Representación artística de María Alfonso de Pazos Figueroa en el puerto de Vigo.

Representación artística de María Alfonso de Pazos Figueroa en el puerto de Vigo. Iván Fernández Amil

Historias de la Historia

La empresaria gallega del siglo XV que levantó un imperio comercial: María Alfonso de Pazos Figueroa

La historia de la primera empresaria de Galicia que edificó un imperio en el Vigo del siglo XVI

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En 1503, la reina Isabel la Católica firmó las Leyes de Toro, un documento legal que, entre otras muchas cosas, ataba en corto la capacidad de las mujeres para manejar su propio dinero. En la España que nacía con los Reyes Católicos, una mujer casada no podía firmar un contrato, ni comparecer en un juicio, ni disponer de sus bienes sin el permiso de su marido. Su sitio era la casa, y su papel, obedecer. En ese mundo, en una pequeña villa marinera del sur de Galicia, hubo una mujer que hizo justo lo contrario de todo lo que se esperaba de ella. Sin marido a su lado, con hijos pequeños que alimentar y despojada de casi todo su patrimonio por orden de la propia Corona, creó de la nada un negocio de telas y pescado que acabó llegando a Inglaterra, Flandes, Francia y Andalucía, y que la hizo inmensamente rica. Fue, con toda probabilidad, la primera mujer documentada en Galicia que sostuvo una actividad industrial y comercial. Se llamaba María Alfonso de Pazos Figueroa.

Cuaderno de las Leyes de Toro.

Cuaderno de las Leyes de Toro. https://es.wikipedia.org

Que hoy conozcamos esta historia se lo debemos al trabajo del historiador vigués Uxío Reinoso, que rescató su figura del olvido y la incorporó a su archivo digital Vigo Industrial. Reinoso reconstruyó la vida de María a partir de una crónica del siglo XVI, la Descendencia de los Pazos de Probén, escrita por Juan de Ocampo en 1589, y de la historiografía que ha estudiado la vida de las mujeres en la Galicia medieval, en especial la obra de la investigadora María del Carmen Pallares.

Y este dato es vital, porque buena parte de lo que sabemos de María procede de una crónica escrita un siglo después de los hechos, con la tendencia de aquellos textos a engrandecer a sus protagonistas. Pero aun con esa precaución, la historia que cuentan los documentos es extraordinaria.

Portada de “Descendencia de los Pazos de Probén”.

Portada de “Descendencia de los Pazos de Probén”. https://books.google.es

María nació en la segunda mitad del siglo XV en el seno de una familia noble gallega. Su padre era Álvaro Alfonso de Figueroa, hijo ilegítimo de una casa noble de la comarca coruñesa de As Mariñas, y llegó a ser gobernador de Vigo. Su madre, Aldonza Pérez de Çeta, era una mujer de la baja nobleza del sur de Pontevedra.

A María le tocó vivir una época complicada. Galicia acababa de salir de las revueltas irmandiñas y andaba enredada en guerras entre los señores feudales, con Pedro Álvarez de Soutomaior, el legendario Pedro Madruga, enfrentado al arzobispo de Santiago por el control de Pontevedra, Redondela y Vigo.

Portada de uno de los libros de María del Carmen Pallares.

Portada de uno de los libros de María del Carmen Pallares. https://www.casadellibro.com

Y en medio de esta situación, la familia de María tomó partido por el bando del arzobispo, una elección cambiaría su historia para siempre.

En una de aquellas refriegas por el dominio de la ría, las tropas de Pedro Madruga derrotaron a los hombres de los Figueroa. En el combate murió el hermano mayor de María, García Barba de Figueroa, y unos mercenarios llegaron a prender fuego a la casa de la familia en Vigo.

En esa época apareció el hombre que marcaría su vida, Diego de Pazos de Probén, el hijo mayor de una familia aliada de los Figueroa que Pedro Madruga había masacrado. Diego llegó a Vigo sin casa ni familia, para ponerse bajo la protección del padre de María. Y se enamoraron.

