Fotograma del vídeo que graban los procesados mientras, presuntamente, abusan sexualmente de una joven de 21 años en Pozoblanco (Córdoba).

Fotograma del vídeo que graban los procesados mientras, presuntamente, abusan sexualmente de una joven de 21 años en Pozoblanco (Córdoba). EL ESPAÑOL

Reportajes Decisión judicial

La Manada será juzgada por abuso sexual y maltrato contra la víctima de Pozoblanco

Cuatro de los cinco miembros de 'La Manada' están más cerca de volver a sentarse en el banquillo de los acusados. La magistrada del juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Pozoblanco (Córdoba) ha emitido el auto de procesamiento de José Angel Prenda, Antonio Manuel Guerrero, Jesús Escudero y Alfonso Cabezuelo. A todos los procesa por abusos sexuales y un delito contra la intimidad por grabar en mayo de 2016 a una joven en estado de profunda inconsciencia en el interior de un coche mientras la besan y la manosean.

En el caso del militar Alfonso Cabezuelo, la juez instructora le suma un tercer delito, el de maltrato, por supuestamente haber pegado a la víctima, de 21 años, tras negarse a practicarle una felación y echarla del vehículo con violencia.

La jueza de Pozoblanco procesa a cuatro miembros de 'La Manada'

El juzgado cordobés asumió la investigación de los hechos en octubre de 2016, cuando el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Pamplona, que instruía el caso de los Sanfermines, le comunicó el hallazgo de un vídeo donde veía indicios de abusos sexuales sobre una joven de Pozoblanco.

A finales de abril de 2018, la Audiencia provincial de Navarra condenó a nueve años de prisión a los cuatro citados y también al quinto miembro de 'La Manada', Ángel Boza -quien no estuvo en Pozoblanco- por abusos sexuales continuados con prevalimiento.

Dos meses después, el 22 de junio pasado, los cinco condenados por el caso de Pamplona salieron en libertad condicional tras pagar una fianza de 6.000 euros y presentar un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN). Mientras aguardan una resolución que ratifique la condena o la modifique, esperan en sus domicilios de Sevilla. Ahora la Justicia vuelve a dar un paso más para juzgarlos.