Ruta del ártico

Ruta del ártico / Diseño: Arte EE

Europa

La UE busca reforzar su posición en la batalla por el Ártico ante la triple amenaza de Trump, Rusia y China

"El Ártico se ha convertido en uno de los principales escenarios de la pugna mundial por el poder", avisa la jefa de la diplomacia europea.

Bruselas propone desarrollar una flota europea de rompehielos y un Centro de Cables del Ártico para garantizar su protección.

Más información: La OTAN bendice el extraño acuerdo sobre Groenlandia: la soberanía es de Dinamarca pero Trump tendrá el control militar

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La Unión Europea presenta una nueva estrategia para el Ártico para reforzar su autonomía geopolítica y seguridad ante la influencia de Rusia, China y las tensiones con Donald Trump por Groenlandia.

Bruselas plantea la creación de un Centro de Seguridad Marítima y un Centro de Cables del Ártico para proteger las infraestructuras críticas submarinas y monitorear la región.

La UE impulsará la creación de una flota europea de rompehielos para competir con la presencia rusa y mejorar su capacidad operativa y de movilidad civil y militar.

Se mantendrá la moratoria a los hidrocarburos en la zona, pero se potenciará la explotación sostenible de materias primas críticas y el desarrollo de nuevas conexiones submarinas y satelitales.

"Ante la creciente presencia y las ambiciones de Rusia y China, el Ártico se ha convertido en uno de los principales escenarios de la pugna mundial por el poder", ha advertido la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, durante la presentación este martes de la nueva estrategia europea para el Ártico.

A la presión de Vladímir Putin y Xi Jinping se suma un tercer factor que ha empujado a Bruselas a reforzar su posición en la batalla por el Ártico, aunque la nueva estrategia solo lo menciona indirectamente: las amenazas de Donald Trump de hacerse con el control de Groenlandia, la gran isla bajo soberanía danesa, sin descartar siquiera el uso de la fuerza.

Aunque Trump ha alcanzado un acuerdo con Dinamarca y Groenlandia que le concede mayor control sobre la seguridad de la isla -pero no la propiedad que reclamaba-, el choque ha dejado profundas heridas en las relaciones entre Bruselas y Washington y ha reforzado la apuesta de la UE por ganar autonomía estratégica, también en el Ártico.

Pese a ello, la Comisión insiste en que la seguridad de la región se abordará en estrecha colaboración con la OTAN, con el objetivo de evitar solapamientos y conflictos de competencias.

"El Ártico es uno de los lugares donde chocan las placas tectónicas de la geopolítica, y no es una frontera que pertenezca a otros, forma parte de la Unión Europea. Tres de nuestros Estados miembros (Dinamarca, Finlandia y Suecia son países árticos y más de medio millón de ciudadanos de la UE viven en el Ártico", ha señalado Ursula von der Leyen.

"Cuando vemos que Rusia reconstruye su presencia militar en el Ártico, desarrolla estrategias híbridas contra sus vecinos y altera la seguridad de la región, sabemos que eso afecta al conjunto de la UE", avisa la presidenta de la Comisión.

"Cuando vemos que la soberanía, la integridad territorial y las normas que han sustentado la estabilidad en la región ya no pueden darse por sentadas, tenemos que actuar y cambiar nuestra posición estratégica", ha insistido Von der Leyen en lo que parece una alusión velada a las pretensiones anexionistas de Trump sobre Groenlandia.

Por todos estos motivos, el primer pilar de la nueva estrategia de la UE para el Ártico -que en esta fase es sobre todo una declaración política de intenciones, sin presupuesto ni calendario definidos- es el refuerzo de la seguridad en la región, que se ha "deteriorado" notablemente desde el estallido de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania.

Para reforzar la vigilancia, Bruselas anuncia la creación de un nuevo Centro de Seguridad Marítima, que ayudará a los Estados miembros y a los países socios a intercambiar información y mejorar la supervisión de las actividades marítimas en el Ártico.

