El Español
Vivir
|
Escapadas

Los 10 pueblos más bonitos de El Bierzo, la comarca leonesa con sabor gallego

Un paseo por los pueblos más pintorescos de El Bierzo, una comarca leonesa hermanada con Galicia por idioma, paisajes y costumbres
Peñalba de Santiago
Emma Sexto
Peñalba de Santiago

Es una de las zonas de León más vinculadas con Galicia por cercanía, costumbres e incluso idioma. En la mitad occidental El Bierzo se habla gallego y muchos bercianos se sienten tan identificados con nuestra comunidad que preferirían integrarse en Galicia como quinta provincia que seguir perteneciendo a León. 

Lo cierto es que El Bierzo es una comarca ideal para escaparse unos días desde Galicia, ya que a sus atractivos naturales (La Médulas, Los Ancares leoneses...) se une el encanto de sus pueblos tradicionales en los que el tiempo parece haberse detenido. 

Estos son algunos de los pueblos más bonitos y pintorescos de El Bierzo. 

1. Peñalba de Santiago y su increíble iglesia mozárabe

Peñalba de Santiago (Foto: Emma Sexto)

El primer pueblo que hay que ver en El Bierzo es el espectacular Peñalba de Santiago. Considerado uno de los Pueblos más bonitos de España, se ubica en el sereno Valle del Silencio, un paisaje aún virgen formado por bosques de robles, ríos y cascadas y salpicado aquí y allá de diminutas aldeas que parecen sacadas de un cuento. 

Declarado Bien de Interés Cultural, todo el pueblo es conjunto monumental, con sus viviendas de arquitectura tradicional berciana en piedra y techadas en pizarra. En el centro de Peñalba se alza su construcción más importante y llamativa: la Iglesia de Santiago, de puro estilo mozárabe, declarada Monumento Nacional en 1931. 

La Cueva de San Genadio, que fue rincón de recogimiento para el monje del mismo nombre, se alcanza en una bonita caminata desde el centro del pueblo. El recorrido para llegar a Peñalba de Santiago es una maravilla para los sentidos, pues hay que cruzar todo el valle por la llamada “senda de los monjes”, pasando por paisajes de belleza abrumadora y pequeños pueblos que mantienen vivas sus tradiciones ancestrales.

2. Compludo y su herrería

 Herrería de Compludo (Foto: Turismo de Ponferrada)

Con su fragua medieval como emblema, el origen de la localidad de Compludo se remonta al s. VII, cuando Fructuoso de Braga funda su primer monasterio en los alrededores de lo que hoy es el pueblo. 

Con su arquitectura tradicional berciana y su iglesia de San Justo y Pastor del s. XVI, en Compludo destaca su famosa herrería, declarada Monumento Nacional en 1968 y que se vincula al antiguo monasterio. Restaurada en su totalidad, la fragua es vivitable y constituye uno de los principales puntos de interés de Compludo. 

3. Molinaseca y el Camino de Santiago

Molinaseca (Foto: Emma Sexto)

Un puente sobre el río Meruelo cruza la bella localidad de Molinaseca y se convierte en el elemento más representativo del pueblo. Es el Puente de los Peregrinos, de planta románica, por el que cada año transitan cientos de peregrinos que hacen el Camino de Santiago Francés rumbo hacia Compostela. 

Bajo el puente, una playa fluvial muy animada en verano y, al fondo, la Iglesia de San Nicolás de Bari, de corte barroco. En el mismo estilo está construido el Santuario de las Angustias, al pie mismo del Camino, que alberga en su interior la valiosa representación de una piedad del s. XVII. 

Lo más recomendable es perderse por sus callejuelas disfrutando de su arquitectura típica de El Bierzo, con casas de dos plantas y balcones de corredor que en primavera lucen inundados de flores, casas blasonadas y palacios señoriales. 

4. Balboa y sus pallozas

Balboa (Foto: Emma Sexto)

En el Valle de Balboa encontramos uno de los pueblos bercianos donde aún se habla gallego por su cercanía con Cervantes, Lugo. Fundado en la Edad Media, con su integración en el Reino de León, Balboa conserva de este período la Iglesia de Santa Marina, de origen románico y construida en el s. XIII, declarada Bien de Interés Cultural. 

Sin embargo, lo que más llama la atención al llegar a Balboa son sus pallozas. Estamos a las puertas del Los Ancares, un espacio natural montañoso compartido por León y Galicia en el que estas edificaciones tuvieron un papel fundamental como viviendas rurales. 

En lo alto, el Castillo de Balboa, del s. XIV y del que sólo quedan algunos restos, parece vigilar el pueblo, formando con las pallozas y el valle un conjunto encantador. 

5. Burbia, en los Ancares leoneses

 Burbia (Foto: Jlmg vía Wikimedia)

En el municipio de Vega de Espinareda y ya dentro de la Reserva de la Biosfera de los Ancares leoneses se ubica Burbia, un pequeño pueblo cruzado por el río del mismo nombre y coronado por el Pico Cuiña, que con sus 1987 metros de altitud sobre el nivel del mar es la cima de la Sierra de Ancares. 

