Kamal Ubeid

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La historia de amor del "gallego" Kamal: de refugiado en el Líbano a abrir la primera pastelería palestina en A Coruña

Kamal hacía escala en Barcelona cuando conoció a una gallega que también viajaba desde aquel aeropuerto. Fue amor a primera vista. Hoy viven juntos en Cambre y acaban de tener una hija

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Kamal Ubeid nació en uno de los 12 campamentos de refugiados que hay en el Líbano. Su familia entera terminó ahí después de que a sus abuelos los expulsaran de sus casas. “Fueron andando a pie desde Palestina”. Todo para llegar a un sitio donde todo es provisional, donde las calles son estrechas, las casas se levantan unas sobre otras y la vida se construye con lo poco que hay.

Cuando entraron ahí, solo les quedaba una cosa: su amor por la repostería. Su familia llevaba más de 80 años trabajando entre harina y dulces. Su abuelo era panadero y su padre también. "Empecé a trabajar con mis padres en su panadería con 10 años, ahí en el Líbano", recuerda. A los 15 o 16, ya tenía la suya propia. "Mis padres me montaron una mini panadería para que siguiera con la tradición".

Pero la vida allí no era fácil. No era la primera vez que arrasaban con alguno de los campamentos. “Era una guerra diaria”, lo describe Kamal. Fue entonces, a sus 23 años, cuando decidió marcharse, allá por 2018. Hasta entonces no era de ningún lado, nunca había tenido un pasaporte hasta que llegó aquí. Pero eso le costó sudor y lágrimas.

Escogió como destino el País Vasco. Lo primero que hizo fue apuntarse a todos los cursos posibles. "No sabía ni el idioma, pero necesitaba aprender", cuenta.

Tiró de lo que mejor se le daba para empezar a trabajar: la repostería. "Trabajé en una pastelería muy famosa ahí en el País Vasco", relata. Pero también echaba horas a mayores en un supermercado. Lo compaginaba como podía. Después de unos seis años decidió volver al Líbano a visitar a su familia. Con tan mala suerte que se vio envuelto de nuevo en la guerra y no pudo salir.

Tardó meses en poder hacerlo, pero al final lo consiguió. Y la espera, dice, mereció la pena.

Se enamoró de una gallega en el aeropuerto de Barcelona

Su billete de vuelta a España tenía escala en Barcelona. Entre vuelo y vuelo, conoció a una gallega que también hacía escala en la ciudad condal. Fue un encuentro corto, pero suficiente para quedarse prendados el uno del otro. "Nos dimos los teléfonos y seguimos hablando".

No era la primera vez que Kamal lo dejaba todo para empezar de cero. Y pocas razones hay más fuertes que el amor. Así que decidió mudarse a A Coruña para estar con Mabel, la gallega que conoció en el aeropuerto.

La primera pasletería palestina de A Coruña

Desde hace dos años viven en Cambre. Hace seis meses fueron padres de una niña. No pueden estar más contentos. Y, por si fuera poco, este sábado Kamal dará un paso más: abrirá en el centro comercial de Cuatro Caminos una pastelería palestina. La primera de la ciudad.

Es un sueño para él. Es lo que ha hecho toda su vida. Desde aquel niño que ayudaba en la panadería familiar en el campamento de refugiados, hasta hoy, con su propio negocio y una familia en Galicia.

"Ya soy medio gallego", dice entre risas.