La cabra de la Legión, Vic, el novio, y las tetas nuevas de Janeira

La cabra de la Legión, Vic, el novio, y las tetas nuevas de Janeira Tomás Serrano

EL BESTIARIO

La cabra de la Legión, Vic, el novio, y las tetas nuevas de Janeira

Alfonso Guerra y la cabra de la Legión, Victoria de Marichalar y Julia Janeiro; la autora comenta lo más destacado de la semana a través de sus protagonistas. 

17 octubre, 2021 02:18

La cabra y Alfonso Guerra

Tomás Serrano

Si digo que el desfile de las Fuerzas Armadas es muy popular en Madrid, no descubro nada nuevo. Desde primera hora de la mañana bajan por la Castellana familias enteras que se dirigen hacia las tribunas de autoridades. Es el mismo público de siempre. Gente que aplaude, silba, disfruta y abronca. Españoles que contemplan extasiados el desfile mientras los aviones cruzan el cielo de Madrid pintando el aire con los colores de la bandera.

Siempre he creído que entre esas familias endomingadas y patrióticas hay muchos señores de bigote recortado que parecen recién salidos de una película franquista. Es el símbolo de una vieja estética arraigada en la memoria colectiva. El bigotillo recortado lo usaban los locutores del telediario, los abueletes castizos, los militares de graduación, los aristócratas relamidos y los galanes de turno.

A muchos madrileños les gusta echarse a la calle para disfrutar del momento histórico. A ras de asfalto pasan las fuerzas militares de tierra, mar y aire, los legionarios de culo apretado y los regulares, solemnes y erguidos como si les hubieran dado cuerda. Por la calle desfilan las diferentes unidades, luciendo cada una sus accesorios característicos.

Tomás Serrano

La cabra, por ejemplo, es un accesorio, y el manto sobre el lomo con el emblema bordado, otro accesorio. En realidad la cabra es un macho cabrío, o, para ser exacta, un carnero. Para convertirlo en mascota de lujo, los legionarios le pintan los cuernos con polvo de oro y le ponen un chapiri sobre la cabeza . El chapiri es el gorro legionario. Las cabras de la legión lo llevan con la misma dignidad con que Maurice Chevalier bailaba claqué sobre las tablas del escenario.

Se presume que este año la cabra (o el cabrón) ha desfilado por última vez en honor a la Hispanidad. Ahora se impone la ley de bienestar animal. Las mascotas que causarán baja a partir de este momento son muchas: todas aquellas cuya participación en los desfiles no sea estrictamente necesaria.

Los aplausos que año tras año acapara la cabra de la legión son equivalentes a los abucheos que acapara Pedro Sánchez, de cuyos decibelios es proporcionalmente responsable.

El ex vicepresidente Alfonso Guerra fue preguntado esta semana por la opinión que le merecía el festival de aplausos dedicados a la cabra y las broncas dirigidas al Presidente Sánchez. Guerra contestó, con la punzante lucidez que le caracteriza: "Hay quien abuchea al Presidente del Gobierno y quien aplaude a una cabra. Allá ellos. Cada uno elije a quien le representa mejor". Dicho queda.

Vic de Marichalar 

Tomás Serrano

Se llama Victoria pero la llaman Vic, tres letras con las que se obra el milagro del diminutivo. Cuando la hija bohemia de la infanta Elena aterrizó en el mundo de los adultos tenía un aire lánguido y "boho", como heredado de los mercadillos de París.

Los hippies ya no se llevaban, pero Vic quiso que su trenza representara el aire de ese estilo que a ella siempre se le había antojado inimitable.

De su padre ha heredado la altura y la gallardía castellana. De su madre, la independencia y el genio, además de una trenza que le roza las nalgas. No es una "influencer", pero tiene un estilo que bebe en las lejanas fuentes de las diosas que inventaron Ibiza, como Tanit. Iban descalzas y parecían cariátides.

Vic es noticia porque ha dejado la casa familiar y se ha ido a vivir con su novio, del que solo sé que se llama Bárcenas, pero ignoro si pertenece a los Bárcenas de toda la vida o solo de los últimos diez minutos.

La infanta Elena se las vio y deseó para lograr que su hija no llegara siempre a casa a las seis de la madrugada. Aunque en una cosa sí tenía razón: los horarios eran los mismos para ella que para su hermano.

Tras la marcha de Vic con su novio, Froilán se ha quedado en casa, tan ricamente. Eso sí es un privilegio.

La Janeira

Tomás Serrano

La llaman Jules y se dio a conocer cuando estaba a punto de cumplir 18 años, recién llegada de Nueva York, donde había estudiado cómo maquillarse y ser una chica sexy. Lo aprendió todo y más.

Supimos entonces que vivía con un futbolista de división inferior y se dedicaba a hacerse fotos en las que siempre enseñaba las nalgas. Era muy mona y sus papás estaban encantados con ella. Sobre todo su mamá, que fue la primera en meterse mano al bolsillo para que la niña se comprara unas tetas nuevas. Un día, en el programa Sálvame, se estableció una discusión sobre los padres que eran generosos y los que no lo eran tanto. Entonces saltó Belén Esteban y expuso su particular teoría ante los colaboradores: “La generosidad -dijo- se demuestra más invitando a media carrera que a unas tetas enteras”.

Supongo que Jules tomaría nota. Las chicas que solo aprenden a lucir palmito, tienen un único destino en lo universal: ver la vida desde un calendario colgado en la cabina de un camión.

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