En la parte izquierda del escudo, las armas de la familia Pazos de Probén.

En la parte izquierda del escudo, las armas de la familia Pazos de Probén. https://hoxe.vigo.org

Pero cuando Diego pidió su mano, la madre de María lo rechazó. Consideraba que aquel muchacho no tenía "sino las armas que traía", mientras que a su hija "la pedían los ricos y mejores de aquella tierra".

Esta negativa no detuvo a Diego. Aprovechando que el padre de María estaba fuera cumpliendo un encargo del arzobispo, entró una noche en la casa de los Figueroa, amenazó a la madre y se llevó a María para casarse con ella en Ponte de Lima, en Portugal. Un secuestro que, lejos de ser castigado, acabó consolidando a Diego dentro de las fuerzas de su suegro.

Inicialmente, el matrimonio prosperó. El arzobispo Alfonso de Fonseca nombró a Diego gobernador de Vigo y le regaló las piedras de un castillo derribado, el de Penso, con las que Diego y María construyeron una casa torre junto a la iglesia de Vigo, un edificio que todavía hoy sigue en pie en la plaza de Almeida. Es el inmueble civil más antiguo que se conserva en la ciudad y hoy alberga el Instituto Camões.

Monte O Castro de Vigo, lugar donde estaba el castillo de Penso.

Monte O Castro de Vigo, lugar donde estaba el castillo de Penso. https://www.turismo.gal

Pero Diego era hombre de espada y su carácter violento acabó hundiéndolo.

Cuando unos vecinos rivales, los Villares, se sublevaron contra su autoridad, Diego no esperó a la justicia. En un arrebato de locura, entró de noche en su casa y apuñaló a varios de ellos. Y sabiendo que los enviados de la reina Isabel, que andaban por Galicia imponiendo orden sobre los señores feudales, iban a pedirle cuentas, huyó. Abandonó a María y se marchó a Portugal, y de allí a África, para servir como soldado para el rey portugués.

Los enviados de Isabel la Católica juzgaron a Diego en rebeldía, lo condenaron a muerte y confiscaron todos los bienes de los Pazos Figueroa: tierras, ganados, rentas, armas… Quisieron incluso llevarse prisionera a María, pero los vecinos de Vigo, alzados en armas, se lo impidieron por considerarlo injusto.

Casa torre de los Pazos Figueroa en Vigo.

Casa torre de los Pazos Figueroa en Vigo. https://es.wikipedia.org

Con la ayuda de sus padres, María consiguió recuperar la casa torre, pero había perdido casi todo lo demás. Repentinamente, María se encontró en una situación desesperada. Noble, pero sin más patrimonio que su casa, sin marido, pero sin ser viuda, y con cuatro o cinco criaturas de corta edad que dependían por completo de ella.

Era una situación imposible en la Galicia del siglo XV, donde a la mujer se le reservaba una vida de tres únicos caminos: la consagración a Dios, el matrimonio o la viudez, y donde a la nobleza le estaba prohibido rebajarse a los oficios considerados viles, como el comercio.

Pero María se saltó todas las reglas y limitaciones de su época.

Según la crónica de Ocampo, consiguió que su padre y sus parientes le adelantaran algo de dinero y, con aquel préstamo, empezó a comprar telas de lino que sus hijas hilaban en casa. Después las vendía con un pequeño margen de beneficio y en seis meses ya había multiplicado su patrimonio.

Mercado medieval.

Mercado medieval. https://www.worldhistory.org

Reinvirtió lo ganado en telas más caras traídas de Holanda e Inglaterra, con las que volvió a doblar su dinero, y entonces dio el paso que la convirtió en algo más que una pequeña comerciante. Envió a un barco a Andalucía cargado con pescado de Galicia, y la nave volvió repleta de mercancías con las que ganó mucho más.

Así fue como acabó creando una ruta comercial internacional.

