Fernando López, con cajas de Pokemon en primer término, en su tienda El Baúl de los Recuerdos en A Coruña.

Fernando López, con cajas de Pokemon en primer término, en su tienda El Baúl de los Recuerdos en A Coruña. Quincemil

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El templo de los recuerdos en A Coruña: "El coleccionista es friki, aunque cambien las modas"

Hace 35 años abrió El Baúl de los Recuerdos, el almacén de objetos de segunda mano y coleccionismo de la ronda de Outeiro y Riego de Agua donde también se intercambian cromos. Fernando López es su propietario

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Los mayores lo llamaban rastro, los no tan mayores mercadillo. Con un término u otro también se conocen las tiendas que acumulan mercancía de segunda mano (libros, revistas, discos, películas) u objetos específicos de coleccionismo. En A Coruña hay puñados de establecimientos como estos y uno de los más antiguos es El Baúl de los Recuerdos.

Como aquella canción de Karina. Por eso Fernando López le dio ese nombre al negocio que emprendió a comienzos de los años noventa. En 1991 abrió el primer local de la Ronda de Outeiro, que hoy contempla desde la acera de enfrente a la altura del Agra, adonde se mudó poco antes de la pandemia.

El segundo baúl, inaugurado unos quince años más tarde, está en Riego de Agua y también cambió de margen tras el Covid. Chiki y Juan son los dos veteranos empleados.

Quien gestiona un comercio lleno de objetos usados, reliquias y fondos no vendidos por distribuidores o editoriales entiende de primera mano lo que significa guardar y coleccionar. "Yo empecé en esto porque de niño iba al rastro de María Pita a vender libros y revistas que me daban para comprarme cómics. Sin darme cuenta me metí en esto y llegué a acumular entre 8.000 y 9.000", rememora López.

Libros en mesas y estanterías en El Baúl de los Recuerdos de la ronda de Outeiro.

Libros en mesas y estanterías en El Baúl de los Recuerdos de la ronda de Outeiro. Quincemil

Había estudiado Marítima Pesquera, pero no tardó en darse cuenta de que le gustaba más "ser vendedor" de aquello que cambiaba de manos. Trabaja con libros, cómics o discos de los que se desprende la gente, con el saldo editorial que no se ha estrenado aún y tiene el precio más barato y, sobre todo, con piezas de coleccionismo como vehículos, muñecos, figuras de playmobil, chapas, pins.

Reflexiones sobre el coleccionismo

Coleccionar es guardar, acumular y ampliar, abarcar cuanto más mejor. Aunque todo tiene un límite. "Yo ya he dejado de hacerlo. No me da la vida o no me da el tamaño del piso para meter más cosas. Leo un libro y lo traigo a la tienda. Tarde o temprano me volverá la fiebre, cuando se vaya el niño de casa", bromea Fernando López.

Porque coleccionar, admite, es un vicio, también una rareza: "Pueden cambiar las modas, pero el que es coleccionista es friki: de manga, de discos, de cromos de fútbol o cartas de Pokemon, que ahora lo petan. Pero ahora la gente se especializa, no compra todo y va a lo concreto, como modelos de Porsche, Mercedes o coches que aparecen en películas. Ya no hay tanta gente que compra para almacenar”.

Coches de coleccionismo en El Baúl de los Recuerdos.

Coches de coleccionismo en El Baúl de los Recuerdos. Quincemil

A lo largo de los años se ha creado una pequeña comunidad de allegados en El Baúl de los Recuerdos. Clientes que no faltan una o dos veces por semana, incluso llegados de la comarca, para buscar novedades o charlar un rato con los empleados. O coleccionistas de cromos -padres y sus hijos- que cada domingo por la mañana se citan en Riego de Agua para intercambiar postales.

López habla con satisfacción de esta iniciativa que le sugirió una vez un experimentado coleccionista de Madrid y luego puso en práctica en A Coruña: "Es una forma de atraer público joven que después nos conoce como librería".

España lee

El comerciante reflexiona sobre negocios como el suyo: "En España el índice de lectura se mide por la venta de libros nuevos, pero no de libros usado. Es imposible leer poco con tantas librerías de segunda mano que hay en el país, muchas más que en Francia. Aquí, como en Inglaterra, hay mucho mercado".

Muñecos y figuras a la venta en El Baúl de los Recuerdos.

Muñecos y figuras a la venta en El Baúl de los Recuerdos. Quincemil

López también viaja acudiendo a ferias de segunda mano, puntos de encuentro entre comerciantes y clientes que fomentan el placer de buscar entre lo viejo o adquirir piezas únicas para conservar como tesoros, como en baúles llenos de recuerdos.