Control policial ante la base de Fairford

Control policial ante la base de Fairford REUTERS/Toby Shepheard

Europa

Reino Unido detiene a un séptimo sospechoso por el presunto complot para atentar contra la base aérea de Fairford

Se trata de un británico de 22 años detenido en Westminster bajo sospecha de preparar atentados.

Más información: Detenido el exjefe de la agencia de espionaje de Alemania por alta traición y compartir secretos con un país extranjero

P. Fava
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La Policía británica detuvo en Westminster a un hombre de 22 años por presuntamente preparar actos terroristas relacionados con la base aérea de Fairford.

La operación eleva a siete los detenidos desde la alerta del 27 de septiembre; los seis sospechosos arrestados inicialmente han quedado en libertad mientras siguen las pesquisas.

Las llamadas sobre furgonetas y personas encapuchadas cerca de la base activaron la alarma; no se encontraron explosivos, aunque sí gasolina en los vehículos.

Reino Unido investiga posibles vínculos iraníes, extremos que Teherán niega, mientras EEUU ha trasladado sus aviones de Fairford a otras ubicaciones.

Un británico de 22 años ha sido detenido este martes dentro de la investigación sobre un supuesto complot terrorista cerca de la base aérea de Fairford, en el suroeste de Inglaterra, que hasta el pasado fin de semana usaba el Ejército estadounidense en operaciones relacionadas con la guerra contra Irán.

El joven fue arrestado en el barrio de Westminster, en el centro de Londres, bajo sospecha de estar preparando actos de terrorismo, según informó la unidad antiterrorista de la Policía.

Con esta detención, son ya siete los sospechosos capturados desde que se declarara la alerta de seguridad el 27 de septiembre. Seis de ellos, todos ellos británicos salvo uno británico-iraní, fueron puestos en libertad mientras prosiguen las pesquisas.

La coordinadora nacional de la Policía Antiterrorista británica, Vicki Evans, señaló que "la investigación sigue activa" y los agentes analizan "múltiples líneas de investigación" para esclarecer las circunstancias de lo ocurrido cerca de la base y las posibles motivaciones.

El 27 de septiembre, la Policía recibió dos llamadas -una de uno de los hombres inicialmente detenidos y otra de una vecina de la zona- alertando de la presencia de tres furgonetas y personas encapuchadas cerca de la base, lo que desató la alarma sobre un posible atentado.

Posteriormente, las fuerzas de seguridad confirmaron que no se habían hallado explosivos en los vehículos, pero sí cierta cantidad de gasolina.

Aunque Estados Unidos dijo en un primer momento que se había desbaratado un potencial ataque auspiciado por un agente extranjero, esto no ha sido confirmado por la Policía británica. El primer ministro británico, el laborista Andy Burnham, sí afirmó el pasado miércoles que había indicios de participación iraní en el suceso.

El Gobierno de Teherán y su embajada en Londres han negado rotundamente cualquier conexión y sostienen que el Reino Unido "ladra al árbol equivocado".

La Administración estadounidense confirmó el pasado fin de semana que ha trasladado sus aviones de la base de Fairford a otras ubicaciones.

Aunque el secretario de Estado, Marco Rubio, señaló que se debía a razones logísticas, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que se hizo porque había "amenazas".

El Ejecutivo británico insiste por su parte en que hay una seguridad adecuada en la base, situada en el condado de Gloucestershire y que desde hace décadas utiliza el Ejército de EEUU.