Misil de largo alcance Kheibar

Misil de largo alcance Kheibar

Observatorio de la Defensa

La amenaza nuclear y balística de Irán: Trump acusa a Teherán de desarrollar misiles capaces de impactar en suelo de EEUU

Las acusaciones de Trump y Marco Rubio chocan con algunos informes y análisis de inteligencia sobre las capacidades reales del arsenal iraní.

Más información: EEUU desplaza cerca de Irán cazas con el 'Gatito Enfadado', un sistema de guerra electrónica para anular radares

Publicada
Actualizada

Las claves

Trump acusa a Irán de desarrollar misiles que podrían alcanzar territorio estadounidense y de reactivar su programa nuclear.

Estados Unidos advierte que Irán posee una gran cantidad de misiles balísticos y trabaja en armamento de largo alcance, con posible apoyo tecnológico de Corea del Norte.

La inteligencia estadounidense y la OIEA sostienen que Irán suspendió su programa nuclear en 2003, aunque existen discrepancias sobre la capacidad actual de producción de armas nucleares.

Irán mantiene acuerdos militares con Rusia y China para la adquisición de misiles y tecnología de defensa, reforzando su arsenal ante posibles ataques.

Pocas horas antes de que comenzara una nueva ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán, el mensaje que se trasladaba desde la Casa Blanca era de gravedad y urgencia en cuanto a la capacidad militar de Teherán.

Trump acusó a Jamenei de reiniciar su programa nuclear y de trabajar en el desarrollo de misiles que "pronto" serían capaces de llegar a territorio estadounidense.

Desde Teherán, por su parte, han asegurado que, si sufren alguna operación militar en su territorio, atacarán las bases estadounidenses.

"Tras la destrucción de su programa nuclear [por ataque del pasado junio], se les dijo que no intentaran reiniciarlo, y aquí están", ha declarado Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos. También señaló que, actualmente, Irán no está enriqueciendo uranio, aunque sí trabaja para situarse de nuevo en ese punto.

Rubio, que se ha erigido como la mano derecha de Trump en asuntos diplomáticos y de defensa internacionales, dijo que Irán posee una gran cantidad de misiles balísticos que amenazan los intereses estadounidenses.

También apuntó que la cúpula militar del régimen islámico está tratando de desarrollar armamento capaz de alcanzar a la región continental de Estados Unidos.

"Más allá del programa nuclear, poseen armamento convencional diseñado exclusivamente para atacar a Estados Unidos y a los estadounidenses si así lo desean", apuntó Rubio.

El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, habla mientras el presidente de EEUU, Donald Trump, está detrás de él durante una conferencia de prensa.

El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, habla mientras el presidente de EEUU, Donald Trump, está detrás de él durante una conferencia de prensa. Reuters

"Ya poseen armas que pueden llegar a gran parte de Europa ahora mismo, en este preciso instante".

El desarrollo de misiles de largo alcance de Irán es uno de los temas que más informativamente blinda el régimen de los ayatolás. Los datos oficiales son escasos y las pocas evidencias provienen de los puntuales desfiles militares y de las agencias de noticias controladas por el gobierno.

Sin embargo, Estados Unidos mantiene una importante línea de investigación y análisis encabezada por la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA, la equivalente militar a la popular CIA).

Tal y como recoge Reuters, la DIA ha declarado que Irán cuenta con vehículos de lanzamiento espacial con los que podría desarrollar un misil balístico intercontinental militarmente viable para el año 2035. Todo ello si considera desarrollar esta capacidad.

Por otro lado, los medios estatales iraníes han afirmado en varias ocasiones que Teherán está desarrollando un misil capaz de alcanzar Estados Unidos, sin aclarar su verdadero rango de acción ni capacidad nuclear o convencional.

Otras informaciones apuntan a que Irán lleva trabajando en propulsores para misiles intercontinentales desde el año 2013 en un programa ejecutado junto a Corea del Norte.

El experto en misiles Jeffrey Lewis, del Instituto de Estudios Internacionales de Middlebury, afirmó a la misma agencia que el plazo que señala la DIA es "muy conservador". Especialmente si se tiene en cuenta esa colaboración con el régimen de Kim Jong-un desde hace más de una década.

Programa nuclear iraní

La motivación oficial para la ejecución, el pasado junio, de la Operación Martillo de Medianoche fue que Irán estaba a punto de ser capaz de fabricar armamento nuclear.

Si bien ese fue el discurso aportado por el Departamento de Guerra y la Casa Blanca, tanto el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) como la comunidad de inteligencia estadounidense afirmaron en 2025 que Irán cerró el programa de desarrollo de armas nucleares en 2003.

