Estos son los seis presuntos agresores de 'La Manada' de Colorado.

Estos son los seis presuntos agresores de 'La Manada' de Colorado.

Reportajes

Los cinco de la 'Manada' yanqui que pasean libres por las calles de Colorado

Tras declarar culpables y dejar en libertad vigilada a cuatro de los acusados, esta semana ha arrancado el juicio contra el presunto cabecilla, con el juez amenazado y la familia de la víctima, una niña de 13 años, indignada contra la fiscalía por el acuerdo que alcanzaron con las defensas por los cinco acusados.

Colorado Springs es una localidad mediana de los EEUU, cercana a las Montañas Rocosas, donde suele reinar la calma. Rara vez suele ocupar las portadas de los medios nacionales. Más de 8.000 kilómetros de distancia la separan de Pamplona y, sin embargo, estos días hay un caso que conecta a ambas ciudades, un juicio por violación que, con sus diferencias, guarda algunas similitudes con el caso español conocido como ‘La Manada’. Una agresión grupal contra una chica, en esta ocasión menor de edad. Las sentencias también están generando una ola de indignación por su laxitud, y abriendo un debate en este país sobre cómo se tratan los casos de violencia sexual.

Hay ciertas similitudes. Hay una víctima, de 13 años, a la que durante la investigación y las audiencias judiciales se ha cuestionado por incurrir en algunas contradicciones y por su comportamiento en redes sociales. Hay un grupo de seis jóvenes, amigos y familiares entre ellos, acusados de llevar a la chica engañada a un apartamento para luego arrastrarla a una habitación, inmovilizarla y forzarla. Uno de ellos es menor, por lo que su proceso judicial se lleva por separado. Respecto a los cinco adultos, cuatro ya tienen su sentencia. Ninguno irá a la cárcel. El quinto, el supuesto cabecilla de la banda, ha empezado a ser juzgado esta semana. Por último está el juez, que tras sus polémicas sentencias, todas de libertad vigilada, ha sido amenazado y ha requerido de protección adicional.

El caso se remonta al 19 de diciembre de 2016. La víctima, entonces una niña de 13 años, denuncia ante la policía haber sido agredida sexualmente por seis jóvenes. Un chico al que ella conocía desde hacía dos años, Jacolby Williams, entonces de 19, la encuentra en un centro comercial y la invita a ir a su apartamento para jugar a los videojuegos. Ella, acompañada por unas amigas, accede.

Jacolby Williams está siendo juzgado como último culpable de la violación en grupo de Colorado Springs.

Jacolby Williams está siendo juzgado como último culpable de la violación en grupo de Colorado Springs.

Al llegar al edificio, el Stonebrook Terrace, todos entran en el piso. La víctima necesita ir el baño. Cuando regresa al salón, sus amigas no están. Se han marchado. Solo quedan un grupo de chicos, que la arrastran hasta la única habitación de la vivienda. Allí la agreden sexualmente en grupo recoge la prensa local.

Tras la violación, siempre según su testimonio, ella recoge sus cosas y huye. Antes de marcharse recibe la amenaza de que si cuenta algo, van ir a por ella.  Tras contactar con un amigo y acudir a la policía, es llevada a un centro hospitalario donde le realizan los exámenes médicos habituales.

Más tarde, el 20 de diciembre, Jacolby Williams, de 19 años, Clarence Williams, de 18, Tommy Williams, de 19, y un chico de 16 años fueron arrestados. Otros dos sospechosos, James Williams, de 19 años, y Tyron Williams, de 18, fueron detenidos al lunes siguiente, acusados todos de agresión sexual.

A pesar de compartir el mismo apellido, no son todos hermanos entre sí. Jacolby, Tyron y el joven de 16 años son hermanos. Por otra parte, Tommy y Clarence también lo son. James Williams es el primo de estos últimos.

Durante los interrogatorios, los detenidos cayeron en múltiples contradicciones. Cuatro de ellos admitían haber mantenido relaciones sexuales orales con la menor. Otro admitió haber practicado sexo. Varios de ellos sostuvieron que la chica consintió. Otros arguyeron que pensaban que era mayor de edad. Jacolby Williams, el supuesto líder, confirmó a los agentes que todos estuvieron en el apartamento pero matizó que desconocía que se hubieran mantenido relaciones sexuales con ella. Además, añadió un detalle relevante. Reconoce que sabía que la víctima tenía 13 años y que se lo comentó a los otros.

La ley 'Romeo y Julieta'

Protestas tras una violación acaecida en California.

Protestas tras una violación acaecida en California.

