Avenida de Barcelona, en Santa Marta.
Un mes de la redada en el Banco do Pobre de Santiago de Compostela: "Está todo más tranquilo"
Los vecinos de Santa Marta prevén organizar alguna acción protesta en septiembre para exigir que se acabe con otro punto de venta de sustancias estupefacientes conocido como la Casa de la Palmera
Más información: Así fue la redada del Banco do Pobre de Santiago: 5 detenidos del mismo clan y 40.000 euros incautados
Cinco personas del mismo clan detenidas, 40.000 euros incautados y más de un centenar de dosis de cocaína, marihuana y hachís aprehendidas. Este fue el balance de la redada efectuada el pasado 15 de julio en el Banco do Pobre de Santiago de Compostela, conocido por ser uno de los puntos más conflictivos en la venta de estupefacientes de la ciudad.
Una noticia que fue celebrada por los vecinos, que ya han notado cambios en el barrio. "Aínda sigue habendo algún movemento pola Casa da Palmera, por aí siguen indo os drogodependentes, pero despois da redada no Banco do Pobre está todo máis tranquilo", explica el portavoz de Santa Marta Segura, José Manuel López.
Precisamente, la entidad fue tajante en julio con un comunicado sobre la actuación: "Supone una gran esperanza para el barrio. Una esperanza de que la seguridad en nuestras calles está más cerca, de que la atención a los toxicómanos con programas tendentes a su rehabilitación se debe abordar y, sobre todo, la esperanza de que la impunidad de los que comercian con muerte y destrucción se acabe con este procedimiento judicial".
Pese a que la situación ha mejorado, los vecinos denuncian que todavía se producen algunos robos y peleas en la zona, que atribuyen a las personas que acuden a comprar droga en la Casa de la Palmera. "As persoas que consumen heroína son as que máis problemas están dando", explica López.
Precisamente, los residentes en el barrio atribuyen a esta vivienda el origen de al menos dos muertes ocurridas en primavera: a mediados de junio fue localizado el cuerpo sin vida de una persona en una caseta de obras del CHUS, que se suma al del varón que falleció en un aparcamiento de la zona en mayo.
Dadas las circunstancias, los vecinos de Santa Marta no descartan iniciar en septiembre nuevas acciones para "presionar" y lograr que se acabe con la casa de la palmera y todo lo que representa, aunque han detectado mayor presencia policial en la zona: "A ver se logramos que se erradique".
"O que queremos é vivir tranquilos. Desgraciadamente coa droga non imos acabar, porque é loitar contra xigantes", señala el portavoz de Santa Marta Segura, que añade: "Tería que haber un cambio lexislativo para que o mundo cambiara e ir a un futuro mellor". López, además, exige que se tomen medidas para evitar que los más jóvenes se enganchen a la droga: "Hai que previr".
Así fue la redada en el Banco do Pobre
La Policía Nacional de Santiago de Compostela efectuó el 15 de julio una redada en el conocido como Banco do Pobre, en Santa Marta. Los agentes registraron de forma simultánea tres domicilios en el marco de una operación antidroga que se saldó con la detención de cinco personas del mismo clan familiar, una de las cuales ingresó en prisión.
La investigación, judicializada desde hace meses, comenzó tras recibir varias denuncias anónimas y de asociaciones vecinales refrendadas por las actuaciones policiales en la zona, que detectaron la reactivación del punto negro de venta de droga. Los agentes lograron identificar a las personas que surtían de cocaína y heroína a los usuarios, por lo que procedieron al registro domiciliario.
La vivienda principal, de planta baja, disponía de grandes medidas de seguridad, con dos verjas exteriores con cerraduras de seguridad delante de la puerta principal blindada. El objetivo era dificultar un acceso rápido, por lo que fue necesaria su apertura con medios especiales del GOES - Galicia para poder entrar.
Dinero y efectos incautados en el Banco do Pobre de Santiago.
El inmueble también disponía de una ventana trasera con verja a pie de calle, para facilitar la entrega inmediata a los consumidores, en una zona oculta de difícil acceso y con poca visibilidad exterior, algo que dificultaba las medidas de investigación policial.
Los agentes intervinieron más de 100 dosis de sustancia estupefaciente (cocaína, marihuana y hachís), más de 40.000 euros (gran cantidad de bolsas de monedas), dos básculas de precisión, una caja fuerte simulada con dos enchufes tipo "caleta", envoltorios plásticos de utillaje utilizado para la manipulación, anotaciones y teléfonos móviles, además de dos vehículos de alta gama.