El presidente de Yábloko, Nikolái Rybakov, comparece a las puertas del Supremo.

El presidente de Yábloko, Nikolái Rybakov, comparece a las puertas del Supremo. Yulia Morozova Reuters

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El Supremo de Rusia aparta de las elecciones a los liberales de Yábloko, el único partido que se opone a la guerra en Ucrania

El mensaje pacifista de Yábloko ganaba adeptos de cara a las parlamentarias de septiembre a medida que Ucrania recrudece sus ataques en territorio ruso.

Alrededor de 500 personas protestaron contra el fallo frente a las puertas del alto tribunal, en su mayoría adolescentes y menores de 30 años.

Más información: La viuda de Navalni llama a los rusos a votar por el partido opositor ruso Yábloko, el único favorable a la paz en Ucrania

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Las claves

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El Tribunal Supremo de Rusia excluyó al partido liberal Yábloko de las elecciones parlamentarias de septiembre tras una denuncia del partido nacionalista Rodina.

Yábloko es el único partido registrado en Rusia que se opone abiertamente a la guerra en Ucrania y promueve un alto el fuego.

Las acusaciones contra Yábloko incluyeron presunta financiación extranjera y uso de imágenes generadas por IA en su propaganda electoral.

La decisión provocó protestas de jóvenes y simpatizantes frente al Supremo, mientras líderes del partido y figuras opositoras denunciaron la falta de alternativas democráticas en Rusia.

Cientos de simpatizantes del partido liberal Yábloko se agolparon este lunes frente a la sede del Tribunal Supremo en Moscú para protestar contra la decisión de excluir a la formación pacifista de las elecciones parlamentarias de septiembre. Muchos jóvenes repartían manzanas en la puerta como muestra de apoyo hacia el partido, cuyo nombre significa manzana en ruso, y como desafío a un Vladímir Putin que consigue acallar a una de las últimas voces internas críticas con la guerra.

En la entrada del edificio de la céntrica avenida Tverskaya se concentraron alrededor de 500 personas para seguir el juicio en directo, según los cálculos optimistas de Yábloko y los medios independientes rusos. La mayoría de los manifestantes eran moscovitas menores de 30 años. Entre los asistentes había decenas de chavales que ni siquiera tenían edad para votar.

Todos ellos conocieron in situ el fallo del tribunal, que frustró sus expectativas. Porque el juez Viacheslav Kiríllov, conocido por su implicación directa en la liquidación de Iniciativa Ciudadana, otro partido opositor de tendencia liberal-conservadora, falló a favor de la demanda presentada por Rodina, una formación marginal de corte nacionalista.

Rodina presentó la denuncia contra Yábloko el pasado viernes, por lo que los abogados de la defensa sólo tuvieron dos días para preparar la vista. La formación ultranacionalista trufó la demanda de argumentos relacionados con la violación de los derechos de autor en la propaganda electoral de Yábloko. Denunció el uso de imágenes generadas por ChatGPT.

El representante de la Comisión Electoral Central (CEC) no sólo respaldó ante el juez los argumentos de Rodina, sino que aportó, además, un documento del Servicio Federal de Supervisión Financiera, que demostraba presuntamente la financiación extranjera de Yábloko.

Rodina también denunció la "financiación extranjera" del partido y pidió al tribunal que considerara como "expresiones extremistas" las declaraciones del partido opositor a favor de la paz en Ucrania y en defensa de los derechos del colectivo LGTBI. Sobre esta cuestión, sin embargo, la Fiscalía se abstuvo.

"Al tribunal han traído pruebas que no existen, que simplemente presentan como pruebas: en realidad son invenciones personales o citas sacadas de contexto y, en ocasiones, simples ideas absurdas", denunció el presidente de Yábloko, Nikolái Rybakov (Leningrado, actual San Petersburgo, 47 años), desde el interior de la sala del Supremo.

El presidente de Yábloko, Nikolái Rybakov, en la sala del Supremo.

El presidente de Yábloko, Nikolái Rybakov, en la sala del Supremo. Yulia Morozova Reuters

Rybakov entró a valorar la acusación de "financiación extranjera" y alegó que la formación había recibido dinero procedente de la venta de acciones extranjeras porque, entre otros motivos, la legislación obliga a los candidatos a vender sus valores extranjeros antes de las elecciones.

El líder de Yábloko argumentó, además, que el partido recibió otros 16.900 rublos (unos 177,60 euros) en forma de donaciones de ciudadanos rusos residentes en el extranjero, y que los suyos decidieron devolver los ingresos anónimos y otros cuya procedencia consideraron dudosa para evitar represalias.

Antes de presentar la denuncia contra el partido liberal, el líder de Rodina, Alekséi Zhuravliov (Vorónezh, 64 años), un habitual de las tertulias favorables a la guerra en Ucrania emitidas en las cadenas de televisión estatales, había exigido que los miembros de Yábloko fueran excluidos de las elecciones por no haber visitado el frente.

Rybakov y el histórico fundador de Yábloko, Grigori Yavlinski (Leópolis, 74 años), prometieron recurrir la decisión del Supremo. "Excluir a Yábloko de las elecciones significa rechazar el diálogo con personas que plantean preguntas incómodas para las autoridades", argumentó el presidente del partido.

"Votar a Yábloko es una oportunidad para que los ciudadanos rusos expresen la necesidad de una alternativa", escribió Yavlinski en la red social X. "Es una oportunidad para decir que en Rusia cada vez hay más personas que consideran que la prioridad política debe ser preservar la vida de las personas y que el objetivo debe ser alcanzar un acuerdo de alto el fuego".