Mandó hacer viajes a Inglaterra, a Flandes, a Francia… y se hizo, en palabras de la crónica, "muy rica", con una fortuna que el texto cifra en más de 12.000 ducados, una cantidad enorme para la época. Incluso en la villa de Vigo le pusieron un apodo que la definía perfectamente, "a mercadería", la mercader.

Mercader medieval de especias.

Mercader medieval de especias. https://www.worldhistory.org

Así fue como una mujer de la nobleza se convirtió, por pura necesidad y con mucho talento, en la primera gran empresaria documentada de la historia de Vigo y, posiblemente, de Galicia.

Reinoso subraya en su investigación lo excepcional de este caso porque, aunque en aquel tiempo había mujeres que desarrollaban actividades económicas, lo solían hacer en el ámbito doméstico y rural, o como viudas que prolongaban el negocio del marido muerto, bajo la tutela de otros hombres.

Pero lo de María fue distinto, ya que no heredó una empresa, sino que la fundó de cero, y no actuó bajo protección de nadie, sino por su propia cuenta y riesgo. Además, devolvió hasta el último céntimo del préstamo de su padre.

¿Cómo fue posible que María consiguiese todo esto? Además de su talento para los negocios y de su innegable inteligencia, Vigo era entonces una villa naciente, sin gremios que regularan con rigidez los oficios, ni grandes señores que le hicieran la competencia, lo que le permitió cubrir el hueco que en cualquier ciudad consolidada le habrían negado.

Plano de Vigo en el siglo XVI.

Plano de Vigo en el siglo XVI. https://es.wikipedia.org

Con su fortuna, María consiguió lo que parecía imposible, ya que viajó hasta Castilla, se presentó ante los Reyes Católicos y logró que perdonaran a su marido y le levantaran la condena.

Diego volvió a casa, pero tras un par de meses de descanso junto a su mujer y sus hijos, el hombre no supo soportar que fuera ella quien había levantado la fortuna familiar. Así que, envidioso del éxito comercial de María, decidió montar su propia empresa. Para ello, mandó construir dos grandes naves, las cargó de mercancías y partió rumbo a Andalucía.

Reyes Católicos en un retrato de su boda.

Reyes Católicos en un retrato de su boda. https://es.wikipedia.org

En alta mar, las naves de Diego se toparon con una flota de piratas berberiscos y fueron abordados y capturados. Y fue María, una vez más, quien resolvió el desastre que había provocado el orgullo de su marido. Vendió sus mejores mercancías, reunió 2.000 ducados y pagó el rescate que devolvió a Vigo a Diego y a todos los cautivos.

Curiosamente, de aquella extraordinaria mujer apenas quedó rastro en la memoria de Vigo durante siglos. Su nombre se perdió, tapado por el de su marido guerrero, en una historia que siempre se fijó en las hazañas militares y políticas de los hombres y nunca en la actividad económica que sostenían, muchas veces, las mujeres.

Monjes cristianos pagando un rescate para liberar a los cautivos.

Monjes cristianos pagando un rescate para liberar a los cautivos. https://es.wikipedia.org

Por eso es tan necesario para ella un reconocimiento que todavía no ha llegado. Una calle, una plaza… algo que devuelva su nombre a la ciudad que ayudó a poner en el mapa del comercio.

De momento, lo único que queda en pie de todo aquello es la casa torre que Diego y María levantaron con los restos de un castillo. Sigue ahí, en la plaza de Almeida, mirando a la ría por la que un día zarparon las naves cargadas de telas y pescado de la que fue, posiblemente, la primera empresaria de Vigo y de Galicia.

Casa torre de los Pazos Figueroa en Vigo.

Casa torre de los Pazos Figueroa en Vigo. https://www.turismo.gal

Iván Fernández Amil escribe cada semana Historias de la Historia en Quincemil. Consigue sus libros en https://www.ivanfernandezamil.com/libros

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Referencias:

es.wikipedia.org

elespanol.com/quincemil

historia-hispanica.rah.es

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