Peregrinos en Santiago de Compostela.
La ocupación hotelera de Santiago cae a mínimos en febrero y pierde competitividad
Mientras A Coruña lidera la ocupación hotelera en el mes de febrero con un 69%, Santiago marca su peor cifra desde 2018, con un 34,97%. La caída de la estancia media y del tráfico aéreo, la tasa turística, o el posicionamiento en turismo MICE y cultural son algunas de las preocupaciones que denuncian desde Unión Hotelera Compostela
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Después de un enero en el que la ocupación hotelera compostelana registrara su peor registro en ese mes desde 2018, los datos del mes de febrero vuelven a marcar la misma hoja de ruta. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la capital gallega ha registrado una ocupación del 34,97%, lo que supone, a excepción del año 2021 (marcado por la pandemia), la peor cifra desde 2018
Estos datos también arrojan una caída de 12 puntos porcentuales respecto a febrero de 2025, cuando se alcanzó el 46,98%. Además, en términos absolutos, febrero dejó 19.872 pernoctaciones menos que el año anterior.
Mientras Santiago cae a mínimos, A Coruña lidera con un 69% de ocupación impulsada por el turismo de congresos (MICE), y Vigo se mantiene en un 43%.
Desde Unión Hotelera señalan que "Compostela se vacía mientras otros destinos crecen", advirtiendo de que no se trata de un descenso en el turismo global, sino de un "problema específico de Santiago", ya que otras ciudades, como la herculina y la olívica, presentan un comportamiento notablemente más positivo.
La baja ocupación se produce, además, bajo un escenario de menor oferta operativa. Tal y como reflejan los datos del INE, el número de establecimientos cerrados ha pasado de 85 en febrero de 2025 a 92 en ese mismo mes durante este año, lo que se traduce en la práctica en que "dos de cada tres camas permanecen vacías", reflejando una preocupante caída de la demanda.
La tendencia negativa se agrava en el acumulado anual. Según datos del INE, entre enero y febrero de 2026 se han perdido 35.905 pernoctaciones respecto al mismo período de 2025.
La UHC recuerda también que "el cierre de 2025 ya había arrojado un balance negativo de 60.000 pernoctaciones frente a 2024", e insiste en que "la persistencia de estos datos negativos demuestra que ya no estamos ante una mala racha, sino ante un síntoma claro de deterioro del destino".
Tasa turística y caída del tráfico aéreo
Uno de los indicadores más preocupantes para el sector es la caída de la estancia media, que se sitúa en su nivel más bajo desde 2013. Un factor que tal y como explican UHC "impacta directamente en la rentabilidad, ya que implica mayores costes operativos y menor eficiencia económica".
Desde UHC también mencionan el efecto de la tasa turística actualmente judicializada, y cuya aplicación coincide con un descenso sostenido de la ocupación.
"Una estancia de dos noches en habitación doble puede implicar un sobrecoste de hasta 11 euros, lo que hace que la demanda baje y afecte especialmente a la competitividad en segmentos como el turismo de congresos", critican.
Enfatizan, además en que "por ahora, la recaudación de la tasa se verá afectada por el descenso de ocupación" y en que "de momento, el pretendido cambio de modelo solo ha demostrado ser un modelo que vacía habitaciones y entristece la ciudad".
A esto también se suma la caída del tráfico aéreo, donde la terminal compostelana registró en febrero 55.000 pasajeros menos que durante ese mismo mes en el año anterior. Desde UHC señalan que "agrava el escenario y refuerza la necesidad de mejorar la conectividad del destino".
Inciden, también, en que "la pérdida de conexiones aéreas afecta a todos los sectores industriales de la ciudad, ya que las empresas con sede en Santiago y zona de influencia sufren para poder vender sus productos y dificultan las visitas comerciales de sus clientes. No habrá mayor tejido industrial con esta deriva aeroportuaria".
Pérdida de posicionamiento en turismo MICE y cultural
Desde Unión Hotelera lamentan también la pérdida de peso de Santiago en el ámbito del turismo MICE (reuniones, incentivos, congresos y eventos), en contraste con ciudades como A Coruña, donde este segmento está fuertemente consolidado y vinculado al tejido empresarial, y en la menor capacidad de atracción cultural que está demostrando tener la capital gallega.
"Hay escasez de grandes eventos que incentiven las pernoctaciones y, a la vista de los datos, Santiago ha dejado de ser destino, en contraposición a otras ciudades que han apostado por programación cultural y conciertos de gran formato que dinamizan la demanda", sostienen.
Unión Hotelera también afirma que "cuando no hay peregrinos, turismo corporativo o congresual, se produce una fuerte caída de ocupación". Entonces es "fundamental trabajar en la desestacionalización".
Ocupación en Semana Santa
En cuanto a la ocupación hotelera durante Semana Santa, la asociación apunta a que hay una ocupación del 70% concentrada entre jueves santo (2 de abril) y domingo (5 de abril), mientras que en el resto de la semana apenas se alcanza el 50%, anticipando para el conjunto de abril una nueva caída respecto al año anterior.
Desde UHC advierten que "el verdadero riesgo para Santiago no es el exceso de turismo, sino quedarse fuera del mapa" y aseguran que mientras "para algunos el turismo es un debate ideológico", para otros "es su salario a fin de mes".
Los hoteleros insisten también en que la ciudad ya ha perdido el liderazgo y continúa en una tendencia descendente que amenaza su competitividad.
"Lo que era frágil no era Santiago, sino su modelo turístico", señalan, haciendo un llamamiento urgente a las administraciones públicas para "reforzar la estrategia de promoción, captar turismo de calidad, recuperar el posicionamiento en el segmento MICE y diversificar la demanda".
“El objetivo es revertir una dinámica negativa que, de no corregirse, puede consolidar a Santiago en una posición secundaria dentro del mapa turístico”, concluyen.
"Preocupación" con esos datos por parte del Concello
La teniente de alcalde, María Rozas, en rueda de prensa mostró su "preocupación" por estos últimos datos y afirmó que desde el gobierno local están en un "diálogo continuo y permanente" con el sector. Así, explicó que febrero "nunca fue un buen mes" y que en comparación con años anteriores, "hay una bajada".
"La climatología que tuvimos en el mes de febrero creo que tampoco ayudó, tampoco fue algo atractivo para que nos visitaran en Santiago de Compostela. Y, por supuesto, creo que no se puede no mirar para la situación que tenemos ahora mismo en el aeropuerto", añadía.
Rozas señalaba que desde el gobierno local se ha trasladado "en diferentes ocasiones" la necesidad de "una coordinación e implicación" de la Xunta en política aeroportuaria, "y que no acontezca lo que está aconteciendo en estos momentos en el aeropuerto de Santiago con muchas conexiones".
Una visión que traslada desde "un punto de vista de ciudad", de promoción económica y de estar bien comunicado con otros lugares del país y con otros lugares internacionales. "Creo que es clave para el desarrollo económico de Galicia tener un aeropuerto o aeropuertos de referencia que nos permitan estar bien conectados", sentenciaba.