Refugiados y trabajadores migrantes desplazados se refugian en la iglesia de San Jeosé, tras una escalada entre Hezbolá e Israel en medio del conflicto entre Estados Unidos e Isral con Irán, en Beirut, Líbano.

Refugiados y trabajadores migrantes desplazados se refugian en la iglesia de San Jeosé, tras una escalada entre Hezbolá e Israel en medio del conflicto entre Estados Unidos e Isral con Irán, en Beirut, Líbano. Reuters

Oriente Próximo

La guerra en Oriente Próximo deja ya más de tres millones de desplazados forzados en Irán y casi 800.000 en Líbano

Organizaciones como ACNUR advierten de que la situación humanitaria empeorará si la escalada bélica en la región se alarga. 

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Jara Atienza
Publicada

Las claves

Más de cuatro millones de personas han sido desplazadas por la guerra en Oriente Próximo, con 3,2 millones solo en Irán desde la ofensiva de Israel y EEUU.

Cerca de 800.000 personas han huido de sus hogares en Líbano tras los bombardeos de Israel contra objetivos vinculados a Hezbolá.

En los primeros días de ataques, al menos 175 personas murieron en Irán, la mayoría niñas en una escuela bombardeada en Minab.

Alrededor de 17.700 libaneses e iraníes han cruzado a países vecinos, agravando la crisis humanitaria en la región.

La escalada bélica en Oriente Próximo ha provocado ya un desplazamiento masivo de la población en la región. Desde que Israel y EEUU lanzaron una ofensiva en Irán el pasado 28 de febrero, en total más de cuatro millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares en busca de lugares más seguros. 

Según los últimos datos de ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, la mayoría de estos desplazamientos han sido dentro de Irán. Solo en los dos primeros días de bombardeos, en los que murieron al menos 175 personas —la mayoría niñas que asistían a la escuela de Minab, en el sur, cuando fue bombardeada—, unas 100.000 personas huyeron de la capital. 

Ahora, dos semanas después, ya son 3,2 millones de habitantes los que han abandonado Teherán y otras grandes ciudades, desplazándose hacia el norte y las zonas rurales en busca de protección.

Una cifra equivalente a la población de Madrid capital y que, advierten desde la organización, podría seguir aumentando en los próximos días, agravando la crisis humanitaria. Y es que antes del conflicto, el país ya era uno de los destinos de acogida de un mayor número de refugiados, en su mayoría afganos. 

En una guerra que cada día se extiende a más países —el último Irak, donde drones iraníes han destruido petroleros apostados enfrente a sus costas— Líbano es el segundo que registra mayores movimientos de población. 

En total, se calcula que 800.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares como consecuencia de la campaña de bombardeos que Israel inició después de que la milicia Hezbolá, ligada al régimen iraní, atacase suelo israelí en respuesta a la muerte del ayatolá Alí Jamenei durante la primera jornada de guerra. 

Desde entonces, el Ejército israelí ha atacado de manera continua diversos lugares en Líbano que asegura están vinculados al grupo, y que han dejado ya más de 600 muertos en el sur del territorio y en la capital, Beirut, y sus suburbios.