Este dato es importante. La edad mínima para mantener relaciones sexuales en Colorado es de 17 años. La actividad sexual con cualquier persona de 16 o menos puede ser considerada como una violación de por sí, según la ley estatal, incluso aunque haya consentimiento. Pero Colorado tiene una exención, también conocida como ‘Ley de Romeo y Julieta’, diseñada para evitar el enjuiciamiento de parejas menores de edad que tienen relaciones consentidas. Sin embargo, sólo es aplicable cuando un menor de 15 años tiene sexo por voluntad propia con otro menor que no le supere en más de cuatro años.

Inmediatamente después de las detenciones, durante los primeros meses de 2017, se llevaron a cabo las primeras audiencias judiciales, que en ocasiones tuvieron que ser suspendidas para evitar enfrentamientos entre los familiares de la víctima y de los presuntos agresores.

La legislación de Colorado está considerada como una de las más estrictas para los delitos sexuales de todo el país. Teniendo en cuenta esto y el agravante de la edad, a priori los cinco acusados adultos se enfrentaban incluso a una posible cadena perpetua. En este estado, además, se permite que las prisiones puedan retener a los violadores si no están rehabilitados más allá de sus sentencias, hasta que superen un estricto tratamiento para la prevención de nuevos delitos sexuales.

Sin embargo, el resultado que han ido dando los juicios de este caso ni de lejos se acercan a esa esperada dureza. De momento, cuatro de los seis acusados ya han pasado por el tribunal. Los dos últimos fueron los hermanos Tommy, ahora con 20 años, y Clarence Williams, de 19. Este pasado abril se conoció su sentencia. No irán a prisión, sino que estarán en libertad condicional supervisada durante al menos diez años, extensibles al resto de sus vidas.

Diez años a prueba, pero sin cárcel

Esto es lo que en EEUU se conoce como ser condenado a “probation”, que vendría a ser como estar a prueba. No se va a la cárcel, sino que se debe cumplir con una estricta supervisión, con entrevistas periódicas y con tratamientos si fueran necesarios. Si estando en esta situación, uno de los condenados se mete en problemas de nuevo con la ley el juez puede volver a meterle entre rejas. En el caso de Colorado, los dos acusados permanecerán en esta suerte de libertad vigilada al menos diez años. Tendrán además que inscribirse en el registro de delincuente sexuales.

¿Por qué se han quedado en la calle? Esta pena es el resultado de un acuerdo alcanzado entre la fiscalía y la defensa de los agresores. Ambos se declaran culpables, no se llega al juicio y su pena es mucho más beneficiosa de la que podrían obtener si un jurado los condenara. El fiscal, por su parte, se garantiza que no quedarán absueltos.

Tommy, uno de los presuntos agresores.

Tommy, uno de los presuntos agresores.

Lo mismo ocurrió con los otros dos acusados. Gracias a un acuerdo entre las partes, Tyron Uves Williams, de 19 años, se declaró culpable en 2017 y fue sentenciado en febrero a permanecer bajo una estricta libertad vigilada para delincuentes sexuales, durante un periodo también de entre diez años y el resto de su vida. Además pidió perdón, alegando que “si hubiera sabido que era menor de edad, no habría sucedido”. El otro adulto, James O'Neal Williams, de 20 años, se declaró culpable en junio de 2017, en este caso de ser cómplice de la violación, y recibió una pena aún más leve, de cinco años de libertad vigilada.

Las contradicciones de la víctima

Pero si las leyes son tan estrictas en Colorado, ¿qué ha pasado entonces para que los castigos queden reducidos a unos años de libertad muy vigilada? Es libertad, al fin y al cabo. Esta falta de severidad resulta llamativa en un país donde todavía se mantiene la pena capital y donde se puede condenar a los menores a cadena perpetua en algunos estados. 

Según admitió el propio fiscal, tuvo que llegar a un acuerdo con las defensas por problemas en la fase probatoria, ya que temía perder si llegaban a juicio. Además quería evitar el juicio para no someter a la víctima al trauma de subirla al estrado seis veces para describir su terrible experiencia.

Había más elementos que jugaban en contra de la fiscalía: durante las vistas previas, se detectaron factores que podrían hacer complicado el proceso judicial. Por ejemplo, los abogados defensores atacaron la credibilidad de la víctima, señalando cómo había cambiado su relato de los hechos varias veces, y sugiriendo que había exagerado o fabricado partes de la historia para evitar meterse en problemas. Además, para demostrar que sus clientes pensaban que la niña era mayor de edad, mostraron una cuenta de Facebook en la que la víctima afirmaba que tenía 19 años.

