron en un establecimiento de estética en el centro de la ciudad, y que ahora está siendo investigada por dos juzgados valencianos por un supuesto delito de estafa.  

Los implantes de pelo son una técnica a la que habitualmente recurren quienes sufren problemas de alopecia. En concreto, esta técnica consiste en retirar cabellos de zonas más pobladas para actuar en el área donde no es así. Su uso está bastante extendido y países como Turquía se han convertido en una auténtica meca del injerto capilar, eso sí, sin anestesia ni cirujanos. Todo un negocio lucrativo alrededor de estas prácticas. 

Unos 10.000 españoles viajan cada año a Estambul para ponerse pelo a precio low cost. Para ello hay paquetes de todo incluido desde 1.000 o 2.000 euros, tres veces menos que en España. La Sociedad Española ya ha alertado de que hay muchos profesionales en Turquía que trabajan sin licencia y sin ofrecer apenas garantías porque los implantes los realizan enfermeras y no cirujanos. 

Si bien, aunque estos valencianos decidieron recurrir a lo supuestamente seguro -y más caro- en España, el resultado distó bastante de lo que les habían asegurado. El proceso que vivieron en la clínica ambos afectados, que han denunciado su caso ante los tribunales, fue prácticamente idéntica. Uno de los denunciantes, según informa Las Provincias, decidió acudir a este establecimiento para mejorar su aspecto físico y hacer frente a la alopecia mediante un trasplante capilar.

Tras ser atendido por la ahora denunciada, que dijo ser experta en dermatología, le recomendó un innovador injerto capilar mediante una técnica conocida como Follicular Extraction Unit (FUE)

No había reducción de alopecia

La especialista le aconsejó el implante de 2.000 unidades foliculares, por un módico precio de 4.500 euros. Todo el proceso, la operación y la recuperación de la intervención se desarrolló con absoluta normalidad. Pero al cabo de cierto tiempo, el paciente se dio cuenta de que no había ningún avance significativo en la reducción de su alopecia. Sin rendir cuentas a esta clínica, fue entonces cuando decidió acudir a otro especialista. 

En este nuevo centro, el dermatólogo examinó la zona tratada del paciente, así como las fotografías posteriores al injerto. Y elaboró un informe que desgajaría cómo la especialista que le había hecho el tratamiento le había estafado. El documento certificaba que solo se habían insertado 550 pelos, una cifra que no llegaba ni al 30% de los contratado inicialmente.  

El otro denunciante vivió algo similar. Pero en su caso le recomendaron una cantidad todavía mayor de injertos, 2.500. Y con ello, pagar una cantidad más alta de dinero: 5.000 euros. El proceso fue similar, todo transcurrió con normalidad hasta que notó que no había mejoraría alguna. Ante la falta de avances relevantes fue a otra consulta donde también le hicieron un informe sobre las causas de lo que ocurría. El implante apenas había sido de 540 unidades, poco más del 20% de lo que había estipulado

La supuesta dermatóloga, denunciada por estos dos ciudadanos valencianos, ya ha declarado como investigada en los juzgados y ha tratado de esquivar cualquier responsabilidad sobre los hechos cometidos. Su versión consiste en que la técnica que ella supuestamente utiliza injerta entre cuatro y cinco cabellos por unidad folicular, por lo que sostiene que sí cumplió con lo acordado. 

En cuanto a las cantidades de dinero que cobró, ha explicado que ese tema lo gestionar directamente la clínica y no sabe nada acerca de ello. Si bien la investigación todavía no ha concluido, falta la comparecencia del forense, una declaración que se prevé fundamental para aclarar las versiones de las dos partes implicadas. La profesional investigada y el perito que elaboró los informes de los perjudicados. 

Además, esta supuesta estafa no solo habrían salido perjudicados dos clientes de la clínica, sino también algunos más. Si bien, no todos han optado por la vía judicial.