Ursula von der Leyen, durante la presentación de la nueva estrategia de la UE para el Ártico este martes en Estrasburgo

Ursula von der Leyen, durante la presentación de la nueva estrategia de la UE para el Ártico este martes en Estrasburgo Comisión Europea

Como primer paso, la UE apoyará la creación de un Centro de Cables del Ártico para vigilar y proteger los cables submarinos del Atlántico Norte y el Ártico, así como contribuir a su reparación. También invertirá en tecnologías inteligentes para detectar posibles amenazas contra estas infraestructuras críticas.

El centro ampliará progresivamente sus funciones para incluir el seguimiento de los buques de la flota fantasma, la detección de la pesca ilegal y de la contaminación, y la mejora de la coordinación de las operaciones de búsqueda y rescate.

Flota de rompehielos

La segunda gran iniciativa en este ámbito es la creación de una auténtica flota europea de rompehielos, por ejemplo mediante compras conjuntas, con el fin de mejorar la capacidad operativa de la UE en el Ártico. Ahora mismo, Europa dispone de una decena de buques de este tipo, frente a los alrededor de 40 de los que dispone Rusia.

"Los buques polares son esenciales para acceder al Ártico y cumplir diversas funciones críticas, desde garantizar la seguridad marítima civil y desplegar y reparar infraestructuras submarinas críticas hasta responder a vertidos de petróleo, realizar investigaciones y facilitar la movilidad estratégica de doble uso, tanto civil como militar", señala la Comisión.

Finlandia es ahora mismo uno de los principales fabricantes del mundo de rompehielos, pero también aquí la UE podría acabar chocando con Donald Trump, que también ha expresado su interés de hacerse con estos buques. "En el Ártico, los rompehielos son una medida del poder", ha señalado Kallas.

El otro eje central de la nueva estrategia de la UE para el Ártico es la economía. La región se calienta casi cuatro veces más rápido que la media mundial debido al cambio climático, y el deshielo facilita la explotación de sus recursos naturales y la apertura de nuevas rutas de navegación. Este verano, China ha empezado a explotar comercialmente la Ruta Marítima del Norte, que bordea la costa rusa y permite acortar los trayectos entre Asia y Europa.

Materias primas críticas

"A medida que el Ártico se vuelve más accesible, adquiere también una importancia creciente para la seguridad económica de Europa. Basta pensar en las materias primas críticas esenciales para nuestra transición ecológica y digital, en las nuevas rutas marítimas que están transformando el comercio mundial o en las infraestructuras de conectividad que definirán el futuro de la región", ha destacado Von der Leyen.

Pese al deshielo, la UE se compromete a mantener la moratoria sobre la explotación de petróleo, gas y carbón en el Ártico. "No vamos a perforar en la región ni a comprar hidrocarburos extraídos allí", explica un alto funcionario comunitario.

Esta prohibición no se extiende a las materias primas críticas, de las que el Ártico alberga importantes yacimientos. "La Unión se compromete a colaborar con socios árticos que compartan sus planteamientos para desarrollar proyectos de materias primas que respalden sus cadenas de suministro, respetando los más altos estándares sociales, medioambientales y de gobernanza".

La jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, durante la rueda de prensa de este martes en Estrasburgo

La jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, durante la rueda de prensa de este martes en Estrasburgo Comisión Europea

Varios de los proyectos estratégicos seleccionados al amparo del Reglamento de Materias Primas Fundamentales de 2024 se encuentran en el Ártico, en Finlandia, Suecia y Noruega. Bruselas quiere ampliar esta apuesta y estrechar la cooperación con sus socios de la región.

"La UE colaborará estrechamente con Canadá, Groenlandia, Noruega y Estados Unidos mediante asociaciones estratégicas sobre materias primas para impulsar nuevos proyectos de explotación sostenible de estos recursos", señala la Comisión.

En cuanto a la navegación marítima, Bruselas "elaborará un estudio prospectivo sobre las rutas marítimas para evaluar las implicaciones más amplias que tendrán para Europa la aparición de nuevos corredores marítimos, los flujos de tráfico, las características de las flotas y las condiciones del hielo".

Finalmente, la UE apoyará el desarrollo de una conexión por cable submarino segura y resiliente que conecte Groenlandia directamente con Europa, con posibles ampliaciones futuras hacia Canadá y Japón. Además, incorporará satélites adicionales a su proyecto IRIS (la alternativa europea a Starlink) para ampliar la cobertura en todo el Ártico y llegar a comunidades remotas.