La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, durante el debate de este martes en la Eurocámara

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, durante el debate de este martes en la Eurocámara Parlamento Europeo

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Von der Leyen reta a la 'frugal' Alemania por el presupuesto de la UE: "Los recortes afectarían a Defensa y política migratoria"

La negociación presupuestaria entra en su fase decisiva con un pulso abierto entre España e Italia y Alemania y Países Bajos.

Más información: La visita de Macron a Sánchez inquieta a los 'frugales': seis países avisan que solo aceptan recortes al presupuesto de la UE

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Von der Leyen rechaza los grandes recortes que reclama el bloque de países ‘frugales’ para el presupuesto de la UE de 2028-2034, al alertar de riesgos para Defensa y migración.

La Comisión defiende un marco de 2 billones de euros, el 1,26% del PIB comunitario, que mantenga las ayudas agrícolas y de cohesión y refuerce prioridades como seguridad e innovación.

Los ‘frugales’, liderados por Alemania y Países Bajos, exigen reducir la propuesta en varios cientos de miles de millones y descartan que la deuda común sea la solución.

Diecisiete líderes, entre ellos Pedro Sánchez y Giorgia Meloni, rechazan rebajar las ambiciones europeas y proponen deuda limitada, retrasar pagos de Next Generation y estudiar nuevos recursos propios.

La presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, ha plantado cara este martes al autodenominado 'club de los frugales' -liderado por el canciller Friedrich Merz y el primer ministro neerlandés Rob Jetten- al rechazar su exigencia de grandes recortes en el presupuesto plurianual de la UE para 2028-2034, con el argumento de que pondrían en riesgo partidas prioritarias como Defensa y política migratoria.

"Soy consciente de la difícil situación presupuestaria de los Estados miembros. Pero quisiera advertir contra los grandes recortes. Se correría el riesgo de afectar de lleno a partidas prioritarias y críticas que todos hemos acordado conjuntamente", ha avisado Von der Leyen en un discurso ante el pleno de la Eurocámara en Estrasburgo.

Von der Leyen ha lanzado este mensaje justo cuando el pulso presupuestario entra en su fase decisiva, con Alemania y Países Bajos enfrentados a España, Italia y Polonia por el tamaño del próximo presupuesto europeo.

El choque tendrá su próxima prueba de fuego en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del 15 y 16 de octubre. Antes, la presidencia irlandesa de la UE deberá presentar una nueva propuesta de compromiso que previsiblemente incluirá ya un importante tijeretazo.

Frente a los recortes que exigen los 'frugales', la presidenta de la Comisión ha defendido su propio borrador de presupuesto, que presentó hace ahora un año: 2 billones de euros para siete años, cifra equivalente al 1,26% del PIB comunitario.

"Tenemos que aumentar nuestras inversiones en defensa y seguridad, en competitividad, en inteligencia artificial, en infraestructuras energéticas, en materias primas, en investigación e innovación, en capacidades, en ampliación, en asociaciones internacionales; podría seguir enumerando prioridades", reclama Von der Leyen.

"Las prioridades para el próximo marco financiero plurianual, incluida la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria y la cohesión entre las regiones y los Estados miembros, no están en cuestión. Todos hemos acordado estas prioridades. La cuestión es el nivel de ambición".

"Hemos propuesto un presupuesto que mantiene el nivel actual de financiación para las ayudas financieras a la agricultura y la cohesión. Al mismo tiempo, nuestra propuesta aumenta significativamente la financiación destinada a prioridades que actualmente están infradotadas en nuestro presupuesto", ha destacado la presidenta de la Comisión.

A su juicio, la única manera de cuadrar el próximo presupuesto plurianual comunitario sin los recortes que exigen los 'frugales' es crear nuevos impuestos a escala de la Unión Europea (recursos propios, en jerga bruselense). "Si queremos preservar nuestras prioridades y el nivel de ambición que tenemos para Europa, tenemos que hacer el trabajo difícil por el lado de los ingresos", sostiene Von der Leyen.

Sin embargo, ni los 'frugales' ni los autodenominados 'amigos de la cohesión' muestran demasiado entusiasmo por crear impuestos a escala de la UE, especialmente cuando los nuevos gravámenes implican renunciar a ingresos nacionales.

En los últimos días, los dos bandos de la negociación presupuestaria han librado un duelo de cartas, con sendas misivas que fijan posiciones abiertamente enfrentadas.

"La propuesta de la Comisión tendrá que reducirse en varios cientos de miles de millones de euros. Todas las partidas deberán contribuir a este ahorro", reclama el escrito de los frugales, que además de Merz y Jetten lleva también la firma de la danesa Mette Frederiksen, el finlandés Petteri Orpo, el sueco Ulf Kristersson, y el austriaco Christian Stocker, todos ellos contribuyentes netos a las arcas comunitarias.

"Casi todos los Estados miembros de la UE están realizando dolorosos esfuerzos para sanear sus finanzas públicas. No habrá soberanía europea sin unas finanzas públicas saneadas".

"En última instancia, el presupuesto de la UE lo pagan los ciudadanos europeos. Y eso seguirá siendo así, independientemente del mecanismo de financiación o de los nuevos recursos propios que inventemos. La deuda común tampoco puede ser la solución. Por tanto, no podemos eludir la difícil cuestión del volumen total del presupuesto", alegan los 'frugales'.

El contraataque de los 'amigos de la cohesión' no se ha hecho esperar. Durante el fin de semana, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el presidente de Rumanía, Nicusor Dan, han recabado la firma de 17 jefes de Estado y de Gobierno —entre ellos Pedro Sánchez— en contra de cualquier recorte: "No es el momento de que Europa rebaje sus ambiciones".

La carta lleva también la firma del polaco Donald Tusk, el portugués Luís Montenegro, el búlgaro Rumen Radev, el croata Andrej Plenkovic, el estonio Kristen Michal, el húngaro Péter Magyar, el lituano Gitanas Nauseda, el esloveno Janez Jansa, el chipriota Nikos Christodoulides, el checo Andrej Babis, el griego Kyriakos Mitsotakis, el letón Andris Kulbergs, el maltés Robert Abela y el eslovaco Robert Fico.

"Las nuevas prioridades de Europa requieren recursos suficientes, al tiempo que debe preservarse la financiación de la agricultura y la cohesión", reclaman los 'amigos de la cohesión'. Para cuadrar las cuentas sin sacrificar estas partidas, los 17 apuestan por retrasar la devolución de la deuda de Next Generation y por crear "instrumentos europeos de deuda limitados y específicos".

También se muestran dispuestos a estudiar nuevos impuestos europeos, siempre que "se basen en fuentes de ingresos sólidas y sean justos, sencillos y no regresivos".

Recortar todavía más la política de cohesión y las ayudas agrícolas "no modernizaría el presupuesto de la UE, sino que lo debilitaría y amenazaría con socavar el apoyo público al proyecto europeo", advierten los 17 jefes de Estado y de Gobierno.

El cruce de cartas enfrentadas pone de relieve lo alejadas que siguen las posiciones y las dificultades para cerrar un acuerdo. El objetivo del presidente del Consejo Europeo, António Costa, es aprobar un acuerdo en la cumbre del 17 y 18 de diciembre. Una perspectiva que se ha complicado todavía más con las elecciones anticipadas convocadas por Sánchez en España.