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La Flaca llega a A Coruña: Un fast food donde degustar con las manos hamburguesas únicas

Esta nueva propuesta de la calle de la Estrella se basa en la filosofía cubana con hamburguesas que tienen nombres de diferentes lugares de la isla y en la que los propios clientes pueden combinar ingredientes para crear los mejores manjares
Gonzalo Cotelo, jefe de cocina de La Flaca.
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Gonzalo Cotelo, jefe de cocina de La Flaca.
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La Flaca, la famosa protagonista de la popular canción del grupo Jarabe de Palo con el mismo nombre, ha llegado a la ciudad herculina en forma de hamburguesería. La ubicación elegida ha sido la calle de la Estrella y el local ofrece una propuesta diferente basada en la filosofía fast food: llegar, ver la carta, pedir, coger la bandeja, comer e irse. Su principal punto fuerte se centra en ofrecer a la clientela "productos de la máxima calidad a precios razonables", con variedad de formatos (se puede escoger entre las hamburguesas propuestas o en mezclar ingredientes para hacerse la hamburguesa uno mismo), además de que está disponible el servicio para recoger en el local, el de packaging (cómodas cajas en las que poder llevar la comida a la playa u otros lugares) y pronto también aterrizarán en plataformas como Deliveroo.

Uno de los socios, Daniel Ramos, cuenta que la base de la idea del proyecto son "las hamburguesas estilo canalla con una buena relación calidad-precio" y comenta que la receta del pan y de la carne "es específica del equipo que está detrás de esta propuesta, unos sabores que no se van a encontrar en ningún otro establecimiento". Sobre el nombre del local, el responsable comenta que se debe a que son seguidores de las canciones de Jarabe de Palo además de que les gustaba la idea de que en el negocio "hubiera el componente cubano que implica La Flaca, a parte de que es el nombre con el que se conoce a la vaca en algunos lugares".

En cuanto a la capacidad, en el interior del local pueden comer una veintena de personas y en la terraza otras 20, siempre respetando las medidas sanitarias que implica la "nueva normalidad". Para adaptarse a los tiempos de coronavirus, han apostado por una carta que está detrás de la barra y que los clientes pueden consultar cuando se acercan a la barra a pedir para que el contacto sea el mínimo, ya que una vez la comida esté lista también serán los propios comensales los que recogerán su bandeja y la llevarán a la mesa. A su vez, Ramos avanza que La Flaca abrirá otro local este mes en A Coruña donde se seguirá la misma dinámica que en el local de la calle de la Estrella y no descartan que en los próximos meses puedan tener "más hijos" de la misma cadena en la ciudad.

Hamburguesas cubanas y "perrazos"

Gonzalo Cotelo, el encargado de cocina de los locales del grupo (entre los que se encuentra el Alia Die en la calle Olmos) explica que el objetivo de La Flaca es "llegar al máximo público posible" y cuenta que las hamburguesas son principalmente de vaca, además de que hay otras de cerdo y pollo. Al mismo tiempo, están ultimando los detalles para tener pronto en su oferta una vegana y odas las hamburguesas (excepto la "porco burger" y la chicken burger) tienen nombres de lugares cubanos como Varadero o Guantánamo, al igual que los "perrazos" Santa Clara y Trinidad (unos perritos calientes de 26 centímetros).

"No hay ninguna hamburguesa perfecta para todos entonces decidimos ofrecer el servicio de que cada uno se haga la hamburguesa como quiera con producto que tenemos en el restaurante. Por ejemplo, se puede combinar la hamburguesa de vaca con pesto, rúcula y extra de carne entre otras opciones", comenta, a lo que añade que "normalmente todas las hamburguesas llevan nombres americanos y ellos querían hacer algo diferente".

Todo está cuidado al detalle, ya que los clientes tienen como opciones para el pan uno "rústico gallego sin mucha miga" y un "brioche estilo francés con mantequilla 100% cuyo olor recuerda a los croissant", detalla Cotelo, al mismo tiempo que reconoce que estuvieron varios meses trabajando para igualar el diámetro de la carne y del pan y así conseguir "hamburguesas completas con medidas perfectas". El precio de las burgers es de alrededor de 6, 50 euros.

Para completar el menú, La Flaca ofrece también una gran variedad de entrantes como croquetas de jamón ibérico y mejillón tigre, alitas de pollo hechas a baja temperatura y fritas, tostones de plátano macho machacado y frito, ensalada y dos tipos de nachos, estilo La Flaca (con una salsa boloñesa especial y especias, cheddar, jalapeños y tomate) y nachos más clásicos con guacamole. "El local está pensado para que los clientes coman con las manos, no ponemos tenedores en las mesas salvo que alguien los pida. En cuanto a los postres decidimos unificarlos en pequeños vasos de sabores (fresa, tres chocolates, chocolate con galleta y plátano con caramelo) y disponemos de cervezas de importación, cinco de ellas internacionales", apunta.

La imagen del local también está muy estudiada y Cotelo se muestra orgulloso del gran grafiti de La Flaca que ilumina el comedor interior. "Quisimos que nuestra imagen se centrase en la mujer protagonista de la canción de Jarabe de Palo, una chica cubana, delgada, con una llamativa diadema, guapa, morena y con vestido. Ella esta presente en todas partes, desde las camisetas y las gorras hasta las bolsas del packaging", dice. En cuanto a las esperanzas depositadas en el éxito del negocio, tanto Cotelo como Ramos se muestran optimistas ya que son profesionales con años de experiencia en el sector de la hostelería y consideran que la ubicación elegida para La Flaca "es perfecta, porque no hay más sitios de fast food en la zona y es un lugar de tránsito e ir de cañas".

Sobre los rumores populares de que el lugar donde se ubica el local "está maldito", ya que con el paso de los años es una ubicación por la que han pasado decenas de propuestas, los socios de la hamburguesería afirman que "van a hacer que el local pase de maldito a deseado". Asimismo. admiten que han decidido optar por la recogida de comida en el local y el take away para diversificarse y alcanzar al mayor número posible de adeptos.

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