Así lo recalcaron en el informe anual de amenazas, donde la inteligencia estadounidense escribió que "Irán no está construyendo un arma nuclear y que Jamenei no ha vuelto a autorizar la reanudación del programa que suspendió en 2003".

Tulsi Gabbard, directora de la CIA, compareció en marzo de 2025 ante el Congreso estadounidense para explicar el estado de desarrollo armamentístico de Irán, con especial foco en su programa nuclear.

Gabbard reconoció que el stock de uranio enriquecido del país estaba en sus niveles más altos y negó, a renglón seguido, la construcción de cualquier tipo de arma nuclear en el país islámico.

Tulsi Gabbard, directora de Inteligencia Nacional de EEUU, ofrece una rueda de prensa en la Casa Blanca.

Tulsi Gabbard, directora de Inteligencia Nacional de EEUU, ofrece una rueda de prensa en la Casa Blanca. Kent Nishimura Reuters

Una opinión que cambió meses después y a solo unas pocas horas de que se ejecutara la Operación Martillo de Medianoche.

El 21 de junio, un día antes de llevarse a cabo la citada misión, Tulsi Gabbard aseguró que Irán podría producir este tipo de armamento "en semanas". Exactamente las declaraciones que Trump necesitaba para ejecutar su ataque.

Las bombas de la Operación Martillo de Medianoche cayeron sobre, al menos, tres plantas en las que se sabía que Irán producía uranio enriquecido; las de Natanz, Fordow e Isfahán. Pero no consiguieron desbaratar del todo el programa nuclear del país.

Hoy por hoy, la OIEA ha podido inspeccionar las 13 instalaciones nucleares declaradas en Irán que no fueron bombardeadas, pero no ha podido acceder a las atacadas.

Lo último que se conoce es que todavía hay bombas sin explotar en alguna de esas tres ubicaciones que fueron objetivo de la munición estadounidense hace 8 meses.

Los misiles del ayatolá

Más allá del programa nuclear, las Fuerzas Armadas de Irán cuentan actualmente y de forma oficial con algunos misiles de medio y largo alcance.

La permanente rivalidad con Israel, como país enemigo más cercano, ha tenido mucho peso a la hora del diseño de la munición. Misiles balísticos como el Kheibar o el Shahab-3 cuentan con rangos efectivos de unos 2.000 kilómetros.

Esta cifra es suficiente para alcanzar territorio israelí, pero está muy lejos de poder impactar contra suelo europeo o —mucho menos— estadounidense.

Irán también cuenta con un nutrido programa de desarrollo de armamento hipersónico con la familia de misiles Fattah a la cabeza. El modelo más reciente, denominado Fattah 2, tiene un alcance estimado de 1.400 kilómetros y una velocidad máxima de más de 12.000 km/h, según los medios oficiales del país.

De hecho, una unidad de este misil hipersónico ha sido capaz de penetrar la Cúpula de Hierro con la que Israel se protege de ataques aéreos.

Uno de los puntos más importantes es la relación entre Pyongyang y Teherán en asuntos de cooperación de tecnología militar. Algunos analistas apuntan a un intercambio reseñable, especialmente desde Corea hacia Irán, de sistemas de propulsión para el desarrollo de misiles intercontinentales.

Irán también se ha convertido en uno de los polos mundiales en la rama de drones kamikaze con varios modelos de la familia Shahed.

Con cada sucesión de crisis diplomática con Estados Unidos e Israel, Teherán ha ido poco a poco convirtiéndose en un régimen más hermético en el plano de la información militar.

Lo único que ha trascendido recientemente es que mantiene una importante relación comercial con Rusia, al que provee sistemas avanzados como drones, y antes con Venezuela, al que también proporcionaba tecnología de defensa.

Con la caída de estos últimos, las opciones de Teherán se reducen a sus dos aliados comerciales más importantes: la mencionada Rusia y China.

Con los primeros han llegado a un acuerdo para adquirir 500 unidades del MANPAD Verba junto a 2.500 misiles 9M336 —los que utiliza el sistema— por 500 millones de euros.

Con China, Irán prepara un acuerdo para adquirir misiles de crucero antibuque CM-302. Se trata de una munición supersónica desarrollada a partir del misil ruso Yakhont.

Tiene un alcance de 290 kilómetros y está especialmente diseñado para atacar a grandes embarcaciones como destructores o incluso portaviones. Contar con este tipo de sistemas es clave para un país como Irán tan expuesto navalmente en el Golfo Pérsico, aunque tanto estos como los Verba rusos no llegarían a tiempo si Trump decide ejecutar un nuevo ataque en los próximos días.