Una de las fotografías promocionales de la fundación Sexpol.

Una de las fotografías promocionales de la fundación Sexpol.

Reportajes Cristina Cifuentes

Los sexólogos abandonan al director del máster de Cifuentes: "No trabajamos con corruptos"

La Fundación Sexpol no mantendrá su convenio con el Instituto de Derecho Público si Álvarez Conde permanece al frente del IDP.

El virreinato del director del máster de Cristina Cifuentes en la universidad Rey Juan Carlos ofrece un surtido de títulos tan variado como sorprendente: del sexo a los detectives privados pasando por el fútbol. Todo eso englobado en una plataforma llamada "Instituto de Derecho Público", con CIF propio y una independencia casi absoluta, que permitía a su director, Enrique Álvarez Conde, presentar las cuentas a la URJC a posteriori.

Los másteres en "Terapia sexual y de pareja" y "Sexología y género" son la nota más disonante de este pentagrama académico, máximo exponente de la 'Todología'. Al mismo tiempo, se han convertido en el herido colateral más ilustre del escándalo Cifuentes. La fundación Sexpol, nacida a mediados de los ochenta, encontró en el IDP una vía para expedir sus títulos de forma universitaria, pero mantuvo su autonomía. De hecho, siguieron impartiendo las clases en su propia sede. Ahora, según han comentado fuentes de Sexpol a este diario, "buscarán otro centro si Álvarez Conde permanece al frente del IDP". "No trabajamos con corruptos", relata un portavoz.

Enrique Álvarez Conde fue el triple director de la alumna Cristina Cifuentes Cuencas: del máster, de su trabajo final y del Instituto que coordinaba el título. Consciente de lo goloso de los posgrados en términos de financiación, logró una red que incluía estudios casi en cualquier ámbito, a pesar de que el IDP naciera con una clara vocación jurídica. Así se topó con Sexpol, que paga una parte de cada matrícula al Instituto. Una cifra que la fundación prefiere no revelar.

"Nunca negociamos con Álvarez Conde"

Las fuentes consultadas reiteran que "nunca" negociaron con Álvarez Conde y que su enlace fue, en todo momento, Laura Nuño, subdirectora del IDP y directora de los dos másteres a través de una cátedra de género. Tras conocerse que fue este catedrático de Derecho Constitucional quien ordenó la "reconstrucción" del acta falsa de Cifuentes, Nuño dimitió y asestó otra estocada, además de la que tiene que ver con el prestigio, a Sexpol.

"Claro que esto nos influye. Nuestra trayectoria siempre ha sido intachable y que se nos mezcle con eso... Todavía no hemos tomado ninguna decisión, pero si él sigue como director, tendremos que buscar otras opciones. Nos da rabia, no hay nada en claro. En la URJC y en ese Instituto hay muchísima gente honesta que pone cariño y dedicación a su trabajo", cuentan desde la sede de esta fundación, situada en la calle Fuencarral.

Enrique Álvarez Conde, director del Máster de Cristina Cifuentes

"Esto es como una relación de pareja. Me han engañado y me voy", llegó a decir Nuño tras anunciar la dimisión. Tras su marcha, no existe un nexo claro entre Sexpol y el IDP. La prudencia de la fundación tiene que ver con dos factores: el curso en marcha y las próximas elecciones en el hasta ahora virreinato de Álvarez Conde, a las que el catedrático se presenta, de momento, como único candidato.

La posible huida de Sexpol, un roto para el IDP

La huida de la sexología, en caso de cristalizar, sería un roto importante para el Instituto de Derecho Público, como lo fue la ruptura con la empresa que organizaba el curso de detectives. En un movimiento habilidoso, Álvarez Conde fraguó estos dos convenios consciente de que el trabajo venía hecho: una materia en alza y dos empresas capaces de captar cientos de alumnos. Los másteres de Sexpol reúnen más de cincuenta, a unos 3.500 euros por matrícula. Ofrecen modalidad presencial y online. Tienen lugar entre octubre y junio.

A cambio, la fundación obtenía la posibilidad de expedir sus títulos universitariamente a través de una estructura mucho menos burocrática que el resto. Hasta que saltó a la prensa el máster de Cifuentes. "Imagínate, las primeras sorprendidas somos nosotras. Claro que nos hace daño, pero confiamos en el buen trabajo que hemos hecho durante años".

En concreto, desde 1984, cuando nació fruto del trabajo de la Sociedad Sexológica de Madrid. Con el paso del tiempo, Sexpol se ha convertido en una de las fundaciones más influyentes en su ámbito. Colabora, además de con la Rey Juan Carlos, con la mayoría de las universidades establecidas en Madrid, tanto públicas como privadas.