La huida paulatina de Ryanair del aeropuerto de Santiago: "Se ha notado muchísimo"
La huida paulatina de Ryanair del aeropuerto de Santiago: "Se ha notado muchísimo"
La aerolínea irlandesa ha ido recortando conexiones en el aeropuerto de Lavacolla durante los últimos meses, la última Valencia y Sevilla. La pérdida de conexiones la han notado no solo desde el sector hotelero de la ciudad, también los hosteleros con meses que "han sido horribles". Desde agencias de viajes han notado, sobre todo, la pérdida de conexiones con las Islas Canarias
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El pasado 27 y 28 de marzo, el aeropuerto de Santiago - Rosalía de Castro se despedía de las conexiones directas de la compañía aérea Ryanair con Sevilla y Valencia. La pérdida no se notará tanto con la ciudad andaluza, ya que desde Lavacolla se podrá volar con la compañía Vueling. Donde sí pasará factura será con la Comunidad Valenciana, donde Ryanair era la única compañía que conectaba Galicia con la ciudad de Valencia.
Estos dos destinos se unen así a una larga lista de conexiones perdidas de la aerolínea irlandesa desde la capital gallega, motivada por el aumento de tasas aeroportuarias de Aena. En 2025, Ryanair cerraba su base de dos aviones en Santiago, reduciendo sus operaciones un 80% y eliminando rutas como Gran Canaria, Palma de Mallorca, Tenerife o Málaga.
Los recortes de la aerolínea irlandesa, que era una de las compañías líderes en Lavacolla, se han hecho notar en el sector turístico de la ciudad. En los dos primeros meses del año, el aeropuerto de Lavacolla perdía casi un 30% de pasajeros frente a 2025, un goteo que viene acumulándose desde hace meses y que supuso la caída de la ocupación hotelera a mínimos y marcando su peor cifra desde 2018.
Durante estos dos primeros meses, en total hubo 263.612 viajeros en 2.098 vuelos, un 31,3% menos que en el año anterior. El pasado mes de febrero, el aeropuerto compostelano atendía 1.030 operaciones, un 33,9% menos que en ese mismo mes en 2025.
Desde Unión Hotelera Compostela (UHC) enfatizaban esta pérdida relacionada con un "problema específico de Santiago", ya que era la única ciudad, a diferencia de A Coruña y Vigo, que presentaba un comportamiento negativo.
Desde la asociación criticaban los efectos de la tasa turística que implica "un descenso sostenido de la ocupación" y también exigían "la necesidad de mejorar la conectividad" de Santiago. UHC menciona que la pérdida de conexiones aéreas afecta "a todos los sectores industriales de la ciudad" y que "no habrá mayor tejido industrial con esta deriva aeroportuaria".
De esta manera, los hoteles de la capital gallega no han sido los únicos afectados, el sector hostelero también ha notado este descenso de pasajeros y turistas que llegan a la ciudad. "Se ha notado muchísimo", explican desde el restaurante Stella.
A pesar de que abren por temporada, ahora en marzo, afirman que los proveedores de la zona le han comentado que ha habido grandes pérdidas económicas. Por ejemplo, respecto al año pasado se han vendido 7.000 kilos menos de patatas. "Han sido meses horribles", comentan y, ante las últimas pérdidas de conexiones con Valencia y Sevilla, desde el local aseguran que "seguramente se vaya a notar".
Rúa do Franco, una de las zonas más turísticas de Santiago
Desde el restaurante, además, cuentan con un camarero menos respecto a los meses anteriores, "no por cómo están yendo estos meses, sino por cómo irán después".
Y es que la crisis de pasajeros se agravará aún más durante los meses de abril y mayo cuando se cierre totalmente el aeropuerto de Santiago por las obras que se acometerán en la pista de aterrizaje. Un cierre que desde el local están un poco "ante la expectativa" de lo que sucederá esos más de 30 días.
Otro camarero de un bar de la zona vieja, una de las zonas más turísticas de Santiago, afirma también que se ha notado "un montón" el descenso de turistas. "No solo es el avión, también la gasolina cada vez está más cara y el tiempo tampoco ayudó", explica y dice entre risas "la gente va a tener que venir en patinete".
La apertura del aeropuerto también vendrá con la llegada de nuevos vuelos, como la única conexión de Galicia con Nueva York, o destinos como Ámsterdam o Cork. El pasado viernes, 27 de marzo, Lavacolla estrenaba la nueva ruta con Marrakech.
Desde UHC contaban a Quincemil que esta ruta no supondría tanto impacto en el turismo de la ciudad, pero sí que el vuelo directo a Nueva York era "fundamental" por el turismo norteamericano, estadounidense o canadiense que visita Santiago. Tras el turismo nacional, son los segundos turistas que más tiene Compostela. Desde la hostelería, ven con buenos ojos cualquier nueva conexión, "sobre todo después de estos meses".
Una "dependencia" de una compañía
Otro sector afectado por la pérdida de conexiones han sido las agencias de viajes, aunque en menor medida. "Todo se nota", dice Jesús de Halcón Viajes, "más cuando hay una dependencia de la compañía que se ha ido implementando durante tantos años".
Sin embargo, para ellos la aerolínea irlandesa, a pesar de trabajar con ella, "no es que sea el partner más importante para nosotros". Donde sí lo han notado es en las conexiones con las Islas Canarias, "donde era tremenda" con fechas y precios "muy interesantes", "las compañías que han ido llegando, como Vueling, no han ocupado ni el número de plazas ni los precios que tenía", advierte.
"Para nosotros no es realmente lo más importante como agencia emisora", aclara Jesús que también menciona que el tren "ha quitado bastante volumen al aéreo". Desde su agencia, en cambio, "notaríamos si se quitaran" las conexiones de Vueling a Málaga, Alicante o Barcelona, pero no tanto con Ryanair. "Aunque los vuelos van con gente, no es el cliente que en muchos casos va a través de agencia de viajes, lo hacemos por otras vías", esclarece.
Ante el cierre del aeropuerto, comenta que "al ser con tantos meses vista, nosotros ya teníamos esa previsión, porque trabajamos con el viajero, y cada vez más, que viene a través de nosotros y busca la anticipación y la previsión".
"Al ser un cierre previsto, no hay problema para nuestra previsión" explica Jesús que también añade que "no ha sido un problema" porque tienen todo "previsto y organizado".