Vista aérea sobre Ferrol.

Vista aérea sobre Ferrol. Concello de Ferrol

Inmobiliario

Ferrol, la ciudad donde aún se puede comprar piso: “En A Coruña los precios exigen un esfuerzo como si buscases en Madrid”

Jóvenes compradores y agencias coinciden en que todavía es posible acceder a viviendas amplias por precios que en otras ciudades gallegas resultarían impensables

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Encontrar un piso de tres habitaciones, con ascensor y garaje, por poco más de 140.000 euros es hoy una posibilidad real en Ferrol. Una cifra que contrasta con el mercado inmobiliario de ciudades como A Coruña, Vigo o Santiago, donde acceder a una vivienda de esas características obliga, en muchos casos, a asumir precios que ya recuerdan a grandes capitales españolas.

Mientras en el resto de Galicia la vivienda continúa encareciéndose, Ferrol mantiene todavía precios relativamente accesibles. Una situación que tiene explicación en la historia reciente de la ciudad y en décadas de pérdida de población, empleo y actividad económica.

Desde la Inmobiliaria Teijo resumen el problema en una frase: “Ferrol sufrió un abandono político, social y laboral durante los últimos 40 años”. Aunque reconocen una cierta recuperación en los últimos ejercicios, consideran imposible revertir décadas de deterioro “en solo cinco años”. Ese pasado sigue marcando el mercado actual. La ciudad conserva una enorme bolsa de vivienda vacía y envejecida, con propietarios que no siempre pueden afrontar reformas o que directamente prefieren no vender ni alquilar. El resultado son edificios antiguos, fachadas deterioradas y pisos desactualizados que frenan la renovación urbana.

Un mercado que empieza a moverse

Pese a todo, las inmobiliarias detectan un cambio importante en los últimos dos años. El comprador principal sigue siendo gente de la comarca, pero Ferrol también atrae perfiles cada vez más diversos. Entre ellos aparecen teletrabajadores, jubilados procedentes del sur de España —a los que el sector ya denomina “refugiados térmicos”— y compradores extranjeros, sobre todo alemanes e ingleses, que buscan tranquilidad, clima suave y una ciudad “auténtica”.

Sin embargo, el perfil del inversor gallego que hace unos años veía Ferrol como una oportunidad barata parece estar desapareciendo. “Con la subida de precios de los últimos años, el inversor de A Coruña llega cada vez menos”, explican desde Teijo.

Aun así, la diferencia respecto a otras ciudades gallegas sigue siendo notable. Según la inmobiliaria, un piso normal de tres habitaciones con garaje y ascensor parte actualmente de unos 140.000 euros, una cifra difícil de encontrar en las grandes urbes gallegas.

Comprar sin dejarse media vida en una hipoteca

Miguel, un joven que recientemente compró vivienda en Ferrol, llegó precisamente a esa conclusión cuando empezó a buscar piso. Su primera idea fue instalarse en A Coruña, atraído por la oferta de ocio y porque muchos de sus amigos viven allí. Pero pronto descartó la idea. “Los precios allí están muy locos. Exigen un esfuerzo como si estuvieses buscando en Madrid”, explica. Según cuenta, el problema no era solo el precio de compra, sino la imposibilidad de encontrar una vivienda que además permitiese afrontar una reforma o mantener una economía personal estable.

Finalmente decidió apostar por Ferrol, su ciudad de origen. “Aquí podía permitirme algo que realmente me gustase y seguir teniendo una economía sana para vivir tranquilo”, señala.

Su búsqueda se movía entre los 100.000 y 150.000 euros para un piso amplio, de al menos 100 metros cuadrados, con tres habitaciones, ascensor y garaje. “Creo que ese planteamiento sería imposible incluso en las afueras de A Coruña, Vigo o Santiago”, asegura.

Calidad de vida frente a falta de oportunidades

Para Miguel, una de las grandes ventajas de Ferrol sigue siendo la relación calidad-precio. Destaca la tranquilidad, los servicios y la cercanía de espacios naturales y playas. Además, percibe que la ciudad “está reviviendo poco a poco”.

Pero también reconoce las sombras. “No recuperó la vida que tenía antaño”, lamenta, señalando la cantidad de locales vacíos que todavía existen en el centro urbano y la falta de oportunidades laborales respecto a otras ciudades más grandes.

Esa dualidad define buena parte de la realidad inmobiliaria de Ferrol: una ciudad donde todavía es posible comprar vivienda sin asumir precios prohibitivos, pero que sigue intentando dejar atrás décadas de crisis económica y pérdida de población.

Una excepción gallega… por ahora

La gran incógnita es cuánto tiempo podrá mantenerse esta situación. Las inmobiliarias ya perciben una subida de precios y un mayor movimiento en el mercado, aunque Ferrol continúa lejos de los valores que manejan otras ciudades gallegas.

Miguel, sin embargo, cree que la ciudad seguirá siendo relativamente asequible. “Está subiendo en todas partes y eso en algún momento tendrá que parar, porque es insostenible”, reflexiona.

De momento, Ferrol conserva un papel singular dentro del mapa inmobiliario gallego: una de las pocas ciudades donde comprar un piso amplio sigue siendo una opción real para muchos jóvenes.