Bajo del antiguo restaurante TosTas en Riazor, que se transformará en dos viviendas.

Bajo del antiguo restaurante TosTas en Riazor, que se transformará en dos viviendas. Quincemil

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De restaurante a viviendas en Riazor: el auge en A Coruña del cambio de uso en bajos comerciales

El local que ocuparon hace años los restaurantes Polo y TosTas, junto al estadio, afronta una obra de doce meses para transformarse en dos viviendas. El Concello ha otorgado en lo que va de año quince licencias para el cambio de función

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La conversión de bajos comerciales en viviendas es una alternativa habitacional que responde a la dificultad de la población para acceder a pisos a precios asumibles. En A Coruña, como en muchas ciudades, propietarios de estos locales se han animado a transformarlos en viviendas. Donde antes había una tienda hoy hay un piso; o un antiguo restaurante da paso a un lugar donde vivir. Como va a ocurrir en la zona de Riazor.

La Junta de Gobierno Local concedió licencia el mes pasado al cambio de uso de un local comercial para habilitar dos viviendas en el número 2 de la calle Julio Rodríguez Yordi. El bajo es el que desde hace años se encuentra sin actividad y antes había sido ocupado por un restaurante, TosTas, al que se accedía por la calle Almirante Eulate. Las obras ya han empezado.

La superficie del bajo abarca más de 100 metros cuadrados y los trabajos de transformación en vivienda corren a cargo de Sinerxia, una empresa de construcción de Culleredo con experiencia en el sector textil, hostelero, bancario, de ocio, sanitario y residencial, tanto en edificación como rehabilitación. El permiso municipal da un plazo de doce meses para finalizar la obra.

Antes de TosTas, especializado en este plato pero con una carta más amplia y menú del día, otro negocio hostelero se había asentado desde hacía mucho tiempo, el restaurante Polo.

La falta de ocupación reciente del bajo ha llevado a sus dueños a transformarlo en vivienda, en este caso dos, y en una zona donde la mayoría de pisos nuevos se ubican en el entorno del polígono de Náutica con precios elevados.

Tres años, 150 licencias

La licencia para este tipo de cambio de uso en Riazor es una de las cerca de veinte que en los tres primeros meses de 2026 ha otorgado el Ayuntamiento a propietarios de bajos comerciales de la ciudad; también ha denegado una.

En todo el año pasado la Junta de Gobierno Local concedió 42 autorizaciones similares y en los últimos tres años alrededor de 150, como reflejan los informes periódicos sobre licencias urbanísticas.

Los emitidos hasta ahora en 2026 recogen permisos tanto para modificar el uso original en plantas bajas como en otras alturas que cuentan con uso comercial, ya que en los informes aparece escrita la expresión "nun andar" sin especificar de qué nivel del edificio se trata.

La Xunta de Galicia ha facilitado en el último año el acceso a estas soluciones residenciales flexibilizando los requisitos arquitectónicos para llevar a cabo el cambio de uso. También el Gobierno autonómico avanzó a finales de 2025 que pondría en marcha un proyecto piloto para adquirir y rehabilitar bajos en desuso para convertirlos en vivienda pública.

Alturas, superficie, humos, vistas

Algunas de las condiciones arquitectónicas que deben cumplir los bajos tienen que ver con las alturas de la planta a pie de calle y la superficie. La altura mínima exigida debe ser de 2,5 metros en bajos y 2,4 en entresuelos, mientras que los futuros pisos tendrán que ser al menos de 40 metros cuadrados. La altura de las ventanas, de 1,8 metros respecto a la vía pública.

La extracción de humos de las cocinas es otra obligatoriedad que se puede sustituir por sistemas de filtración homologados, según ha variado la Xunta, que establece que dos estancias de la vivienda, salón y dormitorio, han de tener vista exterior, con la posibilidad de que la cocina sea una de ellas si la casa está en zona histórica.