¿Qué ver y qué hacer en Burbia? Su puente de origen romano, la iglesia de San Esteban y la Ermita de Santa Ana son algunos de los imprescindibles de la localidad leonesa, sin olvidar elementos tradicionales como pallozas, molinos de agua o casas de piedra. Pero lo más llamativo de Burbia es su entorno: rodeada de montañas y bosques de castaños milenarios, el pueblo es una base perfecta para emprender relajados paseos por la zona con la naturaleza como referencia. 

6. Montes de Valdueza y su monasterio

Monasterio San Pedro de Montes (Foto: Zarateman vía Wikipedia)

Conocido por sus vecinos como San Pedro de Montes, Montes de Valdueza se encuentra en el Valle del Oza, a más de 1000 metros de altitud y nació en torno al Monasterio de San Pedro de Montes, fundado por San Fructuoso en el s. VII

Importante centro de turismo rural de El Bierzo, además del monasterio y su ermita, en la pedanía merece la pena ver el Castro Rupiano y las ruinas de la antigua herrería de Montes, así como hacer alguna de las muchas rutas de senderismo que lo rodean. 

7. Los Barrios de Salas, tres pueblos en uno

Los Barrios de Salas (Foto: Turismo Castilla y León)

Este grupo de pequeñas localidades conocidas como Los Barrios de Salas está formado por Salas de Barrios, Villar y Lombillo, que se sitúan en las laderas hacia los Valles de Compludo y Valdueza, con espectaculares vistas hacia la cuenca del Sil y el Bajo Bierzo. Se dice que esta zona podría ser el vergel definido por el historiador romano Plinio cuando el Imperio se adentró en tierras leonesas, utilizando sus numerosos castaños como fuente principal de alimento para los esclavos que trabajaban en las Minas de Las Médulas. 

Los Barrios de Salas dispone de un gran número de casas blasonadas y de una importante templo: la Iglesia de San Martín, del s. XI, conserva su cabecera y su portada occidental original, formada por un doble arco de medio punto.

8. Corullón y su castillo

Corullón  (Foto: Turismo de Corullón)

Otro de los pueblos bercianos en los que se habla gallego como principal lengua es Corullón, nombre también del municipio que lo contiene, donde el Castillo de Corullón protagoniza cualquier imagen de la localidad. Se trata de una fortaleza del s. XIV de la que se mantienen en pie el edificio base y la Torre del Homenaje o Torre Mayor. 

También hay que visitar las Iglesias de San Esteban y de San Miguel, ambas del s. XII, con gran influencia compostelana y declaradas Monumento Nacional. Muy próximo está el Poblado Minero de Peña del Seo, un enclave donde conocer el pasado minero de El Bierzo que tanto ha marcado a esta comarca leonesa. 

9. Colinas del Campo de Martín Moro Toledano

Colinas del Campo (Foto: Turismo de Castilla y León)

Otro de los pueblos de imprescindible visita en El Bierzo es Colinas del Campo de Martín Moro Toledano, situado en el Valle del Boeza a 1200 metros de altitud, rodeado de sierras y de gran valor ecológico por sus bosques de abedules, acebos, robles y otros. 

En su bonito casco histórico destaca un puente medieval que comunica ambos lados del pueblo, en el que resalta su bella arquitectura popular. Es lo atractivo de estos pueblos, que se conservan como antaño con su autenticidad intacta. 

Desde Colinas del Campo es posible hacer varias rutas de senderismo hacia el Pico Catoute, otro de los enclaves naturales más bonitos de la zona. 

10. Villafranca, el corazón de piedra de El Bierzo

 Villafranca del Bierzo (Foto: Emma Sexto)

Aunque es más villa que pueblo, no podía faltar en esta lista, ya que es uno de los lugares que no hay que perderse en cualquier ruta por El Bierzo. Hablar de Villafranca del Bierzo es hacerlo, inevitablemente, del Camino de Santiago. Importante paso hacia Compostela y puerta de entrada hacia los montes de los Ancares leoneses, Villafranca tiene una gran importancia histórica que va ligada al constante trasiego de peregrinos por la zona. 

Conocida como “la pequeña Compostela”, esta villa de la provincia de León muy cercana a Galicia tiene rincones de gran belleza, como su animada Plaza Mayor o su transitada Calle del Agua, un museo de la heráldica al aire libre, con numerosas viviendas blasonadas. Varios conventos, una colegiata del s. XI, un par de iglesias medievales y un castillo que domina la villa desde una cima, forman parte del gran patrimonio arquitectónico y cultural de esta bella población leonesa cruzada por el Burbia que resulta ser toda una agradable sorpresa para el viajero. 

Mapa con los pueblos más bonitos de El Bierzo 

Vivir