Tommy y Clarence, dos de los acusados.

Tommy y Clarence, dos de los acusados.

Durante los interrogatorios en estas audiencias previas, las defensas detectaron inconsistencias de la exposición de los hechos, poniendo en evidencia que la chica dudaba sobre el tipo de coche con el que llegaron al apartamento, quién conducía y quién más iba en el vehículo. Además, aunque ella aseguró que dos amigas la acompañaron hasta el piso, una de ellas negó haber estado allí.

Los fiscales restaron importancia a esos detalles, alegando que son comunes ante este tipo de traumas. Además, insistían en que contaban con evidencias físicas: el examen médico que respalda la teoría de la violación, y manchas de aceite lubricante y una envoltura de un preservativo en el apartamento de Jacolby Williams, que corroboraría la versión de la chica.

Aunque tres de los detenidos (Jacolby, James y Tyron) habían negado las relaciones sexuales ante la policía, otros dos ( Clarence y Tommy) las admitieron. Precisaron que habían sido consentidas, un detalle irrelevante ya que en Colorado, las personas menores de 15 años no pueden otorgar consentimiento para mantener sexo con un adulto. Incluso si ellos pensaban que era mayor de edad, eso no les exculparía legalmente.

La familia, indignada: "No tendrás hijos"

Con estos precedentes, el miércoles arrancó el juicio contra Jacolby Hasan Williams, el último adulto implicado -el otro acusado irá por la vía de menores-.

Los familiares de la víctima llegan a este nuevo proceso indignados con las sentencias anteriores. En este punto conviene subrayar que en los EEUU, en la vía penal no existe la figura de la acusación particular, como sí ocurre en España. Aquí sólo las fiscalías ejercen la acusación, por lo que son éstas las que deciden cómo llevan los casos y si se alcanzan pactos con las defensas, que es lo que ocurrió con los cuatro condenados anteriores.

Estos tratos suelen alcanzarse con el beneplácito de los familiares de la víctima. De hecho, la madre de la chica violada estuvo de acuerdo inicialmente en los acuerdos de culpabilidad, aunque luego matizó que a regañadientes. Tras comprobar que no irían a prisión, ha manifestado su enfado públicamente. También los abuelos de la niña se han quejado incluso en la sala de vistas. “¡Se lo ruego, su señoría, haga que paguen!”, clamó el abuelo tras conocer la última sentencia, instando al juez, Michael McHenry, a rechazar los pactos de culpabilidad y llevar a los acusados a juicio. “Eran seis y violaron en bandada a mi nieta”, lamentó.

Protestas en Estados Unidos por agresiones sexuales.

Protestas en Estados Unidos por agresiones sexuales.

Tras declararse con “el corazón roto”, la abuela arremetió contra un sistema judicial que "tuerce la ley en beneficio de los violadores" y recordó que su nieta quizá “no podrá tener hijos”.

Amenazas al juez

A toda esta presión, se suma que el juez del caso ha sido objeto de amenazas. Ha llevado al sheriff a asignarle un guardia. El magistrado ha recibido mensajes de voz de personas furiosas porque los acusados quedaran en libertad, a pesar de que no fue él quien impuso la pena, sino que fue la fiscalía quien llegó a ese pacto.

El miércoles comenzó el último de los juicios. La fiscalía ahora parece que va a por todas contra Jacolby Hasan Williams, el cabecilla de la ‘manada’ de Colorado.

Durante la primera sesión, cada parte hizo su apertura antes los miembros del jurado. La acusación sostuvo la tesis de que la decisión de inmovilizar en una cama y abusar de una niña de 13 años partió de este joven, el mayor de los seis presuntos violadores. “Fue su casa, su dormitorio, su aceite de baño", argumentó el nuevo fiscal, que se se dirigió al jurado para garantizar que las pruebas de ADN y los testimonios de los otros implicados demostrarán que Williams participó en el ataque.

La abogada defensora pidió en su alegato al jurado -compuesto por 11 mujeres y tres hombres- que sea escéptico en un caso que, según apuntó, está plagado de versiones cambiantes de adolescentes. “Jacolby Williams no estuvo involucrado. Esa es la única verdad que saldrá a la luz en este juicio”, sentenció. Deberán emitir su veredicto sobre tres cargos de agresión sexual y uno de secuestro en segundo grado. Podría enfrentarse a cadena perpetua.

El jurado está compuesto por 11 mujeres y tres hombres, y deberá emitir su veredicto sobre tres cargos de agresión sexual y uno de secuestro en segundo grado. Si es declarado culpable, podría enfrentarse a una condena potencial de hasta cadena perpetua.