Imagen desde la zona más elevada del recorrido.
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Cuatro años parado: el ascensor del Monte de San Pedro en A Coruña tampoco funcionará durante el eclipse
La emblemática cápsula panorámica, cerrada desde 2022, seguirá fuera de servicio el 12 de agosto, una de las jornadas con mayor afluencia prevista al parque. El Ayuntamiento mantiene abierto el estudio para recuperar una infraestructura que nunca consiguió librarse de las averías
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Hay iconos que terminan convirtiéndose en postales de una ciudad. Durante años, el ascensor panorámico del Monte de San Pedro fue uno de ellos. La esfera de cristal descendiendo lentamente por la ladera, suspendida entre el océano y la ciudad, se convirtió en una de las imágenes más fotografiadas de A Coruña y en una experiencia casi obligatoria para quienes visitaban el parque.
Hoy la escena es muy distinta. La cabina permanece inmóvil desde hace cuatro años y tampoco volverá a funcionar durante uno de los días en los que el Monte de San Pedro será protagonista: el eclipse solar del próximo 12 de agosto.
Miles de personas acudirán al mirador para seguir el fenómeno astronómico, pero ninguna podrá hacerlo utilizando el ascensor panorámico, que continúa cerrado mientras el Ayuntamiento sigue buscando la fórmula para devolverlo al servicio.
La historia de esta infraestructura siempre ha estado marcada por el contraste entre la ambición con la que nació y las dificultades para mantenerla operativa. El elevador fue inaugurado en 2007 durante el mandato de Javier Losada, aunque respondía a un proyecto concebido años antes por el gobierno de Paco Vázquez.
La idea era convertir el antiguo espacio militar del Monte de San Pedro en uno de los grandes polos turísticos de la ciudad y hacerlo accesible mediante una instalación singular: una cápsula esférica de acero y cristal, de tecnología suiza, capaz de salvar más de 60 metros de desnivel mientras ofrecía una vista privilegiada de la bahía coruñesa.
Sin embargo, el funcionamiento nunca fue tan sencillo como la imagen que proyectaba. Las averías comenzaron a repetirse pocos años después de su inauguración. A ellas se sumaban unos elevados costes de mantenimiento derivados de un sistema prácticamente único en España, que requería revisiones especializadas y piezas difíciles de sustituir. Los cierres temporales se hicieron habituales y el ascensor dejó de ser un servicio fiable tanto para los visitantes como para los propios coruñeses.
Ni siquiera la implantación de una tarifa en 2010 consiguió aliviar una infraestructura que acumulaba un importante déficit económico. Los gastos de conservación seguían muy por encima de los ingresos y cada nueva incidencia obligaba a incrementar las inversiones necesarias para mantener la instalación en funcionamiento.
El golpe definitivo llegó en 2022. Una serie de fallos técnicos obligó a suspender el servicio y el ascensor ya no ha vuelto a abrir. Meses después, el Ayuntamiento rescindió el contrato de mantenimiento y la búsqueda de una nueva empresa especializada quedó desierta, dejando la instalación en un limbo administrativo y técnico del que todavía no ha salido.
Desde entonces, la cápsula permanece detenida en la ladera del monte, mientras el paso del tiempo empieza a hacerse evidente. La acumulación de polvo, el deterioro de algunos elementos exteriores y los cristales dañados contrastan con la actividad que sigue registrando uno de los espacios más visitados de la ciudad.
El Gobierno local ha reiterado en varias ocasiones su intención de recuperar el ascensor. De hecho, los presupuestos municipales ya contemplaron una partida cercana a los 750.000 euros para actualizar la instalación. Sin embargo, la complejidad de la actuación y los informes técnicos necesarios han ido retrasando cualquier decisión definitiva.
Fuentes municipales consultadas por Quincemil explican en su día que el Ayuntamiento continúa "estudiando posibilidades" para definir la mejor solución técnica y económica que permita reabrir una infraestructura considerada estratégica para el Monte de San Pedro, aunque siguen sin fijar un calendario para su puesta en marcha.
La paradoja es que el entorno vive uno de sus momentos de mayor actividad. La reciente programación cultural impulsada por Inditex en la cúpula del parque, con motivo del 50 aniversario de Zara, devolvió miles de visitantes al Monte de San Pedro y demostró el enorme potencial del espacio como foco turístico y cultural. El próximo 12 de agosto volverá a llenarse de personas para contemplar el eclipse solar, pero el ascensor panorámico seguirá siendo el gran ausente.
Cuatro años después de su última subida, la esfera de cristal continúa detenida frente al Atlántico. De símbolo de la modernización turística de A Coruña ha pasado a convertirse en uno de los proyectos pendientes más visibles de la ciudad. Pero desde él no podrá verse el eclipse, cuando sería un elemento de lujo para poder hacerlo desde una panorámica casi inalcanzable por otros medios.