Personas disfrutando del eclispse total de sol en el Paseo Marítimo de A Coruña.
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Los peligros de haber mirado el eclipse sin gafas a través de las nubes en A Coruña: "Las radiaciones siguen ahí"
La presidenta del Colegio de Ópticos Optometristas de Galicia, Esther Amaro, advierte de la "falsa sensación de seguridad" que pudo provocar el cielo cubierto durante el eclipse y pide acudir a un especialista ante síntomas como visión borrosa o puntos ciegos
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Las nubes que dificultaron la observación del eclipse de este miércoles en A Coruña pudieron llevar a algunas personas a cometer un peligroso error: mirar directamente al sol sin las gafas de protección homologadas al considerar que, al percibirse con mucha menor intensidad, hacerlo era seguro.
Esther Amaro, presidenta del Colegio de Ópticos Optometristas de Galicia, insiste en que las precauciones deberían haberse mantenido incluso con el cielo cubierto. "Aunque esté nublado, las radiaciones siguen ahí y hay una falsa sensación de seguridad", advierte.
Amaro contempló el fenómeno desde Vigo, donde el eclipse fue parcial y el cielo estuvo despejado. Sin embargo, asegura que incluso allí presenció comportamientos preocupantes. La especialista recuerda que llegó a "reñir a la gente" que tenía a su alrededor al ver "muchas barbaridades", entre ellas niños pequeños sin ningún control y personas que trataban de observar el sol utilizando radiografías como protección.
La presidenta del Colegio explica además que la menor luminosidad no convierte la observación directa en inocua. Al contrario, señala que "al haber poca claridad la pupila se dilata más, lo que permite la entrada de una mayor radiación", por lo que con nubes habría sido necesario protegerse exactamente igual.
Unos pocos segundos serían suficientes para generar problemas
Esther Amaro, presidenta del Colegio de Ópticos Optometristas de Galicia.
Amaro recalca que la recomendación del Colegio era no superar siquiera los 40 segundos consecutivos de observación utilizando las gafas adecuadas. Sin protección, sostiene, "unos pocos segundos serían suficientes para generar problemas".
Por este motivo, insiste en que la indicación durante un eclipse es clara: "Hay que evitar mirar sin gafas en todo momento, con la única excepción de la fase de totalidad".
En el caso de A Coruña, las nubes pudieron hacer que el disco solar pareciese débil o incluso difícil de distinguir durante algunos momentos, pero Amaro recalca que esa circunstancia no debía interpretarse como una protección natural frente a la radiación.
Quienes hayan observado directamente el eclipse deben prestar atención ahora a posibles alteraciones visuales. La especialista señala específicamente síntomas como visión borrosa o la aparición de un punto ciego y recomienda que, si se presentan después de haber mirado el sol sin protección, se acuda al oftalmólogo "inmediatamente".
"Espero que no haya muchos casos", afirma Amaro, aunque explica que, según la información de la que dispone, los servicios de Oftalmología ya tenían preparados protocolos específicos ante posibles problemas derivados de la observación del eclipse.
La desinformación en redes
La experiencia de este miércoles servirá también para preparar el próximo eclipse solar total del 2 de agosto de 2027, que se verá principalmente en el sur de España, el norte de África y Oriente Próximo. Amaro considera que una de las prioridades del Colegio es "informar y educar a la población" y cree que, después de lo ocurrido este año, podrán afrontar mejor el siguiente fenómeno. "Empezaremos a transmitir el mensaje con más antelación", apunta.
Uno de los principales obstáculos, a su juicio, está en las redes sociales. La presidenta critica que "desinforman mucho" y asegura haber visto a influencers y youtubers pronunciarse sobre protección ocular "sin tener ni idea". Algunos, recuerda, llegaron a asegurar que las gafas para eclipses no servían y que eran simplemente un negocio.
Amaro responde con ironía a estas teorías: "Que yo sepa, los eclipses no los inventó ningún gobierno ni ninguna conspiración". Por ello, apela a la responsabilidad de quienes tienen capacidad para llegar a grandes audiencias: "Cuando hablen de algo que puede producir un grave problema de salud, que lo hagan con conocimientos y que sirvan de plataformas para informar, no para desinformar".