Contra la guerra

Yábloko es el único partido registrado en Rusia que se opone a la invasión de Ucrania, el único que aboga en favor de un alto el fuego. Su posición arriesgada gana adeptos, especialmente entre la Generación Z, a medida que Ucrania recrudece sus ataques con drones y misiles de largo alcance contra las refinerías y otras infraestructuras energéticas del país.

Un agente de policía ruso hace guardia frente a un edificio del Supremo.

Un agente de policía ruso hace guardia frente a un edificio del Supremo. Yulia Morozova Reuters

"Creemos que es esencial demostrar que somos muchos, que estamos unidos en nuestro apoyo a este partido, porque todos queremos la paz", declaró Yevgeniya, una joven simpatizante citada por la agencia Reuters a las puertas del Supremo.

Son los zoomers como Daniil, un joven de 22 años citado por el medio independiente ruso Bumaga que cuenta cómo conoció la existencia de Yábloko a través de TikTok: "Me sorprendió que se pronunciara tan abiertamente sobre lo que está ocurriendo. Es algo muy poco habitual: reflejan la opinión de una sociedad que tiene miedo de hablar, pero quiere cambios".

Según el prestigioso centro Levada, el porcentaje de rusos que dice apoyar las acciones de sus Fuerzas Armadas en Ucrania cayó el pasado mes de julio hasta el 66%. Es el nivel más bajo desde febrero de 2022. Son números rojos para un Putin que, sin embargo, sigue decidido a mantener la ofensiva como mínimo hasta conquistar todo el Donbás.

"Es evidente que la demanda de paz y libertad ha demostrado ser hoy significativamente más fuerte de lo que las autoridades habían supuesto", declaró Rybakov, considerado una estrella del rock por los asistentes a la concentración del lunes.

Ziugánov y otros representantes de Rusia Unida posan con Vladímir Putin en el Kremlin.

Ziugánov y otros representantes de Rusia Unida posan con Vladímir Putin en el Kremlin. Europa Press

Para el opositor Vladímir Kará-Murzá, exiliado en Estados Unidos, la prohibición de concurrir a los comicios de septiembre es "el indicador más preciso de la opinión pública rusa que uno pueda imaginar", y para el politólogo Aleksandr Kýnev, es la demostración de que "los patriotas radicales impusieron su agenda a las autoridades".

Pero caben otras interpretaciones. "Mucha gente en las respuestas da por hecho que retiraron a Yábloko porque suponía una amenaza para Rusia Unida, pero, sinceramente, no era así y, de hecho, su presencia podría haber beneficiado al partido gobernante al dividir el voto de las formaciones minoritarias", sostiene el analista Brian McDonald.

"Yábloko no suponía una amenaza seria para Rusia Unida; sin embargo, sí lo era para Rodina y el Partido Liberal-Demócrata, ambos con dificultades para superar el umbral del 5 % necesario para obtener escaños en la Duma y acceder a la financiación estatal asociada a ellos", añade McDonald.

"Por eso resulta especialmente revelador un detalle: fue Rodina quien presentó la denuncia contra Yábloko, no Rusia Unida ni el Partido Comunista, ambos con la seguridad de que superarían holgadamente el 5% y más", sentencia el especialista.

Larga tradición

Yábloko ha conocido tiempos mejores a lo largo de sus treinta años de existencia. Fue una de las principales fuerzas liberales de la Rusia postsoviética, y ahora sólo cuenta con un puñado de escaños regionales.

En los últimos 20 años, el partido nunca superó el umbral del 5% de los votos, y en la Duma Estatal no ocupa ningún escaño. Eso podría haber cambiado en las elecciones de septiembre conforme más y más rusos experimentan de primera mano las consecuencias de la guerra.

Yulia Naválnaya, novia de Alexéi Navalny, este lunes en un vídeo.

Yulia Naválnaya, novia de Alexéi Navalny, este lunes en un vídeo. X

Desde el putinismo y los canales proguerra perciben a los simpatizantes de Yábloko como un grupo de "idiotas de soja, asaltantes de Verjni Lars [el principal paso fronterizo terrestre entre Rusia y Georgia por donde abandonaron el país los rusos que evitaron la movilización de 2022] y basura pseudoliberal, que quería devolver Crimea y el Donbás a Ucrania".

Tras conocer el veto contra Yábloko para concurrir a las parlamentarias, la viuda del líder opositor Alexéi Navalni, Yulia Naválnaya, criticada por muchos de los jóvenes que se agolparon este lunes frente a las puertas del Supremo, pidió el voto para cualquier partido que no fuera el putinista Rusia Unida.

"Luchamos contra Putin y su régimen criminal con todas las herramientas que tenemos a nuestro alcance. Votar a Yábloko podía haberse convertido en una de esas herramientas. Ahora ya no está disponible. Pero ¿acaso ha cambiado por ello nuestro adversario? ¿Ha cambiado nuestro objetivo? No", manifestó Naválnaya.

"Así que encontraremos una nueva herramienta. Seguid haciendo campaña contra Rusia Unida. Acudid a las elecciones. En las circunscripciones uninominales, votad siguiendo las recomendaciones del Voto Inteligente", insistió la líder opositora, que asumió la causa política de su marido tras su muerte.

Yábloko no es el único miembro de la oposición a Putin que sufre en las últimas semanas las represalias del Kremlin. El exdiputado Borís Nadezhdin, que intentó sin éxito presentarse a las últimas elecciones presidenciales y a las próximas legislativas, emprendió el camino del exilio. La semana pasada, publicó un vídeo desde París, con la Torre Eiffel de fondo.